EL ALBA: Mutis de la gran prensa

Cuba y Venezuela un símbolo de relaciones en la regiónLa gran prensa teme hablar de la amistad  entre Cuba y Venezuela y mucho menos del ALBA, es como si fuera un delito, les molesta que los pueblos de ambas naciones tengamos una relación estrecha de amistad y de probado respeto. Ningún  periódico de las principales capitales del mundo se ha referido por estos días al nuevo aniversario de relaciones entre los dos países celebrado recientemente. Pero nosotros NO debemos acallar el acontecimiento  y darle toda la divulgación posible.

En  una parte del discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Acto Conmemorativo del Décimo Aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, en el Palacio de las Convenciones, el 8 de noviembre de 2010, expresó.

“Mientras en América Latina se agudiza el enfrentamiento entre los sectores reaccionarios y conservadores, que defienden un modelo político y económico dependiente y explotador, por otro lado avanzan las fuerzas revolucionarias y progresistas comprometidas con la justicia, la equidad y la independencia de los pueblos de la región.

En este contexto, la relación entre Cuba y Venezuela se convierte en el mejor ejemplo de cómo deben ser los vínculos entre los pueblos y adquiere mayor dimensión, si se toma en cuenta que se desarrolla en medio de la difícil coyuntura internacional que vivimos, en la que prima la inestabilidad política y económica, y cuando, a las crisis económica global, energética, alimentaria y medioambiental, se suman las graves amenazas a la paz mundial”. (1)

Por su parte  muy contento, con la alegría en su rostro el  presidente Hugo Chávez aseguró que Cuba y Venezuela constituyen  un ejemplo de lo que se puede hacer para romper las cadenas del atraso, la pobreza y el analfabetismo al ser la representación del nuevo mundo multipolar. Chávez, recordó en que circunstancias se firmó el acuerdo el 30 de octubre de 2000 en la capital venezolana. Enfatizó que el Estado estaba lejos de ser lo que hoy es, la burguesía ocupaba importantes espacios del poder financiero, Petróleos de Venezuela, los bancos, las comunicaciones y las Fuerzas Armadas.

Luego de 10 años, Cuba instaló seis mil 712 consultorios populares de atención gratuita en el país, donde el servicio médico se había convertido en un lujo. Se establecieron 514 centros diagnósticos, 28 de alta tecnología y cerca de 300 mil hombres y mujeres de la isla caribeña dejaron su familia para trabajar en Venezuela. Esto -dijo- habla mucho del grado de compromiso de todo este personal con su revolución y con los pueblos de Nuestra América. Al mencionar cifras, precisó que se realizaron 439 millones de consultas gratis, se salvaron 295 mil vidas, se registraron 61 millones de consultas odontológicas y 27 millones optométricas. (2)

Hagamos un poco de historia y recordemos cuando el ministro de relaciones exteriores de la Republica Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro de visita en Ciudad de la Habana, durante la   XII reunión del mecanismo bilateral de consultas políticas el 28 de mayo de 2008 expresó varios conceptos que son toda una realidad paradigmática de las relaciones soberanas entre dos pueblos  del continente. Maduro destaco en aquella oportunidad la "alianza estratégica, estrecha y profunda" de ambos países y agregó que la relación de Cuba y Venezuela "va mucho más allá"(…) "Es una profunda hermandad histórica, estratégica, que nos ha convertido en términos prácticos en un solo pueblo (3)

El mundo vive su peor crisis política y social al dispararse los precios de los combustibles y los alimentos. Es un momento de necesaria unidad, de andar apretados y fundidos como nunca, si queremos sobrevivir. Las palabras de Nicolás Maduro en la Habana tienen toda la madurez objetiva, profética de nuestros libertadores y se juntan con otras reflexiones. Si la identidad  es la forma originaria de ideología y su esencia consiste en la adecuación a la realidad que oprime la solución es viable construir  grandes alianzas entre los pueblos y gobiernos  frente a la opresión monopolizadora reinante en el mundo.

Muy avanzado es el ejemplo de Venezuela y Cuba que han suscritos decenas de acuerdos de cooperación, incluyendo la rama de los combustibles, respaldados por la concepción estratégica de la integración económica, impulsada por los gobiernos respectivos. En el sector petrolero ambos países exhiben contratos para la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas profundas de la zona económica exclusiva, en aguas no tan recónditas, y en tierra firme.

Una muestra de la hermandad necesaria entre dos países es la cooperación energética cubano-venezolana la que se proyecta hacia la solución de necesidades actuales sin hipotecar el futuro y con la disposición permanente de extender esa influencia positiva hacia el Caribe y en el seno del ALBA (3)

Con estos acuerdos queda demostrado el imperativo martiano de la necesaria marcha unida como la plata en las raíces de Los Andes; y para no hundirnos y si unirnos, hace falta en América una revolución cultural  y económica  que robustezca los “troncos que deben de andar unidos” por  la salud de los pueblos para acabar con la pobreza en América Latina, particularmente severa y profunda entre la población indígena y otras capas humildes del Cono Sur. Es necesaria la toma de conciencia para romper las barreras coloniales y neocoloniales del Continente.

El ALBA, un proyecto para unir a los países de América Latina y el Caribe en un sólo bloque económico, político y social es un programa de unidad que se basa  en la cooperación firmado el 14 de diciembre de 2004, en la Habana por Hugo Chávez y Fidel Castro; entre los principios que se establecieron se encuentran un trato especial y diferenciado, que tenga en cuenta los niveles de desarrollo de los diversos países integrantes y la dimensión de sus economías, lo cual garantiza el acceso de todas las naciones a la participación de los beneficios que se deriven del proceso de unidad. (4)

Es indispensable elevar los conocimientos y desterrar la ignorancia de nuestros pueblos para lograr el disfrute y la aceptación de una identidad cultural con ejercicio de la independencia nacional y el progreso social en un mundo unipolar y globalizado. La justificada aspiración de todos los hombres de buena voluntad de construir una sociedad más humana justifican, no sólo la meditación espiritual, sino que la cultura  y la economía sea objeto de decisiones prácticas por parte de las más diversas personalidades e instituciones sociales en todos los países.

Cuba, con un sistema político que ha generado altos niveles de desarrollo social, está en condiciones, como ningún otro país, de propiciar la unidad con los demás estados del área, al poner a disposición de estos una riqueza  en el orden intelectual, profesional y espiritual en los más diversos frentes de la economía, la ciencia y la cultura.
 
Ambas constituciones, la cubana y la venezolana, poseen, en su articulado, fundamentos semejantes sobre los que se  constituyen sus respectivos Estados y que expresan la proyección de estos.  En el articulo 1ro. de La Constitución de la República de Cuba, se expresa:

Cuba es un estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.(6)

A su vez, el primer artículo de la Constitución de Venezuela se manifiesta:  La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el libertador. Son derechos irrenunciables de la Nación: la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional. (7)

Cuba y Venezuela constituyen una combinación perfecta para enrumbar de forma pacifica hacia el desarrollo, incluso coexistir con otros modelos políticos y formar parte al propio tiempo de diversos socialismos hechos a la medida de cada país en el continente.

El poder de nuestros dos países no está solo en su riqueza natural, sino en los millones de recursos humanos; en el  talento de profesionales capaces de trasmitir experiencias, dar salud, educar y forjar el alma al contribuir a elevar la condición humana de los pueblos. Ello resume el sentido social del proyecto de revolución planteado.

La unión política de nuestros estados depende, fundamentalmente, del intercambio y de la colaboración, como ya sucede con  los  médicos que han devuelto la vista a los ciegos del Continente, como consecuencia directa de las desatenciones de un sistema arrebatador de vidas y culturas.
 
Urge un pensamiento holístico, aglutinador, que escuche la tormenta de ideas que ya marcha por Los Andes  para el bien de todos. Hacen falta hombres de pensamientos que provoquen un cambio, y al propio tiempo sean capaces de explicar y comunicarse con las capas más bajas de la sociedad, porque muchas veces -y es lamentable- el discurso científico revolucionario que se concibe dentro de nuestras universidades y academias, no es asumido, de manera coherente, por la comunidad, al no poder decodificar el mensaje por la carencia de herramientas técnico conceptuales básicas.

 Urge un cambio, por lo que es necesaria la voluntad política y el entusiasmo  de los líderes para propiciarlo, al estilo de los líderes del ALBA  y como nunca  ese comunicador social se necesita desde los niveles inferiores e intermedios hasta la cima del liderazgo. Venezuela y Cuba están  forjando ese modelo de hombre de verbo y actuar coherente que percuda y armonice las sociedades.

Es cierto, la relación de Cuba y Venezuela "va mucho más allá". El autentico y agradable clima de Venezuela unido a sus  riquezas naturales provenientes de la tierra, de sus costas, ríos y mares hacen de la patria de Bolívar un paraíso para los visitantes. Así mismo cualquier persona de otros países del mundo disfrutaría las bondades de la isla del caribe, menos once millones de norteamericanos, que hoy no los dejan visitar a Cuba a pesar que lo hacen en las islas aledañas. En Cuba a pesar de cualquier error existe una acertada política de desarrollo del capital humano. (8)

El Socialismo del Siglo XXI  se  identifica con el hombre nuevo, portador de una calificación profesional unida a elevados principios éticos, instrumentados en una praxis renovadora. En Carta enviada por el Che  al periodista uruguayo Carlos Quijano, director del semanario Marcha que  fue publicada el 12 de marzo de 1965 epístola que se conoce como “El Socialismo y el Hombre en Cuba”, el guerrillero heroico realiza unas conclusiones muy notorias que explican, de manera diáfana,  por qué el socialismo supone un  modelo para enfrentar la globalización neoliberal del imperialismo y el porque de unirnos: 

Sabemos que hay sacrificios delante nuestro y que debemos pagar un precio por el hecho heroico de constituir una vanguardia como nación. (..) Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio (…), conscientes de avanzar con todos hacia el hombre nuevo… (9)

La cohesión de las sociedades latinoamericanas urge frente al hegemonismo neoliberal. Si unirse significa educación gratuita a todos los niveles, salud sin costo alguno para los pacientes, elevar la esperanza de vida a cerca de 80 años, y que la mortalidad infantil ostente cifras de lujo  como lo exhibe Cuba, bien vale la pena pensar y actuar en comunidad de intereses y unirnos antes que permitir el hundimiento de nuestra civilizacion.
 
El proyecto de relanzar un modelo alternativo y opuesto a la hegemonía neoliberal desde una perspectiva socialista, hecho a la medida de cada país, es la fórmula de los pueblos del Sur como alternativa frente a la barbarie globalizadora,  tal como lo considera Rafael Correa, presidente del Ecuador:

Para poder adelantar esa revolución ciudadana, necesitamos del Socialismo del Siglo XXI. Muchos nos decían que le pusiéramos « humanismo ». Dijimos que no, porque no le tenemos miedo a esa palabra. Es con el socialismo que vamos a buscar justicia, equidad, economía productiva y generadora de empleo. Nuestro proyecto se llama así porque tiene coincidencias con el socialismo científico de Marx y Engels. Por ejemplo, aquí es el pueblo quien debe mandar, no el mercado. El mercado debe ser un buen siervo y no el amo. El ser humano no puede seguir siendo tratado como un instrumento más de producción, en función de las necesidades de acumulación del gran capital.

En todos los tiempos las grandes potencias se han unido, países grandes y pequeños han construido alianzas. Europa esta regida por una comunidad de naciones perfectamente viable, entonces es hermoso y alentador escuchar las afirmaciones del canciller bolivariano Nicolás Maduro al elogiar la unidad de Cuba y Venezuela: “ Es una profunda hermandad histórica, estratégica, que nos ha convertido en términos prácticos en un solo pueblo y nos va convirtiendo (...) en una sola nación"

Fuentes consultadas:

1 http://www.cubaminrex.cu/MirarCuba/Articulos/Sociedad/2010/el%20sexto.html
2 http://yohandry.wordpress.com/2010/11/07/chavez-en-cuba-2/
3 http://emba.cubaminrex.cu/Default.aspx?tabid=13493
4 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/d141204e.html
5  http://www.cuba.cu/gobierno/cuba.htm
6  http://www.constitucion.ve/
7 http://clovisjesus.blogspot.com/2006/08/capital-humano-nuestro-principal.html
8  http://cheguevara.cubasi.cu/content.aspx?menu_activo=3&estado=2&id=14


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