Para lograr la eficacia de las Revistas Informativas

Concluimos el primer material acerca de las Revistas Informativas referidas a  las deficiencias en la clasificación de los géneros periodísticos y la utilización frecuente del término “trabajo” para identificarlos.

Otra situación presente en nuestras revistas informativas es que algunos directores al recibir el contenido sin la debida clasificación y no errar en la presentación del mismo prefieren no identificarlo antes de decir que es un “trabajo”. Es una solución que no resuelve el problema, por el contrario, facilita el accionar de aquellos que por una razón u otra no identifican lo que realizan.

Por eso es tan importante la preparación periodística de los directores de programas informativos. No digo con esto que sean periodistas, sería lo ideal, pero sí que tengan conocimientos de estos temas.  Esos creadores deben ser capaces de identificar correctamente cada material seleccionado para la emisión. La obligación de escuchar todas las grabaciones planificadas no siempre se cumple con el rigor que merece.

Las subdirecciones informativas, por su parte exigirán que cada texto esté debidamente identificado. Hay que lograr una respuesta profesional de cada periodista.

En las Revistas Informativas nacionales, provinciales y municipales  escuchamos géneros periodísticos con un buen nivel profesional. Por suerte, son las excepciones las que tenemos que combatir entre todos.

Otro aspecto muy criticado por nuestros oyentes con sólidos y convincentes argumentos, es el carácter triunfalista que predomina en la difusión de la información económica. No es posible que nos entiendan y agradezcan cuando hablamos de los positivos resultados de la producción de un producto cuando su ausencia en el mercado es evidente.

Una de las causas de esta lamentable situación radica  en las fallas para contrastar las fuentes, algo que exige los temas de carácter económico antes de su difusión. El periodista tiene la obligación de verificar si los datos que le ofrecieron responden a la realidad. Su credibilidad, la del programa y la emisora se ponen en juego.

Conlleva también al rechazo de estos temas el exceso de cifras que complican la redacción y, por consiguiente, la mejor comprensión de los mensajes.

En ocasiones cuando analizamos la producción mensual y el compromiso anual no hay una relación lógica; significa que no existió un análisis antes de su difusión.

Escuchamos, por ejemplo, que este año se incrementó determinada producción en un por ciento X en comparación con el año precedente sin mencionar la cifra anterior.

Para el éxito de la difusión de informaciones económicas es fundamental que no solo reflejen aspectos cognoscitivos. Es esencial incorporarles los valores emocionales que acercan las mismas al oyente. Ello le aporta valor de proximidad y por consiguiente el éxito de su difusión.

Concluyamos entonces este artículo con un llamado a cumplir estos ítems para hacer mucho más eficaces nuestras Revistas Informativas:

  • Eliminar el triunfalismo.
  • Contrastar siempre las fuentes.
  • Combinar los aspectos cognoscitivos con los emocionales.
  • Reducir al mínimo el cifrismo.
  • Ampliar el análisis de los contenidos.
  • Contar con los conocimientos necesarios para enfrentar este tipo de información.

NOTA:

(*) Lic Félix Díaz Sotolongo: Es un destacado profesor y especialista de la Dirección de Información de la Radio Cubana. Escritor y Periodista, galardonado con el Micrófono de la Radio y el Sello Aniversario 55 del ICRT y con las medallas Raúl Gómez García, Félix Elmusa, de la Alfabetización y Aniversario 40 de las FAR. Ha participado como jurado en disímiles ediciones de los Festivales de Radio a nivel municipal, provincial y nacional. Posee la condición al Mérito Periodístico y Maestro de Radialistas.

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