Radioperiodismo, internet y sus desafíos

Profesora Titular,  máster en Comunicación y Profesora del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” de la UPECProfesora Titular, máster en Comunicación y Profesora del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” de la UPECImposible dejar que me sucediera lo que en ocasiones anteriores: tener frente a mí una personalidad del calibre de la doctora Miriam Rodríguez Betancourt, y no atreverme a dialogar con ella. Es que con la doctora Miriam siempre se aprende. Esto que jamás pretendió ser una entrevista, ella me permitió hacerla pública con la amabilidad que la identifica.

Profesora Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, máster en Comunicación y también Profesora del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” de la UPEC, suma a su trayectoria como catedrática la publicación de varios libros especializados. Es, sin duda, una de las voces más autorizadas en Cuba y países hispanohablantes en materia comunicacional.

Las circunstancias no pudieron ser mejores por la conclusión de un módulo que vino a impartir en Cienfuegos. Fue mi grande ocasión de abordar el tema del periodismo contemporáneo y los retos que ante el oficio encaran los profesionales del llamado Tercer Mundo y, particularmente, en Cuba.

Fue eso lo primero que le pregunté y la doctora Miriam, con ese modo suyo de hablar seguro y sin prisa, respondió lo siguiente:

Pienso que el reto principal del periodismo contemporáneo en el llamado Tercer Mundo está íntimamente relacionado con las diferencias en el acceso a este nuevo medio, nuevo ya desde hace bastante tiempo, que es la Red. Creo que sí, que significa un desafío por la necesidad de acortar esa brecha digital y porque los movimientos sociales, los movimientos progresistas sepan utilizar debidamente estas redes para, sobre todo, afianzar nuestros criterios y nuestros valores culturales identitarios; para defendernos, para defender nuestras culturas y nuestros pueblos de la homogeneización del imperialismo cultural. Pienso que es un reto muy importante que supone también una preparación de los periodistas para enfrentarlo, desde luego, y para poder defendernos ante esa avalancha y ante ese uso discriminado y poco ético de la Red, y convertirla verdaderamente en un instrumento para la defensa de nuestras culturas.

Como profesional de la Radio, jamás he podido abstraerme de esa realidad, por tanto le inquirí en lo relacionado con las perspectivas del Radioperiodismo en Cuba.

En mi opinión, el Radioperiodismo en Cuba debe seguir ocupando un lugar importante; tiene por delante muchas perspectivas porque ya sabemos el poder de la radio, conocemos el impacto que tiene, cómo la radio es capaz de familiarizar al oyente, que puede evocar determinadas situaciones, y por eso tenemos que aprovechar esas potencialidades de la radio para la difusión de un periodismo que realmente establezca un diálogo con el receptor. Hay programas que he oído y que tienden a esto: me parece que las radios municipales y provinciales desarrollan un trabajo muy interesante y que en mucha medida están haciendo caminos hacia lo que puede ser un Radioperiodismo que realmente pueda cubrir las expectativas del oyente, habida cuenta de la gran tradición del periodismo radiofónico y de la radio que hay en nuestro país.

Y ¿qué puede decir acerca de las páginas Web en la Radio? ¿Radio en Internet, como tantos la consideran o algo nuevo, diferente?

A partir de las potencialidades que tiene la radio, de su extraordinaria capacidad de reconvertirse, de aprovechar cualquier nicho, cualquier espacio para poder expandir aún más su mensaje, su producto, considero que la radio en Internet no se puede ver como un fenómeno de trasladar automáticamente esa información a la Web, sino como una nueva modalidad híbrida en que la radio aprovecha virtudes y posibilidades de la Red y, al mismo tiempo, aporta su extraordinaria capacidad y potencialidades en la difusión de los hechos, en su lenguaje. Pienso que no podemos hablar, de ninguna manera, de un traslado automático, de una traspolación de un medio a otro, sino justamente de un aprovechamiento, de una fusión, una hibridación que, a fin de cuentas, va a ser en beneficio del público receptor.

Me hubiese gustado hacerle otras preguntas, pero me limité a éstas porque aquella tarde fue la de un día intenso y no consideré justo abusar de su cortesía. Fueron, ciertamente, tres preguntas cuyas respuestas resultan suficientes para repasar individualmente y en voz alta con otros colegas, acerca de este desafío que imponen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Le agradezco mucho a mi Profesora, la doctora Miriam Rodríguez Betancourt, esa posibilidad de escuchar las apreciaciones que ahora he tenido el gusto y el deber de compartir con ustedes.

 

Pin It

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar