#CubaRadio93: El fascinante mundo de las emisoras de la capital (I)

El Portal de la Radio Cubana en Internet, con motivo del aniversario 93 de la radio en Cuba, ofrece este testimonio fruto de una larga conversación del locutor César Arredondo con el realizador Pedro LLera Diego (hoy jubilado), quien nos acerca, desde sus memorias, al quehacer radiofónico de La Habana en la etapa pre revolucionaria.

 El fascinante mundo de las emisoras de la capital (I)

Nacieron para la memoria radiofónica de Cuba estos escritos,  que se crearon a partir de varias visitas y testimonios con anécdotas sobre la radio en La Habana antes de 1959, en que triunfara la Revolución.

En ocasiones, en mi etapa de niñez y adolescencia,  me gustaba escuchar cuanta estación de radio sintonizaba mi padre, allá en la colonia cañera de Caridad 3, en el central azucarero Macareño, al que luego se le denominó Haití. Como podrán imaginar  por el nombre, rindiendo tributo merecido a la emigración que se asentó y trabajó en condiciones precarias, de semiesclavitud,  en esa zona de Camagüey.

En mi adolescencia  sentía fascinación ante el contacto con emisoras de la capital; era como un descubrimiento muy interesante. Nunca me llamó la atención el por qué, si no eran nacionales,  se escuchaban en aquel apartado lugar del sur camagüeyano,

Para conocer un poco más de las emisoras que escuchaba en mi adolescencia y de las otras que no recepcionaba nuestra radio Zenith de batería, con su larga antena dipolo sobre el caballete del techo de mi casa, logré conversar con Pedro Llera Diego, uno de los  hombres de la radio habanera, de aquel entonces.

Testimonio de Pedro Llera al locutor César ArredondoA Llera lo conocí hace muchísimos años en La Habana. Le otorgo la categoría de especialista en las interioridades de la radio capitalina.

Llera posee una memoria fabulosa. Un hombre que, aunque oriundo del pequeño pueblo de Güira de Melena, en la antigua provincia de La Habana, comenzó su profesión en 1948, en la  capital  del país.

De larga y fructífera trayectoria, hombre  desenfadado y locuaz. Y no quedan  dudas, muy observador.  Con la capacidad de recordar, sin un papel en la mano,  datos que para los que amamos a  la radio, resultan trascendentes.

El jueves próximo continuaremos sobre este anecdotario, gracias a la increíble memoria de Pedro Llera, un hombre que nos  descubre la historia de la radio en La Habana, un tema del que nunca se ha hablado y mucho menos escrito.

You have no rights to post comments