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Natalia Herrera: una estrella con luz propia en radio, cine, teatro y televisión PDF Imprimir E-mail
Escrito por Josefa Bracero Torres   
Martes, 25 de Mayo de 2010 08:33
Natalia Herrera una estrella que brilla con luz propia

Natalia Herrera una estrella que brilla con luz propia

Es una estrella que brilla con luz propia en la radio, el cine, el teatro y la televisión; pero sobre todo posee las cualidades mayores, la virtud, el compañerismo, el altruismo... Ella es ella, con una espontaneidad y sinceridad únicas, ella es Natalia Herrera:

Empecé a los 9 años de edad con un señor llamado Pedro Salva que tenía una compañía de teatro. Mi hermana lo conocía y le dijo que yo quería ser artista y él le pidió que me llevara. Con esta compañía hice varias comedias y canté.

¿Cómo se produce lo de Estrella Naciente?

A los 14 años me presenté  en La Corte Suprema del Arte y llevé un número de Facundo Rivero, pero a David Rendón, el director musical, no le gustaba nada de lo que hacía Facundo y me propuso que cantara Chino que rompe tambó de Moisés Simons. Yo no me lo sabía y cuando terminó el ensayo, me enseñó aquel tema. Esa noche comencé a cantarlo, pero era muy largo porque tiene primera y segunda parte. Canté la primera parte y me viré para Rendón y le dije – rumba, porque no me acuerdo de la segunda parte - y bailé el resto del tiempo. Eso fue un viernes, el sábado volví a ganar y me hicieron Estrella Naciente.

Y en su casa imagino que se sentían muy felices.

Bueno en casa la única que lo sabía era mi mamá. Un día mi papá llegó del trabajo y dijo – voy a ir esta noche a La Corte Suprema del Arte, porque me dijeron que hay una Estrella Naciente que se llama como mi hija - y mamá le contestó – Si, es Natalia nuestra hija –. Por supuesto mi padre se puso muy molesto porque él decía que una hija de él no podía ser artista. Como yo me imaginaba lo que iba a pasar, el día que fui a presentarme le dije a mamá – voy a hacerlo con otro nombre – y mi madre me contestó – no señor, tú eres hija legítima de René y mía y vas con tu verdadero nombre -.

Parece que su padre fue muy celoso con usted.

Imagínate que no me permitió viajar la primera vez. Pero después mamá lo fue convenciendo y más tarde pude ir a Puerto Rico y Venezuela con una compañía que se llamaba Comparsa y la llevaba el hermano del gallego Piñero. Recuerdo que viajaron entre otros Carlos Suárez, Mercedes Pérez, Frank Cordero, Josefina Rosado, Osvaldo Monroy...

Viaja mucho como cantante en esa época.

Cómo no. Recuerdo que en Caracas conocí a Xavier Cugat y su orquesta. Trabajé  en Argentina con Alberto Anchad, Severo Fernández, entre otros.

Vuelvo a La Corte Suprema y sus años iniciales. ¿Con qué  programa y en qué fecha se desenvuelve como artista profesional?

Llegué a profesional en el año 1938 con el programa El rincón criollo patrocinado por los cigarros Regalías el Cuño en la emisora CMQ de Monte y Prado. Era todo un espectáculo y se criticaba  mucho al gobierno de turno. Allí había un extraordinario elenco que integraban Sol Pinelli y Emilio Medrano, Marisol Alba, Carlos Badías, Asunción del Peso, Yeyo Arias,  Vicente Morín y Clavelito, entre otros. En este programa comenzó a cantar Coralia Fernández. Estuve todo el tiempo que duró que fueron varios años.
Usted es una artista que trabaja tanto y en todos los medios, que prefiero darle un orden a nuestra conversación y que por ejemplo me diga en esa propia década de los años cuarenta del pasado siglo que otras cosas hace Natalia Herrera en la radio

Mira en radio continué en Rincón criollo, pero además, en la propia CMQ hice El alma de las cosas; canté en Radio Cadena Habana; en Unión Radio trabajé en un programa que se llamaba La múcura; actuaba y cantaba La Guantanamera con  Joseíto Fernández; participé en el programa Las mañanas azules y en las noches me presentaba en La alfombra mágica. Estos programas fueron en la emisora RHC Cadena Azul.
Guardo con mucho cariño el diploma que me acredita como parte del elenco de la novela El *derecho de nacer, la novela radial de más éxito en Cuba, que se transmitió por la CMQ en 1948. Fue un papel pequeñito, pero muy grande e importante para mí,  como hacía tan bien las voces de niñas me asignaron el personaje de Isabel Cristina niña.

Y fuera de la radio en los años cuarenta del siglo pasado.

En 1940 empecé en la compañía de Obdulio Morales con la obra Tambores, comedia musical sobre la ciudad de la Habana. Este trabajo me resultó fácil pues como te dije había comenzado con 9 años con la compañía del señor Pedro Salva y después con 19 años volví a trabajar con él en otra compañía de mayores que tenía.

Inauguré los espectáculos en los cines. Hice el Radio cine y también cantaba acompañada por la orquesta de los Hermanos Lebatard. Ya en 1943  comencé en el cabaret Edén Conset y en 1947 en el cabaret Pensylvania que eran de primera categoría. Recuerdo que en 1949 participé en la fiesta radial del periódico El País, en la Marquesina del hotel Saratoga, en la Avenida del Prado y en el casino Deportivo. Como verás no paraba, actuaba y cantaba.

En la década de los años cincuenta del pasado siglo usted desarrolla una gran actividad artística en los distintos medios. Hábleme primero de lo que hace en la radio.

En Radio Progreso hice en 1951 Magazín musical, patrocinado por la firma de los cigarros Partagás. Aquí me acompañó el Conjunto Vocal de Nelo Sosa. En Cascabeles Candado, fui la mulata de Garrido y Piñero, a partir de 1952. En ese año también cantaba en programas de Radio Mambí. En 1953 trabajé en Vivimos en campo alegre de Radio Progreso. En este programa además de cantar tenía diálogos en el libreto. En la CMQ trabajé con Germán Pinelli y Orlando Guerra, Cascarita, en el programa Ron Pinilla. En Vodevil cubano, actuaba y cantaba. También canté en un clásico de la radio De fiesta con Bacardí, que dirigía Oscar Luis López en la CMQ. En Radio Progreso participé en el espacio Estampas criollas, donde cantaba guajiras y actuaba. En CMQ hice el programa Por Cuba. También con la dirección de Oscar Luis López trabajé en Su estrella favorita. En el propio año participé en Hablando de CMQ, La tremenda corte con  Leopoldo Fernández, Aníbal de Mar y Mimí Cal. En 1957 intervengo en  el Show de Ochoa. Estuve algunos años en el programa Voces de Cuba, cantando.

Natalia ¿Y en esos años de la década del cincuenta también efectúa viajes al exterior en actividad artística?

Como no, recuerdo que en el propio año 1950 hice una gira que abarcó Argentina, Brasil, Venezuela, y Puerto Rico. En 1052 viajé en funciones artísticas con el show del cabaret Sans Soucci a algunas ciudades de Estados Unidos como New York, California, Las Vegas y Nevada. Luego en 1953 trabajé en España, Italia, Francia y Marruecos. En ese mismo año viajé a Venezuela, allí hice teatro, cabaret y radio. Posteriormente continué por Colombia, Haití, Curazao y Ecuador.

En 1955 viajé a Perú donde trabajé en el cabaret Grill Bolivia y en Radio Sol, cantando con la orquesta acompañante de Charles Rodríguez. Allí fui contratada por Guido Monteverde para hacer teatro y gané El Guido, un trofeo que se entregaba a la mejor cantante extranjera. Asimismo en 1957 viajé a Santo Domingo con la compañía de Carlos Pous y trabajamos en radio, televisión, cabaret y teatro.  Siempre recordaré una gira en la que trabajé al lado de la gran Candita Quintana, El chino Wong y el Viejito Bringuier. Esto fue en el teatro Apolo, de Miami.

El 24 de octubre de 1950 llega la televisión a Cuba. Y el poderoso y a la vez novedoso medio cuenta entre sus fundadores con Natalia Herrera. ¿Cuáles son los principales programas que hace en esos primeros años?

Uno de los primeros que hice fue en el espacio Humo del recuerdo, llamado así porque lo patrocinaba los cigarros H. Upman. Lo dirigía Gaspar Arias y ahí se transmitían también obras del teatro bufo y yo lo mismo cantaba, bailaba que actuaba. En Cascabeles Candado era la mulata de Garrido y Piñero. En 1953 comencé en el Show del mediodía. También hacía La Escuelita, dirigido por Amaury Pérez García y trabajé en la Taberna de Pedro, con Jesús Alvariño.

Recuerdo con mucho cariño a Cuba ríe con Cristal con Adolfo Otero y Julito Díaz.  Otro programa que no olvidaré Rita y Willy, con la inolvidable Rita Montaner. Trabajé en comedias musicales del canal 6 y en el espacio Teatro, en programas como el titulado Santa Elena. En 1956 trabajé en Jueves de Partagás, dirigido por Amaury Pérez y también con este gran director en Juan, Ramón y Domitila. En el canal 2 Telemundo trabajé en tres programas: El show de Osvaldo Farrés, Frente a la calle y El guateque de Apolonio, este último de sátira política con el Indio Naborí y Adolfo Alfonso

Y a ello hay que agregar los espectáculos y cabaret más importantes que cuentan entre sus elencos con la actuación de Natalia Herrera. ¿Quisiera destacar algunos?

Las comedias musicales en el Teatro Blanquita y en el Teatro Martí, el cabaret Tropicana y los Hoteles Nacional, Sevilla y Riviera, entre tantos. Y en la Sala Idal de Idalberto Delgado, hice El abejón rey, con Alicia Rico, entre otros.

A partir de los años sesenta usted continúa una intensa vida artística. Sería imposible reseñar todos los teatros y espectáculos en que interviene. Igual sucede con los programas de radio y televisión. Vamos a hacer una selección.

En radio trabajé  durante algún tiempo en el espacio Novela cubana que dirigía Julito Lot, en CMQ y Radio Liberación, recuerdo el título: Tabaquero; en las novelas que dirigían Sol Pinelli y Esmeralda Fernández, entre ellas Caso de archivo y Mil años de soledad y Juan Pampiro Timbereta; los programas Caravana y Nosotros los cubanos, que dirigían Oscar Luis López y Gaspar Arias por Radio Liberación y Sabor y ritmo a las 7 y Variedades de Radio Progreso; Fiesta en el aire de Radio Liberación; en Alegrías de Sobremesa, Alberto Luberta creó un personaje para mí llamado Carmita Carmona. Recuerdo otro programa En casa de mi vecino, que hice con Asenneh Rodríguez y Reinaldo Miravalles en Radio Liberación, dirigido por Oscar Luis López. Quiero destacar en teatro El cañaveral de Paco Alfonso, que dirigió Isabel Aída Rodríguez, y La visita de la vieja dama, que dirigió Odilia Romero, ambos para el espacio de Radio Liberación. He trabajado en infinidad de novelas y programas de Radio Liberación, Radio Rebelde  y la productora Radioarte con los directores Esmeralda Fernández, Isabel Aída Rodríguez, David Camps y Pablo Verbyski, entre otros. Quiero significar la novela Mujeres, que fue la mejor novela del año en 1981 dirigida por David Camps, que se transmitió por Radio Rebelde, por la cual recibí reconocimiento.

El carisma y la sencillez caracterizan a esta estrella de los medios cubanos

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¿Y en la televisión?

En televisión te voy a hablar primero de los humorísticos. San Nicolás del Peladero, con libreto de Carballido Rey. Allí hice tres personajes, primero la hermana de Remigia, la alcaldesa que interpretó magistralmente María de los Ángeles Santana y después me asignaron el papel de la mujer de Cheo Malanga, también interpretado con mayúscula por Enrique Arredondo y la Mamichuli de otro grande de la escena Carlos Moctezuma. En este programa  canté al principio. En el canal 6 también hice otros personajes, entre ellos la Mariíta de Cachucha y Ramón. En Casos y cosas de casa, que protagonizaron Marta del Río e Idalberto Delgado, hice el personaje de la encargada. Otro que no se olvido es Detrás de la fachada, escrito primero por Marcos Behmaras y después por Carballido Rey, con la presencia de Consuelito Vidal, José Antonio Cepero Brito, Enrique Arredondo y Elena Bolaños, entre otros. En el grupo de los coprotagónicos en Si no fuera por mamá, con libretos de Enrique Núñez Rodríguez y dirección de Cuqui Ponce de León, con  Marta del Río y Erdwin Fernández en los protagónicos. Hay un programa que se transmitió en 1987, Así era entonces y más recientemente para la programación de verano del 2004, me llamaron para trabajar en Cerquitica del Vedado.

Natalia, y además de los humorísticos.

En televisión no puedo obviar a Los mambises, escrito por Carballido Rey para el espacio Aventuras. En varias ocasiones trabajé en las novelas cubanas del espacio Horizontes, bajo la dirección de Raúl Pérez y en El cuento, con Loly Buján. Trabajé en los policíacos Móvil 8 y Sector 40 por el canal 6 y en la mayoría de los Días y noches que se han transmitido con la dirección de Jesús Cabrera y Abel Ponce, entre otros directores. En el espacio Teatro realicé uno de mis mayores trabajos dramáticos en televisión. Y te señalaré sólo algunos títulos Madre en el canal 6 con Ana Lassalle, Josefina Henríquez y Antonia Valdés, entre otros; La Chacota, con Carlos Moctezuma y María de los Ángeles Santana; en Santa Camila de la Habana Vieja, trabajé en dos versiones; la primera con Asenneh y Carlos Gilí y en la segunda con Asenneh y Adolfo Llauradó; La rosa tatuada, con Rosita Fornés, Luis Alberto Ramírez, Elvira Cervera... y dirección de Roberto Garriga y Después de un final feliz, con Armando Bianchi.

En cuanto a los espectáculos en teatros y cabaret la lista es también inmensa. Mencione sólo aquellos imprescindibles.

Eso es muy difícil porque para mí todo fue muy importante y lo hice con mucho amor, pero a favor de la necesaria síntesis te voy a mencionar: Échale salsita, fue una ópera-son, en el teatro Karl Marx. Allí trabajaron además entre otros Carlos Más, Erdwin Fernández, Carlos Moctezuma, Carlos Ruiz de la Tejera y Sara González. También con la brigada artística de Bernardo Menéndez hice muchas presentaciones en distintos lugares del país junto a Ignacio Valdés Sigler, Cruz Pérez, Bernardito Menéndez y Manolín Álvarez, entre otros; Lola a la pelota, en el Teatro Karl Marx con la dirección de José Antonio Rodríguez. Las obras La esclava contra el árabe, y  El bateus de Amadeus, con la dirección de Alejandro García (Virulo) fue presentada en el Karl Marx y en otros lugares del país, con mucho éxito.

Y las giras artísticas en esos años.

En 1960 con la compañía de Carlos Pous viajé a Costa Rica y Panamá, donde hicimos teatro, cabaret y televisión.

Con Virulo fui a Angola en 1986 y llevamos El bateus de Amadeus y La esclava contra el árabe.
Después en 1988 y 1989 fuimos a Etiopía y a Angola, ésta última gira durante dos meses. En ambas formé parte de una brigada artística de la radio y la televisión.

Pero siempre lo más interesante para mí fue llevar mi arte al pueblo de Cuba. Y me puedo sentir satisfecha porque he recorrido la isla con muchísimos espectáculos y a algunos de esos lugares hemos tenido que regresar.

Usted participa también en el cine. ¿En cuántas películas?

Trabajé en Tulipa en 1967 bajo la dirección de Manuel Octavio Gómez; Reina y Rey, con la dirección de  Julio García Espinosa; en Maité, que fue una coproducción cubana-española; Guantanamera que dirigieron Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío; Divas por el amor, que fue un documental de Adolfo Llauradó como un homenaje a la mujer en el arte; Zafiros, locura azul, que dirigió Manuel Herrera; Las profecías de Amanda que llevó a la pantalla grande Pastor Vega; Un paraíso bajo las estrellas, un largometraje de  Gerardo Chijona; Ciclón de Enrique Molina y con la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños he participado en algunos cortos como El despertar, Verano y Destino marcado. Lo último que estoy haciendo y que debemos filmar dentro de un tiempo es un medio metraje de ficción de la francesa Sofia Delange, titulado Adolfo, un homenaje a Adolfo Llauradó.

Indudablemente que la carrera artística de Natalia Herrera es intensa y apasionante, desde aquel día que con sus escasos 14 años y con un tema que tiene que improvisar en pocas horas se somete a la campana que hace sonar Miguel Gabriel, uno de los dueños de la CMQ, en La Corte Suprema del Arte, la histórica escena de Monte y Prado.

Aquel día nace la estrella que se pasea en los escenarios todos, para perpetuarse como lo que es: una artista  a la que se quiere y respeta por su donaire natural, su  calidad profesional, pero sobre todo por su generosidad, por esa disposición de ayudar, de reír o de llorar por los triunfos o por los sinsabores de sus compañeros. Todos la queremos mucho Natalia. De veras, muchas gracias Natalia Herrera, Premio Nacional de Televisión y Artista de Mérito de la Radio y la Televisión Cubanas.

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En la memoria Radial

Josefa Bracero

 En la memoria radial es un segmento semanal que propone el Portal de la Radio Cubana con la colaboración y aporte exclusivo de la Licenciada Josefa Bracero Torres, importante personalidad de nuestra radio.

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