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Raúl Castro: La autoridad moral del Partido exige de sus militantes ejemplaridad, combatividad, preparación

Raúl Castro lee el Informe Central del 7mo Congreso Foto: Ismael FranciscoRaúl Castro lee el Informe Central del 7mo Congreso Foto: Ismael Francisco

“Se avanza con paso seguro, sin prisas pero sin pausas, en la construcción de un socialismo próspero y sostenible”, afirmó el General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), en la sesión inaugural del Séptimo Congreso de la organización política en la mayor de las Antillas.

El también presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ratificó que en el foro se analizarán importantes documentos, en varios de los cuales se trabaja desde que concluyó el Sexto Congreso del PCC, efectuado en el 2011.

Los textos se refieren fundamentalmente a la conceptualización del modelo económico y social socialista cubano, el plan de desarrollo de cara al 2030, la visión de la nación, sus ejes y sectores estratégicos; la evaluación de los Lineamientos aprobados en el foro anterior y su actualización para el próximo quinquenio.

Dichos proyectos están estrechamente vinculados entre sí y debemos enfocarlos no como una obra totalmente terminada, ni verlos con prismas estáticos y dogmáticos, sino que tras los debates del Congreso serán sometidos a evaluaciones periódicas donde predomine una visión dinámica de estos documentos programáticos, puntualizó Raúl.

Sobre los cuatro proyectos enumerados, Raúl Castro dijo que son resultado de una elaboración colectiva con la participación de profesores universitarios, académicos, investigadores de las ciencias económicas y sociales y funcionarios del Gobierno y el PCC.

Al respecto, exhortó a que los referidos textos sean debatidos democráticamente por la militancia del PCC y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), representantes de las organizaciones de masas y amplios sectores de la sociedad con el propósito de enriquecerlos y perfeccionarlos.

No obstante, advirtió que no se tratará de una obra enfocada con prismas estáticos y dogmáticos, pues será sometida a evaluaciones periódicas, con el objetivo de lograr el modelo económico y social al que aspiramos.

Desde la aprobación de los Lineamientos nos quedaba claro que su implementación no era un camino fácil, libre de obstáculos y contradicciones, y que las transformaciones requeridas para la actualización del modelo económico tomarían más de un quinquenio, alertó.

Afirmó que se avanza con la gradualidad e integralidad necesarias para alcanzar el éxito, y puntualizó que de los 313 Lineamientos aprobados se ha implementado el 21 por ciento, el 77 está en fase de implementación y un dos por ciento no ha iniciado.

Acerca de la marcha de las transformaciones en curso, Raúl descartó la aplicación de las llamadas terapias de choque que afectan los sectores más vulnerables de la sociedad, y las fórmulas neoliberales que proponen la privatización del patrimonio estatal y servicios, como la salud y la educación, nunca serán aplicadas en el país.

En otra parte de su informe, dio a conocer que el país lleva a adelante un plan de acción contra enfermedades trasmitidas por el mosquito Aedes, el cual no debe ser una efímera campaña, sino debe garantizar su sostenibilidad.

Las decisiones en la economía no pueden significar una ruptura con los ideales de igualdad y justicia de la Revolución, ni resquebrajar la unidad del pueblo en torno al Partido, sostuvo.

Insistió en que se requiere sensibilidad e intencionalidad política para avanzar en la implementación de los Lineamientos, y agregó, que es preciso más explicación al pueblo, más disciplina y exigencia, así como mayor y más cercano seguimiento al proceso de cambio.

Al respecto, señaló que la muestra más elocuente de la complejidad de ese proceso radica en la dualidad monetaria y cambiaria.

El ordenamiento monetario, tema en el que no se ha dejado de trabajar, facilitará crear las condiciones para superar los nocivos efectos del igualitarismo y cumplir el principio socialista de a cada cual según su capacidad y trabajo, subrayó.

En la inauguración de la cita partidista, el General de Ejército agregó que con ello será posible rectificar el fenómeno de la pirámide invertida, el cual no permite retribuir de manera justa el trabajo en función de su cantidad, calidad y complejidad, generando desmotivación de la fuerza laboral y  cuadros.

Ratificó la decisión de garantizar depósitos bancarios en divisas internacionales, en pesos cubanos convertibles y pesos cubanos, así como el efectivo en manos de la población.

La empresa estatal socialista, forma principal de gestión de la economía nacional, se encuentra en posición desventajosa en relación con el creciente sector no estatal, precisó más adelante en su intervención.

 Dijo que a pesar de que se eliminaron o suprimieron algunos productos de la libreta de abastecimiento y se trasladaron al mercado liberado, un alto nivel de subsidios de productos y servicios continúa bajo el régimen de subsidios.

También hizo alusión al acelerado envejecimiento de la sociedad, para cuya solución se han aprobado 76 medidas y 252 acciones, cuya aplicación gradual dependerá del desempeño de la economía.

Al hablar de la política cubana para favorecer la inversión extranjera, mencionó el ejemplo de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, aunque también llamó a dejar atrás prejuicios arcaicos y avanzar en la concreción de nuevos negocios.

El mandatario cubano ratificó la apuesta por la Empresa Estatal Socialista, a partir de las medidas que garanticen una mayor eficiencia en ese sector.

Reconoció el impacto negativo de los precios de los productos agrícolas, problema que enfrenta un factor primordial de aumento de la producción que no satisface la demanda, pero, aseguró, “no podemos quedarnos cruzados de brazos ante la irritación de los ciudadanos”.

El reconocimiento del funcionamiento del mercado en la economía socialista no implica que el Partido, el gobierno y las organizaciones de masas dejen de cumplir su papel en aspectos de la sociedad que afectan a la población, acotó.

Lo que no puede hacer un revolucionario es quedarse cruzado de brazos. No tenemos derecho, y mucho menos en los tiempos que vivimos, sentenció en su discurso.

Raúl ofreció detalles acerca de la aplicación de la Resolución 17, que si bien estimuló la motivación salarial de los trabajadores, presentó múltiples deficiencias por la inadecuada preparación de condiciones previas y capacitación de los directivos.

“No se ha sido previsores, ni ágiles en la solución de las deficiencias asociadas a esa legislación que norma el pago por rendimiento”, ratificó.

En cuanto al trabajo por cuenta propia, destacó que medio millón de cubanos están acogidos a esa modalidad de empleo, y reafirmó que continuaremos en la fase experimental de la creación de Cooperativas No agropecuarias, fundamentalmente en los sectores de comercio, servicios técnicos, agricultura, pequeña industria y construcción.

Acerca del tema de las finanzas del país y el reordenamiento de las deudas, se evidencian resultados significativos. “Ello contribuye a la credibilidad de la economía cubana y la posibilidad de mayor comercio, inversiones y financiamientos. Debemos asegurar el pago ordenado de las deudas, pues no podemos jamás volver a empeñarnos”, consideró.

El Primer Secretario del PCC instó a eliminar trabas en el crecimiento de la producción agropecuaria e indicó que la mayor de las Antillas dedica dos mil millones de dólares cada año a la adquisición de alimentos y la mayoría podemos producirlos aquí.

El prestigio de la medicina cubana encierra enormes potencialidades no explotadas en toda su dimensión, como el servicio a pacientes extranjeros, lo cual reporta también beneficios para los cubanos, aseguró el mandatario antillano, y ponderó la senda ascendente del turismo, rama importante para impulsar otros sectores.

Por su complejidad teórica, aconsejó que el proyecto de conceptualización del modelo económico-social cubano no sea aprobado en el Congreso y propuso su posterior debate en aras de darle un valor legal.

Entre otras ideas, comentó acerca del reconocimiento de la propiedad privada, que no significa una restauración capitalista y la admisión de la concentración de la propiedad ni de las riquezas, pues la empresa privada actuará en límites bien definidos y será un elemento complementario del desarrollo nacional.

No obstante, alertó sobre las aspiraciones de poderosas fuerzas externas que apuestan al empoderamiento de las formas no estatales de gestión para generar agentes de cambio y acabar con la Revolución. Pero ni las cooperativas ni otras formas de gestión económica son antisocialistas, enfatizó; los que allí laboran se benefician de las conquistas de la Revolución y defienden sus principios.

 En la propia medida que se avance en la implementación del nuevo modelo económico se irá configurando un escenario distinto para la organización del Partido, caracterizado por la heterogeneidad de sectores y grupos de la sociedad, expresó Raúl Castro.

Acentuó que en consecuencia, la autoridad moral del Partido exige de sus militantes ejemplaridad, combatividad, preparación, así como la demostración de cualidades éticas, políticas e ideológicas y el constante vínculo con las masas.

En Cuba tenemos un partido único, que representa y garantiza la unidad de la nación cubana, afirmó Raúl, es el arma estratégica fundamental con que hemos contado para edificar la obra de la Revolución y defenderla de amenazas y agresiones.

Sentenció que si algún día lograran fragmentarnos, eso representaría el comienzo del fin de nuestra Patria, del socialismo y la independencia, forjados del sacrificio de varias generaciones de cubanos.

Fue categórico al afirmar que pese a presiones y cantos de sirenas, nos mantenemos vivos con dignidad, vergüenza y apego a los valores y principios que nos enaltecen como nación y pueblo libres, soberanos e independientes.    

En su lectura del Informe Central presentado al Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, que sesionará hasta el 19 de abril en el Palacio de Convenciones de La Habana, Raúl expresó la solidaridad con los países progresistas de América Latina y el Caribe, y reiteró el apoyo al ideal independentista de la isla de Puerto Rico.  

 

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