Sonrisas, alegrías, cuentos, adivinanzas, trabalenguas… los niños y la Radio

yumie-2yumie-2Ellos funcionan como un todo en nuestros hogares. Si se van de vacaciones al campo o la ciudad es increíble el silencio que se siente durante su ausencia. Llenan nuestros días de alegría y color. Vienen y van transmitiendo amor, seguridad, inquietudes, miedos y muchas ganas de vivir. Aunque parezca un acertijo, no resulta difícil de descifrar: son los más pequeños de tamaño, pero los más grandes de corazón, son los niños: hijos, hermanos, primos, sobrinos, nietos, quienes imprimen cada día a los adultos las ganas de seguir adelante y batallar por ellos.

De sentimientos certeros y emociones sensibles, llenar los corazones de los pequeñitos no resulta tarea fácil. Aun cuando sepamos que con una sonrisa o un gesto cariñoso podemos atraparlos, estos son capaces de discernir con gran destreza entre la sinceridad y la falsedad de las acciones de los adultos. Es por ello que en una sociedad como la nuestra los infantes ocupan un lugar privilegiado, en cada espacio, son actores protagonistas cuando los adultos deciden accionar sobre ellos.

Deben ser educados, guiados y representados de la mejor manera posible por los mayores. El adecuado cuidado de los niños representa el futuro reconfortante del hombre. Merecen ser respetados y escuchados, aplaudidos y requeridos. Nunca deben subestimarse ni menospreciarse. Vienen al mundo por una decisión de los adultos, sus padres, quienes tienen el deber de cuidarlos e inculcarles los mejores principios dentro los códigos de las sociedades actuales.

Los niños están presentes en todos los elementos de la vida de los adultos. Para los niños se trabaja, se crea, se perfecciona. Un país cuida a los niños como fieles joyas del porvenir. En los hogares tienen privilegios, en las escuelas son enseñados, en las calles cuidados y hasta en los medios de comunicación son un factor importante para su programación.

Los niños y la radio

De pequeña recuerdo cuando mis padres me levantaban todas los días, para alistarme e ir hacia la escuela cómo de fondo a la trayectoria que encierran las mañanas los cubanos, se escuchaba desde las siete en punto la voz de los niños anunciando la llegada del Vendedor de Asombros. …Un sonido agradable que perdura en mi mente: …Ya viene, ya viene, ya viene el vendedor, vendiendo sus asombros … que nos llegaba desde la radio. Por mi parte trataba de estar presente siempre hasta las siete y cuarto, sin perder un solo detalle de lo que para la jornada preparaban tan asombrosos personajes y sin tener en cuenta que junto a mí, cientos de niños disfrutaban del programa de radio con igual satisfacción.

De grande descubrí que el espacio formaba parte de la Revista Informativa Haciendo Radio que transmite cada mañana la emisora Radio Rebelde desde las cinco y hasta las nueve en punto. Luego anhelé compartir mis experiencias infantiles con mis compañeros de universidad, y para mi sorpresa ellos también escuchaban, en su mayoría, el pequeño espacio dedicado a los niños, de manera tal que pude comprobar cómo este programa era testigo y formador en mi generación de valores y actitudes que como jóvenes teníamos.

El Vendedor de asombros, cuyo espacio ocupa hoy el Solecito Mañanero, es un ejemplo como muchos de programas infantiles que han contribuido a la formación en los niños desde la radio. Valdría la pena mencionar La maga Maguísima, La edad de oro, Niños en acción, El corresponsal Rapilisto, Tía tata cuenta-cuentos, Cuentos para despertar, Mi amigo Chiqui-Chi y otros tantos que han formado y forman actitudes en las actuales generaciones de cubanos.

Y es que en los medios de comunicación cubana la preocupación por la programación infantil es una constante. Educar, formar y fomentar valores en los niños resulta un tema de vital importancia para los comunicadores que diariamente conforman los programas infantiles de la radio y la televisión cubanas.

Los medios en Cuba tienen en cuenta que las experiencias durante la infancia moldean el desarrollo del cerebro, y es en los primeros años de vida que se forjan actitudes, capacidades, emociones, y habilidades sociales.

La radio como medio de comunicación educa y desde edades muy tempranas lo hace mejor. A los niños es importante instruirlos desde los primeros años de su vida, por lo tanto desde la radio se les puede decir el por qué asisten a la escuela, cuáles son los símbolos patrios, por qué necesitan aprender, y muchísimos temas, pero todo de manera divertida y animada. El niño nunca debe darse cuenta que le están impartiendo una clase por radio, cuando en verdad lo es.

“El trabajo para los niños desde la radio es sumamente importante. En el caso de los programas infantiles que salen al aire en horas de la mañana es necesario tener en cuenta que a los pequeños les es más fácil alistarse para asistir a la escuela escuchando la poesía, la adivinanza o el cuento que le ofrezca determinado programa. Entonces desde muy temprano el niño se prepara y crea esa motivación de comportarse correctamente como la radio lo dice o como determinado personaje le enseñó”, afirmó Yumié Rodríguez, locutora y realizadora de programas infantiles.

La magia de la radio está acompañada de todo ese cúmulo de enseñanzas educativas que pueden escucharse e interpretarse por los niños, en este caso, mientras realizan otros deberes de su vida diaria como prepararse para ir a las escuelas o mientras se hacen las tareas.

La radio es como un instrumento educativo, en función tanto de los adultos como de los niños, a través de los programas infantiles se puede llegar a los niños y motivar sus intereses. La música infantil, por ejemplo, es una vía portadora de muchas enseñanzas para nuestros pequeños.

Juana Caridad Dueñas (Cuqui), periodista, galardonada realizadora y guionista de programas infantiles para la radio afirmó que es impresionante ver cómo los padres escriben a las redacciones de los programas, llaman por teléfono o se comunican por vía de correo electrónico para sugerir que le den consejos a sus hijos para levantarse temprano, que los motiven a estudiar o que simplemente les enseñen a llevar el uniforme escolar.

Los concursos que se motivan a partir de los espacios son otro ejemplo de cómo se aprecian los programas, cómo llegan a los niños, la aceptación y la confianza de ellos hacia determinadas emisiones radiofónicas.

Yumié Rodríguez amplió el tema al destacar que “resulta sorprendente ver como los padres utilizan los programas de radio matutinos para motivar y estimular a los niños a levantarse y a terminar temprano los quehaceres de las mañanas. Los espacios se marcan como un horario de vida”.

Necesitan los programas de radio dedicados a los niños en la actualidad además del esfuerzo de un grupo de realizadores, el interés del medio por mantenerlos vivos, pues como es lógico los espacios informativos, musicales, dramatizados, perduran por si solos, y esto debe pasar también con las emisiones dedicadas a los niños, es esta una preocupación de muchos realizadores infantiles de la radio.

Cuqui Dueñas argumenta sobre la importancia de mantener y perfeccionar los espacios infantiles. “En encuestas realizadas se demuestra que actualmente a los niños no les gusta escuchar los programas infantiles como los musicales participativos para adultos, lo cual demuestra la existencia de un problema educacional hacia los menores. A los niños se les debe demostrar que tienen sus programas, y es necesario, por otra parte, que estos respondan a las exigencias y realidades de los más pequeños”.

Por ello es inevitable resaltar la importancia de hacer un buen trabajo para los niños, cargados de mensajes entendibles para su nivel. Mediante un cuento, una canción, una poesía, demostrarles qué está bien y qué mal.

yumie-1yumie-1Por otro lado los entrevistados resaltan la necesidad de pensar los horarios de los espacios infantiles. “Existen muchos programas infantiles que salen al aire en el mismo horario, sobre todo en las mañanas alrededor de las siete, todos ellos instructivos. Antes y luego de ello, no hay nada más para los niños en la radio, entonces el niño no tiene creado un criterio que le permita escoger y decir, primero escucho este espacio y luego el otro, según la preferencia de los padres con determinada emisora.

Sucede que, escuchan un programa o escuchan otro, aun cuando existe la posibilidad de escucharlos los dos. La diferencia de horario permite, además, a los padres jugar con ello y motivarlos, primero a escuchar un programa mientras se asean y se ponen el uniforme, y otro mientras desayunan. Además, se debe tener en cuenta que no todos los niños viven cerca de la escuela, por lo tanto deben salir muy temprano para transportarse, entonces no tienen la oportunidad de escuchar hasta el final un programa durante quince minutos en su mayoría, para llegar temprano a la escuela”, argumentó Yumié Rodríguez, escritora y locutora de programas de radio para los niños.

Si bien es cierta la necesidad de mejorar en muchos aspectos los programas infantiles para los niños en la radio, también es elemental significar la importancia de la permanencia de ellos. Como para ellos se trabaja porque los niños son la esperanza del mundo, merecen ser atendidos y entendidos cuando emiten un criterio, y es la radio cubana un espacio más donde también los niños pueden sentirse representados, educados, y admirados por su entorno, los mayores y su país.

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