La emisora de radio: Autocontrol y calidad

Una emisora de Radio en Cuba está llamada permanentemente al autocontrol de su Programación. Para ello resulta indispensable insistir en los llamados puntos débiles que se detecten sobre la base de una valoración realmente crítica donde todos los componentes de la emisora, como tal, tributen con seriedad y profesionalismo.

En realidad, en nuestro sistema de radiodifusión se advierte un sostenido y ascendente trabajo que va consolidando de manera correcta los pormenores que, sumados, hacen de la emisora (nacional, provincial o municipal) una sólida propuesta pensando siempre, y como primer factor de importancia, en el oyente que deposita en ella su necesidad de recreación y a la vez su deseo de profundizar en su cultura general integral o, en todo caso, superarse en sus propios conocimientos culturales.



Una emisora de Radio, con cierta regularidad, recibe visitas integrales, visitas metodológicas e incluso visitas de especialistas, en variadas disciplinas, que le permiten obtener de ellas resultados muy provechosos para  consolidar la calidad de su programación, detectando, al propio tiempo, puntos débiles donde hay que trabajar con mayor intensidad. Por ello, las Recomendaciones que siempre se dejan por escrito o se reciben con amplitud explicativa con posterioridad, constituyen una guía esencial para el trabajo que a partir de entonces, y para su corrección, se debe intensificar en los detalles deficientes señalados.

Lo anterior presupone que la emisora debe tener un buen nivel de respuesta en cuanto se detecte alguna incidencia negativa.

Otros aspectos que no se pueden obviar para el trabajo de una emisora se concentran, sin dudas de ningún tipo, en la necesidad de tener en cuenta los resultados que arrojen las Investigaciones de Audiencia. Es vital saber qué programas se mantienen en el gusto de los oyentes y cuales pasan por la categoría de baja audiencia y en ambos aspectos puntualizando, lo más posible, el porqué.

Debe tenerse bien presente qué programas en una emisora presentan mayores dificultades y definir, por tanto, cada una de ellas. Para ello, un análisis crítico sobre la Programación conlleva estudiar originalidad, creatividad, intencionalidad, dramaturgia, variedad de géneros, ejercicio del criterio, reflexión, interés de los temas, locución, balance territorial, variedad de autores, etc.

Una emisora debe cuidar bien de cerca (si los tuviera) los programas específicos de crítica cultural especializada. Ellos juegan, en una tira de Programación bien balanceada, un papel de absoluta necesidad cultural para la población.

Es también necesario que una emisora cubra su entorno para lo cual la cultura comunitaria y su protagonismo sociocultural no puede estar ausente de una parrilla bien estructurada. De igual manera, la calidad de su Programación dirigida a los adolescentes, jóvenes, niños, oyentes de la tercera edad, incluidos los temas de la Mujer y la Familia tienen que estar bien orientados y poseer esa factura de calidad que los haga atractivos.

Nunca se puede dejar de considerar, cuando las condiciones de la emisora lo permitan, contar con programas Humorísticos, de Participación, Debate, Reflexión. Y, consecuentemente, se debe velar por poseer una Programación Histórica, Cultural y Científico Técnica de calidad indiscutible.

En el caso de las emisoras que posean Programación Dramatizada propia la calidad es elemento definitorio para sostenerla. La calidad pasa, en una emisora de Radio, desde la buena utilización del idioma ante sus micrófonos, por monitoreos propios de semanas tipo que determinen incidencias bien definidas para el análisis de la calidad en la programación. En ello va, además, el respeto a horarios y a la clasificación de los programas por funciones (destinatario, forma, tema, en vivo y grabado).

Otro asunto de primer orden radica en el conocido Expediente de Programa. Estamos refiriéndonos a Fichas Técnicas de Control de Programas.

Deficiencias. Correspondencia entre lo expresado en fichas y lo que en realidad se transmite. En dos palabras, Correspondencia con el Superobjetivo y Perfil de la Emisora. Aquí deben incluirse aspectos sobre las disciplina y cumplimiento de los horarios y tiempos de los programas.

Es imprescindible que toda emisora tenga definido el Superobjetivo y su Perfil que incluye, la caracterización del lugar, según el nivel de la emisora (municipal, Provincial, Nacional), y el dominio que debe tener su colectivo al respecto.

Las emisoras están llamadas a dominar en todos sus aspectos los Documentos Básicos para la Programación (donde deben estar los documentos legales): Política de Programación, Objetivos de la Radio Cubana, Objetivos de la Emisora y Efemérides enmarcadas en un período de tiempo señalado donde estarán incluidos los principales objetivos  del trabajo ideológico y lineamientos temáticos.

Lo señalado hasta aquí nos indica que la Calidad de la Programación transita por eslabones que se entrecruzan en la búsqueda de la misma.

Si consideramos que estamos desarrollando la idea de una Guía de Autocontrol de la Programación, insoslayable en una Emisora de Radio, habría que advertir que nos quedan importantes aspectos que fundamentar y que por su extensión resultaría necesario enfocarlos en otro trabajo que los abarcara y a la vez puntualizara debidamente.

Una Emisora de Radio es una fuente inagotable de trabajo en muchos aspectos y para ello debe tener bien definido el cumplimiento de su estrategia dentro del sistema de radiodifusión cubano. En ese camino de indudables retos transita la Radio Cubana

 

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