El arte y la cultura en la Radio

altaltCuando Fidel anunciaba en sus Palabras a los Intelectuales, en  junio de 1961,  la creación de la Asociación de Escritores y Artistas,  devenida en Unión de Escritores Artistas de Cuba al año siguiente,  alertaba sobre la utilidad de la organización para los intelectuales, en aquella ocasión expresó: “Es decir que va a haber algo que debe ser motivo de tranquilidad para todos y es conocer el interés que tiene el Gobierno por los problemas y al mismo tiempo la oportunidad que va a haber en el futuro, de discutir en asambleas amplias todas las cuestiones. Nos parece que esto debe ser un motivo de satisfacción para los escritores y para los artistas y con ello nosotros también seguiremos tomando información y adquiriendo mejores conocimientos”.

Después de estas palabras han sido muchas las reuniones, asambleas y congreso donde la voz de los intelectuales se ha escuchado  con entera libertad aun cuando no sean coincidentes con el pensar de otros.

Las Instituciones, organismos e incluso el propio Ministerio de Cultura se han empeñado en la canalización, la promoción de los artistas y escritores para que sus obras sean de amplio conocimiento de la sociedad cubana.

Junto a esos esfuerzos se han creado festivales de las diferentes disciplinas del arte donde concurren artistas e intelectuales de varios países y las Ferias del Libro en las cuales reciben amplio reconocimiento los intelectuales y países que siempre asisten con una embajada de creadores a poner a disposición del pueblo cubano su arte.

Artistas e intelectuales cubanos se han convertido en embajadores de la cultura cubana en diversos países, incluso en el propio Estados Unidos, no obstante la resistencia de grupos de derecha cubano-norteamericano que hacen hasta lo imposible para socavar este tipo de intercambios culturales.

La participación de directivos de las instituciones de creación junto a los creadores aumenta por día, también el compromiso de avanzar en una justa,  y fraterna cooperación para mejorar  la obra de la divulgación   del arte a los públicos ávidos de conocer propuestas de mayor impacto y que reflejen la realidad nacional y extranjera acorde con los principios  éticos legado por nuestro Héroe Nacional José Martí.

Conocer las estrategias culturales son esenciales para los medios como la radio. Tal conocimiento permite llevar a los públicos los valores del arte de forma más creativa y de mayor impacto.

El concurso Caracol es un ejemplo fehaciente de tal afirmación, pues en su parte teórica promueve el debate de ponencias que simbolizan o señalan el camino a donde nos debe conducir el futuro de mayor compromiso con la creación y los valores que sedimenten una consecución en la sociedad cubana.

En dichos eventos la participación pudiera ser más enriquecedora y la membrecía debiera crecer en los medios audiovisuales no para tener más miembros sino para que las discusiones fuesen más enriquecedoras  y la multiplicidad de ideas conformara  un caudal de acciones a favor de la cultura.

El sistema radial cubano muestra un crecimiento cuantitativo,  en el que coexisten contradicciones de orden cualitativo. Las manifestaciones de banalidad,  facilismo, simplificaciones de modelos creativos y el nocivo modelo reproductor de las hegemonías foráneas subyacen ante el reclamo de  abordar la diversidad (sexual, racial, geográfica y territorial, de clases y estratos sociales, de identidades)  y a la crítica frontal a cualquier manifestación de racismo.

El arte radial cubano viene acompañado de una importante exigencia, la de  la jerarquización de paradigmas históricos y culturales de la nación cubana, acompañada de la construcción de nuevas identidades en sintonía con las complejidades de la sociedad actual.

Las investigaciones  serán instrumentos favorables cuando sean empleadas  en la búsqueda de precisiones, del conocimiento de las características de los públicos destinatarios de nuestros productos comunicativos, y contribuir de alguna manera a que éstos públicos participen de las estructuras de la programación y de sus contenidos, sobre todo aquellos espacios En Vivo.

De la misma forma que los artistas y creadores participan en los programas para promover sus obras y los escenarios donde actuaran debemos convocarlos a la reflexión sincera y evocadora de pensamientos creativos de mayor rigor.

Por último todos debemos favorecer la capacitación de los divulgadores para poder discriminar aquellos aspectos que solo cumplen con un interés personal y no favorecen la obra artística. 

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