Año 89 de la Radio Cubana con nuevas tareas

00trans00transCuando el 22 de agosto de 1922 se produjo el inicio de las transmisiones de radio de forma sistemática nadie pudo imaginar el alcance que este medio podría alcanzar.

En la radio prerrevolucionaria más de una emisora dio señales en sus contenidos alertando cuan manipuladas estaban las informaciones y que poco interés había por llegar a las zonas rurales con temas de interés para esos públicos y en muchos casos se promovía,  a través del drama, el modo de vida impuesto por la sociedad de consumo norteamericana.

Los creadores y periodistas radiales sentían cuanto se engañaban a sus oyentes y lograron buscar códigos que pusieran en duda lo dicho oficialmente por las diferentes emisoras.

La radio revolucionaria, creada en la Sierra Maestra, dio el primer paso en la larga historia de este medio  y  fue trasformándose desde el mismo triunfo el primero de enero de 1959, para convertirse en lo que hoy se conoce mundialmente como la RADIO CUBANA.

No ha sido un camino fácil, ni en el aspecto creativo ni en cuanto a garantía de su soporte tecnológico. En primer lugar porque se  trasformó la forma de hacer, junto a una batalla feroz del enemigo por confundir y desinformar a nuestro pueblo. La radio revolucionaria debía dar repuesta esclarecedora, con argumentos convincentes desde posiciones revolucionarias. En segundo lugar la tecnología heredada en su inmensa mayoría era norteamericana y  desde muy temprano no se pudo ni reponer ni adquirir repuestos para mantenerla en funcionamiento. Solo con el ingenio de nuestros ingenieros y técnicos fue posible buscar soluciones para que el mensaje revolucionario llegara a sus destinos.

El enemigo usando todos los medios de comunicación a su disposición informaba al mundo, específicamente a Latinoamérica,  una realidad cubana muy distorsionada.

 Nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro, el 16 de abril de 1961, en el histórico acto de 12 y 23 en el Vedado, donde declara el carácter socialista de nuestra revolución, expone    “Porque este continente sí había sabido lo que eran cañones navales; este continente sí había sabido lo que eran ciudades bombardeadas, y este continente sí había sabido lo que eran desembarcos de tropas extranjeras. Y lo había sabido en México, y lo había sabido en Nicaragua, y lo había sabido en Haití, y lo había sabido en Santo Domingo, y lo había sabido en Cuba, porque todos estos pueblos habían conocido lo que eran las flotas y los cañones de Estados Unidos, y todos estos pueblos habían tenido oportunidad de saber lo que eran las intervenciones de la infantería de marina de Estados Unidos”

En otra parte de su discurso advierte: “Por cierto es que no estamos en la época de la diligencia, estamos en la época del radio, y las verdades de un país se pueden llevar muy lejos”

Todas las intervenciones en nuestro continente fueron defendidas desde la mentira, argumentos buscados para justificar esas patrañas y que el mundo y la opinión pública mundial se crearan juicios muy lejos de la realidad.

Al advertir Fidel que estábamos en la época de la radio fue una señal  de la necesidad de contar con  una emisora cubana para lograr llevar al mundo nuestra verdad y el primero de mayo de ese mismo año salía al aire Radio Habana Cuba, con objetivos muy claros: defender a la revolución con argumentos, realidades y luchas de nuestro pueblo por consolidar paso a paso sus conquistas de la definitiva independencia.
 
En el camino organizativo desde el Frente Independiente de Emisoras Libres (FIEL) hasta la Radio Cubana actual son muchos los senderos explorados para alcanzar una organización sólida estructuralmente para  de repuestas a las exigencias de sus públicos, a través de cada etapa que le ha tocado vivir acompañando a la obra de la revolución y su máximo líder,  Fidel Castro. 

La capacidad de rectificar cuando se ha escogido un camino que no  alcanzaba dar toda la repuesta esperada también ha sido una prueba de la madurez de sus directivos y creadores.

Una de las etapas más difíciles para el medio cubano lo constituyó el período especial,  donde fueron deprimidos todos los demás medios y la radio debía asumir aquellos profesionales como sus contenidos, éstos con códigos y formas expresivas diferentes a la radio. En un primer momento se asume una especie de sustitución de los medios y no propiamente de asimilar y adecuar al lenguaje radial, aspecto que se fue superando al correr el tiempo y los profesionales incorporados  fueron asimilando con mayor rigor el servicio radial.

También en esta etapa el país se ve obligado a tomar medidas  que provocaron cambios en las concepciones de consumo e igualdad social,  hasta ese momento defendidas por el proceso socialista cubano. La apertura económica del país, el desarrollo del turismo y la creación del mercado en divisas produjeron cambios  en los hábitos de consumo de la población.

Ante esta realidad los contenidos debían adecuarse y tomar en cuenta estos cambios para incorporar un leguaje que defendiera las principales conquistas del socialismo y levantara aún más el sentido de pertenencia a una sociedad independientemente de incorporar diferentes formas de producción y desarrollar la industria del turismo, con una alta diferencia de la sociedad de consumo capitalista.

Para lograr el éxito en esta dirección era clave un producto comunicativo fresco, ágil, sencillo  que tomara en cuenta las estructuras  de los públicos, el  dominio de sus intereses y los compromisos  con sus necesidades.

Se impuso reforzar los perfiles de cada emisora y que se convirtieran en el verdadero canal de comunicación para satisfacer las ansias de conocimientos de cada espectro geográfico y así convertirlas en su representante natural para la tramitación de inquietudes y  ayudar a conformar, con su participación, la programación.

Hoy la tarea de la RADIO CUBANA y sus miembros  es inmensa porque a la vez que acompaña al Partido y el Gobierno con el esclarecimiento de la marcha de los acuerdos del VI Congreso del Partido y la implementación de la rectificación del  modelo económico.  

El  General de Ejército y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la clausura del VI Congreso del Partido, indico: “También será necesario desarrollar una intensa labor de divulgación a la población sobre cada medida que vayamos adoptando y al mismo tiempo, mantener los pies y los oídos bien atentos y pegados a la tierra, para superar los obstáculos que encontremos y rectificar rápidamente los fallos que cometamos en su aplicación.

Junto a la tarea que nos indica el Partido y sus máxima dirección se debe  estudiar el pensamiento revolucionario, hacerlo llegar a los diferentes públicos,  conocer cuales son las realidades  para no dar lugar a improvisaciones subjetivas que permitan crear falsas expectativas y lograr persuadir de que la tarea de mejorar socialmente y de luchar contra el enemigo en estos momentos es ser eficiente y el producto comunicativo que hagamos sea eficaz

Hay que analizar  lo hecho  ayer y debemos modificar para estar a la altura de la diversidad, dar opciones a nuestros públicos, propuestas que permitan desarrollar  el pensamiento y alejarnos de todo cuanto podamos de lo cursi, lo banal.  Hay que materializar en antena esa diversidad. Los mejores programas se logran tomando acción, no dejándolos solo en palabras. Hay más de un ejemplo que demuestra  que para lograr alcanzar estar en la preferencia de los oyentes se debe lograr mostrar esa diferencia.

Proa al Aniversario 90 de la RADIO CUBANA con la distinción de una radio a la altura de estos  tiempos,  meta que estamos seguros inspira a todos y a cado uno  de los miembros de esta fuerza creadora y revolucionaria.

Pin It

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar