
“….la música está perpetuamente palpitando en el espacio.”
La extensa obra literaria de José Martí es un capítulo irrepetible en el arte de todos los tiempos. Martí fue un artista en toda la extensión de la palabra. Del mismo modo que escribió y trabajó por la libertad definitiva de la Patria, así lo hizo en otros campos.
Del asunto que menos imaginamos, escribió con gran maestría y pureza, ofreciendo lo mejor de la naturaleza expresiva que lo caracterizaba. Muchos se han acercado a Martí en descubrimiento de sus diversas facetas. En esta oportunidad lo haremos para hablar de sus ideas sobre la más abstracta de todas las artes: la música.
Del tema que hemos escogido se ha hablado poco, pues Martí no escribió ningún libro de música ni fue músico pero sí tenía una gran capacidad de apreciación musical que demostró en sus artículos periodísticos y es su obra literaria en sentido general. Además sus lecturas sistemáticas y su preocupación constate por el conocimiento de la vida le llevaron a conocer personalidades musicales, de su época y de épocas anteriores, de los cuales escribió comentarios.
En sus obras Martí demuestra su dominio de la esencia musical en todos los sentidos. En este trabajo podrás encontrar criterios martianos sobre la música, que no solo servirán a los especialistas sino a todo aquel que se interese por el conocimiento de esta manifestación artística. Más que ofrecer conocimientos acabados queremos incentivar la búsqueda.
Martí concibe la música libre de esquematismos y mecanismos. No admite talento lleno de tecnicismo académico y sin naturalidad, por eso escribe en el Periódico Patria en septiembre de 1893:
“…No es lo bello en la música la nota que se toca, es más bello la nota que se adivina y desprende.”
En este mismo artículo de Patria dedicado al músico cubano Emilio Agramonte refiere:
“….Quien desdeña en la música como en la vida la ornamentación y el revoque se le debe afecto y agradecimiento.”
José Martí fue un estratega de la Pedagogía, sus cartas a María Mantilla son un ejemplo elocuente de esto cuando escribe:
“….es imposible entender una ópera bien si no se conocen los sucesos de la historia que la ópera cuenta.”
Lo acertado de este criterio no solo ayuda a los amantes del género sino también a los musicalizadores en los medios audiovisuales. La confianza que él tenía en la música y en su eterna y verdadera existencia se deja escapar en una firme insistencia a descubrirla en su universo habitable:
“….la música está perpetuamente palpitando en el espacio.”
“… Todo es hermoso y constante, todo es música y razón.”
La música es un lenguaje universal que ha sido definido por diferentes estudiosos. Roberto Fernández Retamar plantea…”La música es como otro lenguaje en el que sin palabras los hombres de todos los países se dicen cosas hermosas, profundas unas veces y otras ligeras y alegres. Con música hablamos todas las lenguas”.
José Martí la define de este modo en el Tomo V de sus Obras Completas:
…La música es la más bella forma de lo bello.
…es el hombre escapado de si mismo.
…es una lengua común, muy suavemente simpática que deja en los oídos dulzura que van a ensanchar y ennoblecer el corazón.
En esta definición queda clara la naturaleza histórico social que él le confiere a la música y corrobora la esencia del objeto de la estética como ciencia: “la apropiación emocional y espiritual de la realidad por el hombre en sus diversas relaciones”.
Martí personifica la música, le da vida cuando escribe sus impresiones:
…La música ha de crear como en Haendel, ha de gemir como en Verdi, ha de pintar como en Mendelson.
La relación música literatura la podemos encontrar en su discurso póstumo al poeta cubano romántico Julián del Casals cuando dice:
…El verso hijo de la emoción, ha de ser fino y profundo como nota de arpa. El verso ha de ir sonando y volando.
El 28 de febrero de 1879 al pronunciar un discurso, en el Liceo de Guanabacoa, en memoria del poeta Alfredo Torroella calificó su poesía de: bendita lira que descansaba siempre en el umbral de la puerta de los pobres.
En su diario de Montecristi a Cabo Haitiano, el 4 de marzo de 1895 podemos leer su observación musical de la naturaleza utilizando metáforas sonoras como recurso sinestésico de incomparable valor:
…El mar está cantando…
… su larga música, extensa y afinada es como un son unido de una tumultuosa orquesta de campanas de platino. Como en ropa de música se siente envuelto el cuerpo.
En un comentario sobre la novela de Ramón Mesa, “Mi Tío el Empleado”, al referirse al estilo en que está escrita esa obra Martí advierte la necesaria relación entre la idea musical y la gramatical.
…Escalonando cláusulas de modo que vayan siendo confirmación del sentido, y acabe la frase musical cuando acaba la lógica.
Si volvemos los pasos sobre las líneas del Diario de Montecristi a Cabo Haitiano podemos encontrar puntos de contactos con las culturas de los países de la cuenca del Caribe: (Haití y República Dominicana):
“…Me recibe la charanga, con un vals del país fácil y como velado, a piano y pandereta. Los mamarrachos entran, y a su música con ellos, las máscaras que salen aquí de noche cuando ya anda cerca el carnaval”.
En su obra “Un Paseo por la Tierra de los Anamitas”, publicada en La Edad de Oro, Martí nos da una lección sobre las funciones de la música que debe ser tenida en cuenta por los realizadores de los medios audiovisuales y por los que de una oportunidad de acercarse a la obra musical enriqueciendo la experiencia estética que luego ayuda a la comprensión de esta manifestación artística doblemente semántica:
…y es un tocar extraño, que parece de aullidos y de gritos sin arreglos y sin orden, pero que tiene un tono triste cuando habla de muerte, y otra como de ataque cuando viene el rey de ganar la batalla, y otra como de posesión de mucha alegría cuando se casa la princesa, y otra como de trueno y de ruidos cuando entra con su barba blanca el sacerdote: y cada tono lo adornan los músicos como les parece bien, inventando el acompañamiento según la van tocando, de modo que es música sin reglas aunque se pone bien el oído se ve que la regla de ellas es dejarle libre la idea al que toca, para que se entusiasme de veras con los pensamientos del drama y ponga en la música la alegría o la pena, o la poesía o la furia que sienta en el corazón, sin olvidarse del tono de la música vieja, que todos los de la orquesta deben saber para que haya una guía en medio del desorden de su invención, que es mucho de veras porque el no conoce sus tonos no oye más que tamborozos y algarabía.
Dentro de los medios expresivos de la música la armonía es uno de los más complicados por ser tributaria de la inteligencia humana. Al respecto dice Martí:
….en el sistema armónico universal todo se relaciona con analogías, asciende todo lo análogo con leyes fijas y comunes.
La gran importancia que él le concedía a la música se deja ver cuando en su Cuaderno de Apuntes 18 podemos leer definiciones como estas:
…Psalmo: melodía producida por un instrumento músico, con buen ritmo conforme a principios armónicos.
….Contrapunto Florido: movimiento complicado de varias melodías que concuerdan sin concurrir por entero.
…The Word melody signifies an atrain of music which consists of sucesion of single notes: and The harmony is appied to combinations of different notes something together in concord.
Durante su intensa labor unificadora, tiene también el Apóstol una fructífera labor literaria y asiste a conciertos de artistas cubanos y extranjeros de los países donde radica en su destierro. Del violinista cubano José White dice en la Revista Universal de México referida en el Tomo V de sus Obras Completas:
… White no toca- subyuga- las notas resbalan en sus cuerdas, se quejan, se deslizan, lloran: suenan unas tras otras como sonarían perlas cayendo.
…. White tocaba, esto quiere decir que todas las armonías se despertaban.
…oyendo esta música dulcísimo toda pena se olvida, todo dolor se alivia, todo amor se sueña.
….el color tiene límites, la palabra labios, la música cielo.
En este mismo tomo de sus Obras Completas se refiere a otro cubano que aportó a la causa revolucionaria y a la pedagogía musical: Nicolás Ruiz Espadero, quien es calificado por Martí como:
….Domador de notas.
….no fue artista de mera habilidad.
El Martí crítico de arte dice en uno de sus Cuadernos de Apuntes, al referirse al tenor español Gayarre y la soprano M. Nilson:
….Gayarre abusa del falsete, pero aún este es correcto y limpio.
… No ha de tener rival la Nilson en sus recitados, pero, ¿..las notas agudas son también timbradas como las graves y las medias-tan ricas-tan estrechemecedoras-tan sonoras?. He aquí como los esfuerzos, y los años de labor continua, sin robar nada de su purísimo timbre a aquella voz meliflua, comienzan a arrebatarle la potencia para atacar esas notas agudas, afiladas y altas, suelen volverse traidoramente contra el pecho valeroso que las emite.
Los diversos matices que podemos hallar en un recorrido musical por la obra de nuestro Apóstol José Martí son como un concierto de arrobamiento espiritual, que nos conducen desde un leve pianismo hasta un climático fortísimo.
En su artículo “Músicos, poetas y pintores”, publicado en la Edad de Oro, dice de Mozart:
…su música es como un lamento de ángeles.
… de todos los niños prodigios en el arte de la música el más célebre es Mozart.
Como lo hizo con Mozart podemos afirmar que en este campo nos ofrece un acercamiento magistral a otras personalidades del arte musical. A través de Martí podemos llegar a Wagner, Bethoven, Berilos, Shubert, Rossini, Mendelson, Verdi, Bach, Haendel, Haydn y otros como Ignacio Cervantes y Shaikoski. Martí descubre en la música todo un sistema de interinfluencias entre la vida del hombre que concluye en la más visible convicción de que “la vida se sublima y colorea en las artes”.
En carta escrita en 1882 al director del periódico “La Opinión Nacional” de Caracas, Martí comenta acerca de una fiesta que duró una semana en Nueva York y Washington:
….Resonaban ante ocho mil oyentes los acordes de trescientos instrumentos, el eco majestuoso de ochocientas voces.
…Allí se oyeron a Haendel imponente.
…aquella música de Berilos con sus notas desgarradoras…que tuvo fuego Shakesperiano.
…se oyó la misa de Bethoven místico, que no cede en belleza a la pasión de San Mateo de Bach arrebatado.
….y cuando la orquesta majestuosa rompió a tocar la música épica de Wagner parecía que de cestos de fuego surgían aves blancas.
En el Periódico Patria el 26 de marzo de 1892, refiriendose a las actividades de la Liga Revolucionaria en Nueva York escribe:
…Una criatura tocó una música natural en el destierro, melodía quejosa e inmortal del Mujik, que mira de codo en su servidumbre la larga estepa negra. La Bayamesa de Labios de Mariana Calderón, mostró con sus hermanos, del frío ruso al sol tropical, todos los pueblos tristes.
Si damos un recorrido por el Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos las imágenes que describe de nuestra naturaleza, dan su musical dimensión:
….entre los ruidos estridentes oigo la música de la selva, compuesta suave, como de finísimos violines, la música ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posan titila y se eleva siempre sutil y mínima, es la mirada del son fluido.¿que alas rozan las hojas?. ¿Qué violín diminuto? Y oleada de violines sacan son y alma a las hojas. ¿Qué danza de almas de hojas?
Como artista revolucionario, Martí siempre concibió la ética y la estética muy juntas en aras de lograr el mejoramiento humano: “moral y belleza” como principios…En carta escrita a María Mantilla desde Montecristi, el 2 de febrero de 1895 le dice:
…A mi vuelta sabré si me has querido, por la música útil y fina que hayas aprendido para entonces….música que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: música en que se vea un pueblo o todo un hombre y un hombre nuevo y superior.
Otro de los elementos interesantes cuando hablamos de la presencia de la música en la obra de José Martí es la relación que descubre con otras artes del espíritu:
…entre los colores y el sonido hay una gran relación. El cornetín de pistón produce sonidos amarillos, la flauta suele tener sonidos azules y anaranjados, el fagot y el violín dan sonidos de color castaño y de color azul de prusia, y el silencio que es la ausencia de sonidos, el color negro. El blanco lo produce el oboe.
Dejo este capítulo abierto para que usted siga descubriendo musicalmente a nuestro genial Apóstol José Martí, quien concibió las artes en su dimensión salvadora de los pueblos al afirmar:
“EL ARTE, COMO LA SAL A LOS ALIMENTOS, A LAS NACIONES PRESERVA”.
Bibliografía
Cuadernos de apuntes número tres p. 124, 125 y 126.
La Edad de Oro. Músicos, poetas y pintores.
Obras Escogidas. Tomo II.
O.C., t.5, p. 293,294.
O.C., t.5, p. 299.
O.C., t.5, p. 308.
Escritos Sobre Educación. Educación Política. Editorial Ciencias Sociales, Habana 1976.
P. El avisador Cubano. Nueva Cork. 25 de abril 1888. Obras Escogidas. Tomo II.
Carta a María Mantilla. Cabo Haitiano. 9 de abril 1895.
P. Patria 23 de septiembre.1893.
P. Patria. 26 de marzo 1892.
O.C., t. 18, p. 231.
O.C., t. 10, p.81.
O.C., t. 13, p. 26.
O.C., t. 6, p. 372.
O.C., t.21, p. 107.



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