Trasmisiones deportivas en tiempos de Covid-19, esfuerzo que se reconoce

En 1936 Jhon Logie Baird creó en Londres el primer servicio televisivo regular y así la humanidad entró en la era del medio de comunicación más poderoso y eficaz, que pasó a Estados Unidos, donde se desarrolló.

Una década después las cámaras se ocuparon por primera vez del deporte y en 1954 dominaba el 70 por ciento de los programas.

Para nadie es un secreto que desde entonces las cadenas estadounidenses controlan este medio a nivel mundial, con una amplia teleaudiencia, que ha aumentado desde la aparición este año de la Covid-19, debido a la prohibición de  asistencia de público a las instalaciones deportivas, como medida preventiva contra ese  flagelo.

Naciones como Japón, Corea, España y el Reino Unido, por mencionar las televisoras más poderosas, después de Estados Unidos, también trasmiten sus eventos a gradas vacías, por primera vez en la historia.

Cuba, que tuvo su primera difusión deportiva televisiva el 31 de octubre de 1954 por el Canal 4, fue la primera en el área de Latinoamérica. Ese día, desde el entonces estadio del Cerro, Felo Ramírez y René Molina describieron el juego de la Liga Profesional Cubana entre Habana y Cienfuegos.

Desde entonces seguir el béisbol u otros deportes ha sido una cultura para nuestra afición, que tenía solamente la opción de un canal para ver los grandes acontecimientos, independientemente de que muchos preferían ir a la instalación.

Tradicionalmente el espectáculo deportivo más seguido por la población es el béisbol, que además de contar con notables asistencias a los estadios, es visto por televisión o escuchado por radio por decenas de miles de personas en el país.

El campeonato de este año es atípico, con menos juegos, algunos cambios en el reglamento, medidas preventivas estrictas contra la pandemia aplicadas a los equipos y trabajadores que participan en la Serie Nacional y la Prohibición de la asistencia de público a los estadios.

Ante esta situación el ICRT ha tenido que hacer esfuerzos para llevar a la afición la mayor cantidad de juegos, no sólo por las emisoras provinciales de radio, también por la  televisión.

El contar en estos momentos con emisoras y telecentros en todos los territorios, algunos de ellos con equipos de control remoto, ha facilitado poder ofrecer en una jornada varios partidos, ya sea de forma directa o diferida, como ocurrió este domingo cuando se emitieron tres desafíos.

Datos publicados por el periódico Granma señalan: “Aunque la COVID-19 nos priva por ahora de los  aficionados, ellos han podido ver en sólo siete días a once de los 16 equipos en 19 partidos sin salir de casa. No sabemos si es un récord, pero es un jonrón de la televisión cubana”.

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