Celia, la mexicana, eternamente radial

Tiemblan mis manos, la noticia me caló profundo, se fue mi ¡México lindo y querido!. Siempre la llamé así porque en las madrugadas de Haciendo Radio, cuando llegaba con los boletines de Canela, ella los recibía y si le cantaba, afloraba una sonrisa aunque estuviese muy ocupada.

Hoy Facebook me ha dado una mala noticia, se fue Celia Guido Buendía, la productora de los 90s en el histórico Haciendo Radio, de Rebelde. Muchos fuimos los que estuvimos arropados por Celia, ella me enseñó a llevar una agenda propia, que hoy he convertido en Bases de Datos, con las nuevas tecnologías. 

Celia cabía en un abrazo, yo suelo ser pequeña, pero Celia lo era más, entonces nunca me faltaron momentos para abrazarla siempre y demostrarle cuanto amor y cariño había para ella. Tampoco le gustaban las fotografías y mucho menos el protagonismo, ella era como una hormiga (madre) y el corazón de Rebelde. 

Cuando en Haciendo Radio se lograba una comunicación con algún ministro o responsable de un acontecer en Cuba, estaban las manos de Celia, rauda y veloz, logrando la comunicación con el entrevistado estrella del programa, y cuando no lo lograba, nos decía, mañana será el día, y nos íbamos seguros de ese logro informativo. 

Noble, sencilla, guarachera, cubanísima, así era Celia Guido, la Mexicana que conocí en los años 90s en pleno período especial cuando se hacía el Haciendo Radio que toda Cuba escuchaba con beneplácito. 

Un día tuvimos un reconocimiento de los CDR Nacional, Celia vivía muy cerca, y se sentó en mi misma mesa, se bebió mis cervezas y las de ella, luego me contó cómo se vino a Cuba y sus estrechas relaciones con la Aragón, de sus vínculos familiares con Pemex, y del amor por su Carilupe y sus dos nietecitos que eran muy pequeños, su familia. 

Celia Guido con su hija Carilupe JorrinCelia Guido con su hija Carilupe JorrinAquel día me acerqué a la historia cubana desde nuestra visita al Museo de los CDR, y como era mi compañera de recorrido ella misma se convertía en mi guía y me contaba cosas de Cuba, que yo desconocía, pero además, me decía el impacto que había tenido en México, tal, o mas cual acontecimiento. Sin dudas, Cuba para Celia era su otro corazón. 

Caminamos por toda la calle Obispo, y la llevé hasta su casa, en la vieja y raída Habana. Desde su balcón se podía disfrutar del salitre que llegaba del cercano Malecón. Luego, Carilupe me hizo un café exquisito, de regreso a casa, iba cavilando sobre la grandeza de esa pequeña mujer que en las madrugadas de Haciendo Radio, con agenda en mano y teléfono en ristre siempre tenía una sonrisa que me hacia cantarle ... ¡México, lindo y querido! 

La vida pasa, el tiempo pasa, las obras quedan, pero detrás, no tengo dudas que detrás de la gran obra radial que es Haciendo Radio, hay una mujer muy pequeña que cabe en un abrazo. Esa fue y será siempre Celia Guido Buendía, y no precisamente de la Cien años de soledad, de García Márquez, aunque bien pudiera ser uno de sus personajes de Macondo. 

Descansa en Paz, Celia, amiga, compañera de noches y de madrugadas preparando nuestro Haciendo Radio, de Rebelde. Descansa que sé perfectamente que tus corridas y tu agenda, siguen palpitando en el hacer de cada día de todos los que fuimos arropados con tu saber.

Muchas de nuestras emisoras hoy cuentan con programas de música méxicana, sé que le agradaba mucho esa idea, y que fue fan de la COCO con sus mexicanadas y sus programas dedicados al tango. También sé que cuando levante una cerveza y cante: México, lindo y querido, será una Oda para ti. 

Ya no escribo una letra más, porque mis manos hoy tiemblan, por Celia.

Fotos: Perfil de Facebook de Carilupe Jorrín Guido (hija de Celia Guido)

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