“Yo, Aidita Isalbe”

Más allá de su primer nivel profesional, fue una artista imprescindible: locutora, actriz, cantante, declamadora, profesora de arte...Con razón ella misma afirmaba, lo que un día le dijera su mamá “es que el arte me corre por las venas”. 

Cuando pensamos en ella, la primera imagen nos trae a la cubana genuina, llena de vida, que no se cansaba de expresar sus argumentos con agudeza, pero certera, contra lo que estimaba no era lo correcto. Cuando pensamos en ella, la imaginamos siempre alegre, optimista, combatiente, amiga… 

Por todas sus virtudes se nos hace difícil pensar que ya no estará más, porque simplemente se nos fue un día de enero del año 2015, sin haber cumplido los 66 años, mientras disfrutaba de un programa de televisión. 

Su recorrido artístico se inició a los siete años en el teatro infantil, primero con la destacada actriz y profesora Eva Vázquez y después con otra de las grandes actrices de la escena cubana: Tita Elvira Cervera. 

Según nos dijo, a los catorce, pasó a la enseñanza especializada de teatro de adultos, en La Escuela Provincial de Arte Dramático Florencio de la Colina, en El Vedado. Allí fue alumna de brillantes profesores, como la propia Elvira, José A. Escarpenter, Roberto Fandiño, Matilde Domínguez, Guido González del Valle, Zoa Fernández, Modesto Centeno, Roberto Garriga, Carmen Godoy, Julio M. Aparicio, Ricardo York y Mario Rodríguez Alemán, de quién guardaba un recuerdo muy especial porque siempre les decía a los alumnos: «Un artista debe ser culto, saber todo lo que está pasando en el mundo»  

Tres años después comenzó en la Escuela Nacional de Arte (ENA) en Cubanacán. En ese momento descubrió una convocatoria del Instituto Cubano de Radiodifusión, se presentó y al ser aceptada comenzó a trabajar como locutora y actriz en la radio y la televisión. 

Siempre dando pasos hacia adelante en la superación, en 1976, ingresó en el Instituto Superior de Arte (ISA). Al graduarse se convirtió en una de las primeras Licenciadas en Artes Escénicas de Cuba y América. Con ella se graduaban también Corina Mestre, Miriam Martínez, Laura Estrems, entre otros. 

A mediado de la década del sesenta, comenzó como locutora en Radio Liberación [antigua CMQ] y después incursionó, también, como actriz, en todas las cadenas nacionales y provinciales y en Radio Habana Cuba durante muchos años. 

En la televisión se le recuerda en varias aventuras, como  Los Mambises (que se mantuvo dos años en el aire), El MambisitoEl Gran AlmiranteViva Puerto Rico Libre y La Guerra de los Palmares. También entregó su arte a las novelas del espacio Horizontes que escribía Aleyda Amaya, a partir de los años sesenta, para el Canal 6, en títulos  como: Problemas de JuventudNuestras enfermeras ... En las década del ochenta y noventa participó en las telenovelas Médico de Guardia, Las huérfanas de la Obrapia… 

Tuvo el honor de entregar su arte en la primera telenovela cubana de una hora totalmente en exteriores y a color. Se transmitió a partir del 8 de Julio de 1985 por el canal 6, a las 9 de la noche de lunes a viernes.  Fue Sol de Batey, de Dora Alonso, adaptada para la pantalla por su director Roberto Garriga. Se realizó en tiempo récord --6 meses que incluyó la adaptación de los 41 capítulos--, y contó, con las actuaciones, protagónicas de Susana Pérez y el debutante en televisión Armando Tomey, secundados por Raúl Selis, Verónica Lynn, Aurora Pita, Ramoncito Veloz, Gina Cabrera, Julio Hernández, Hilda Saavedra, Emilio del Valle, Aida Isalbe, Idelfonso Tamayo, y la debutante en TV Luisa María Jiménez, entre otros.

Pero también participó en el estelar humorístico de la Televisión, Detrás de la fachada, protagonizado por Consuelito Vidal y José Antonio Cepero Brito y más tarde Enrique Almirante, durante diecisiete años. Y en la Programación Infantil actuó como la conductora de A Jugar, por varios años. 

En 1968 comenzaron las locutoras a compartir el micrófono con los locutores en el Noticiero Nacional de la Televisión, en la emisión del mediodía. También en el del cierre y en el estelar de la ocho de la noche, lo hacían, por vacaciones u otras ausencias de sus titulares. Y allí estaba Aida Isalbe, junto a otras compañeras como Oneyda Hernández, Dinorah del Real, Aida Rodríguez, Teresita Segarra, Nela del Rosario… Y allí se mantuvo durante 8 años. 

En la Revista de la Mañana asumió la conducción en compañía de Cesar Arredondo o Rafael Serrano. 

A la múltiple actividad artística desarrollada por Aida Isalbe se suma, su presentación como fina declamadora. Amante de la poesía, también lo era de las canciones de fino lirismo, como La canción también dice, de Juan Almeida, que se grabó en su voz, acompañada por el Grupo Los Amigos. 

Fue enviada por la Televisión a representar al país en programas de televisión en Checoslovaquia, Rumanía y España en ocasión de El Día de la Cultura Cubana. Y junto a Julio Alberto Casanova, Elvira Cruz, Cristina Obín, Maribel Rodríguez, entre otros, formó parte de la brigada artística que recorrió Angola, para llevar actividades culturales a nuestros soldados internacionalistas.   

Aída Isalbe además de sus variadas presentaciones en la radio, la televisión, en las salas teatrales, y otros escenarios, también prestó su talento como Directora de Aficionados en el Ministerio de Comunicaciones, Profesora de Actuación de la Escuela de Superación Profesional Ignacio Cervantes, de Teatro Infantil en Valle de Picadura y de Voz y Dicción de la Escuela de Instructores de Arte, entre otros valiosos aportes a la formación de las nuevas generaciones. 

Entre los merecidos reconocimientos, obtuvo: 

Doce premios En el Festival Nacional de la Radio Cubana por diferentes novelas y programas de Animación Musical. 

En la Televisión, se le otorgaron dos premios, de la UNEAC, por el Teatro Réquiem por una reclusa y en la telenovela Sol de Batey.  

Recibió la Distinción por la Cultura Nacional, La condición de Artista de Mérito de la Radio y la Televisión Cubanas, el Sello de Laureada de la Cultura, las Distinciones Raúl Gómez García, Majadahonda y Félix Elmuza, las Medallas de la Alfabetización y 40 aniversario de las FAR, Placa de reconocimiento de los Órganos de la Seguridad del Estado, el Micrófono de la Radio Cubana, la medalla del 80 aniversario de la Radio Cubana y el Sello del 85 Aniversario. Además ha recibido distintos diplomas como Trabajadora Distinguida Nacional.  

Pensar en el programa insigne de la Radio Cubana, que arribará en 2015 a sus 50 años: «Alegrías de sobremesa», es traer al presente a las queridas voces de aquellos rostros, que quedaron para siempre en el recuerdo, entre esos rostros que dieron vida a los estelares libretos de Alberto Luberta, se añadió al iniciarse el 2015 a la valiosa actriz, locutora y amiga Aida Isalbe. Nunca podré olvidar tus apreciables consejos para la vida, que nos hacía llegar. Mensajes que siempre despedías, sencillamente: “Yo Aidita Isalbe”

 

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