Un programa que reta al sueño a encontrar nuevos sueños

Las madrugadas de Radio Progreso adquieren un sello muy especial cuando se busca o se encuentra en el dial un ·Club que no cierra sus puertas, aun cuando la transmisión termina, porque sabe cómo dejar ese sabor de íntimo encuentro para una próxima vez. Por ahí andan uno de los mayores secretos y aciertos del Club de la madrugada, un programa dirigido por la experimentada Maira García y cuenta con la conducción actual de Jorge Luis Michelena.

Con una exquisita selección  musical que aúna un repertorio  nacional e internacional que se complementa con secciones informativas, el Club de la madrugada “engancha” porque de inmediato crea una sintonía con quien lo escucha. En él se reflexiona sobre la vida sin petulancia, se advierte sin didactismo y se invita a vivir por encima de todos los obstáculos con solo ofrecer una bienvenida afectuosa. Por eso  vamos a conocer de primera mano  algunos de sus conceptos de trabajo.

Al aire…

El programa se transmitió por primera vez el 14 de  julio de 2008, como solicitud de la emisora para la programación de verano. Sería el encargado de sustituir entonces la retransmisión  de la mesa redonda. Fue un reto que de inmediato asumió su directora de siempre, Maira García que nos comenta:

“Resultaba una oportunidad extraordinaria que me permitía crear un espacio muy personal. Su diseño sonoro me vino a la mente rápidamente, lo hice a partir del número musical “Si no llego a mañana” del disco Gozapepillo de Interactivo porque es un número que justamente me  daba la atmósfera de las madrugadas. Y ese era el principal sentido de la propuesta. Así nació  y se mantiene. Se transmite toda la semana, excepto los sábados. De lunes a viernes de 1:00 a.m. a 2:28 a.m., y el domingo dura dos  horas.

Significa entonces que han sostenido una  marcada diversidad temática y musical

“Sí, en cuanto a  los contenidos, diariamente se transmiten las secciones “El café inspirador” y las “curiosidades”. De lunes a viernes “consejos”-sin pretensiones doctorales-, y el domingo se añaden “valoraciones” a partir de una frase que escribe un profesor de psiquiatría con la cual procuramos ayudar al crecimiento  personal y la sección “Palabreando”, con la cual nos acercamos a interioridades  del idioma español. Estos contenidos son escritos  por  Mayrín Palmero, Georgina Granda, dos excelentes realizadoras de Radio Progreso y una servidora.

En cuanto al diseño sonoro el Club está concebido integralmente: producción musical, temas de presentación y despedida, temas de secciones, spots, tema del locutor y producción  musical para obtener  una sonoridad coherente. Mostramos  todo tipo de formatos, autores e intérpretes, eso sí escogemos con sumo cuidado dentro de los  repertorios  aquellas piezas que por sus textos y arreglos estén acorde a las exigencias de  nuestro espacio. Somos un programa de compañía que se transmite de madrugada, y esto es un punto que trabajamos con mucho cuidado para evitar excesos de cualquier tipo.

En cuanto a las líneas temáticas  a esa hora  no se puede ser pedante ni cargar de información a la gente pero  hemos buscado formas atractivas  para abordar temas relacionados con la historia de Cuba, a partir de anécdotas de su gente, costumbres  con la motivación de “Café inspirador”. En ese momento del brindis Michelena aporta toda su simpatía para  motivar. En el caso de las “curiosidades”, con el pretexto de serlo buscamos con sumo detenimiento  temas  interesantes que aporten conocimientos.

Uno de los puntos más destacables de este espacio está en cómo logra acercarse a los oyentes a esa hora. Acerca de la locución refiere Maira:

“Efectivamente durante los doce años de creado el programa solo ha tendido dos locutores: Marta Verónica Marsell y Jorge Luis Michelena, lo que demuestra una gran estabilidad en el programa. De  hecho Marta se mantiene en los temas de presentación y despedida, así como en los apoyos lo que hace más atractiva la comunicación.  Cuando Marta no pudo continuar, hace ya nueve años, sabía a quién buscar: Jorge Luis Michelena. Habíamos trabajado juntos en  la creación de su programa  De noche en La Habana de Radio Metropolitana y tenemos muchas coincidencias en cuanto a criterios de realización  y sobre todo una máxima vital: el oyente es lo más  importante,  hay que llegar a él, y que sienta cuanto nos interesa”

 Al respecto el propio Michelena  confiesa:

“El club de la madrugada desde el punto de vista de la locución significa un gran reto  porque el propósito mayor es que los oyentes se sientan acompañados, que me vean sentado junto a ellos conversando, tomándonos  una taza de café, como lo hacen los  buenos amigos. Ciertamente es un horario muy complicado para quien escucha, está el cansancio de todo un día, el ajetreo de la jornada, el sueño y  a la vez el interés  por escuchar lo que se comenta… sí, es un reto para cualquier locutor. Además saber que se duermen  no me pone bravo, porque ser el escogido para ese n es también todo un éxito. Por supuesto que son  muchos los resortes que se pueden utilizar para lograr esa comunicación pero creo que el más eficaz es la honestidad a  la hora de asumir un estilo. Esa honestidad que teje el comunicador con cada palabra que utiliza en ese diálogo a una sola voz que debe establecerse. Decir lo que sientes desde el corazón  convierte verosímil cualquier mensaje”.

Y esa honestidad ha llevado a que la audiencia del Club se haya llegado a tornar  el, otra de las fortalezas acariciadas por el espacio. En ese sentido el proceso de retroalimentación ha resultado efectivo. Y en ese sentido nos confirma su directora:

“Son muchas las personas que reportan la sintonía: alumnos estudiando, artesanos trabajando, músicos, insomnes para conciliar el sueño, trabajadores nocturnos…y en ese sentido la música que ofrecemos también es compañía. Para retroalimentarnos  el recurso del cual nos apropiarnos es  la correspondencia tanto convencional y la electrónica. Personalmente respondo a los oyentes y hacemos de cada acuse de recibo una  esta  en el programa. Estoy al tanto de las llamadas y menajes que dejan los radioyentes en el departamento de Investigaciones Sociales e igualmente recibo comunicación del departamento de Relaciones Públicas de la emisora.

Cada aniversario del programa lo festejamos en vivo y esto se convierte en un intercambio muy positivo. Es un encuentro  muy cercano con  el público que se interesa de forma notoria por conocer a los integrantes del colectivo y especialmente muestran la empatía que logra Michelena con ellos. Para este 14 de julio ya teníamos diseñado un encuentro especial de aniversario, pero por razones obvias debido al Coronavirus no pudo realizarse… esperamos el momento oportuno para reencontrarnos con nuestro público.

Así, entre  proyectos inmediatos,  el Club de la madrugada que se ha mantenido al aire en tiempos de la Covid al ser transmitidos programas grabados, vislumbra un futuro enriquecedor pues ha conseguido que  también en el  horario de la madrugada la gente encuentre razones para avivar esperanzas. En un todo bien equilibrado se habla de la  vida en todas sus expresiones y para ello, como asegura su directora, “desde la honestidad y  amor por la radio, han asumido como estandarte respetar al oyente, vestirnos con su ropa para tratar de saber qué es lo que funciona a esta  hora para ellos”…

Es la única manera de lograr que desde el  buen gusto artístico y la gentileza un espacio rete al sueño a encontrar nuevos sueños

 

 

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