Portada Noticias Nacionales Dar amor es como recibirlo
Dar amor es como recibirlo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Alfonso Cadalzo Ruiz   
Lunes, 14 de Febrero de 2011 12:22
El amor de los radialistas cubanos en este 14 de Febrero

El amor de los radialistas cubanos en este 14 de Febrero

Hoy celebramos el tradicional Día de los Enamorados, extensivo a la dimensión del amor y la amistad en todas sus manifestaciones. Me parece que son abundantes las razones para que las personas que nos dedicamos a la difusión de ideas y cultura en general a través de la Radio Cubana, nos ocupemos en hablar de esta celebración.

Pienso, en primer lugar, que el 14 de Febrero no es necesariamente el día en que se ama, sino el señalado para festejar un sentimiento  - y una actitud -     que es práctica cotidiana en la inmensa mayoría de los seres vivos. Como sentimiento resulta casi instintivo, pues en toda manifestación viva de la Naturaleza se manifiesta así; como actitud es ésta una característica netamente humana.

El amor como sentimiento es ese que brota espontáneo, sin proponérnoslo, del cual forma parte el llamado “amor a primera vista”, entiéndase no solamente la atracción íntima, sino también la simpatía personal que como el invisible magnetismo hace que sintamos atracción hacia determinadas personas. Ese amor puede ser duradero como toda una vida, a veces trascenderla, pero en ocasiones suele ser efímero como un relámpago.

Existe ese otro amor, como actitud, fruto de la razón, del conocimiento profundo de la otra o del otro, de nuestro deber para con los demás a pesar de las diferencias que nos separen, de comprendernos, de dialogar y aceptarnos unos y otros con nuestras virtudes, supuestos defectos – de acuerdo esto a las ideas preconcebidas por la educación y el medio – y, a pesar de todo eso, caer en la cuenta de que esa otra, o ese otro, y yo somos hermanos. Esa clase de amor, cuando se prende y germina en un corazón fértil, es constante y eterno; no existen herbicidas mentales capaces de arrasarlo, y sus frutos son los más deliciosos.

Jamás me cansaré de acudir a Martí, y en esta ocasión me remito a una de aquellas cartas escritas a su hermana Amelia, cuando con aquella su infinita ternura le dijo: “… ese otro amor definitivo y grandioso, que, como es el apegamiento inefable de un espíritu a otro, no puede nacer sino de la seguridad de que el espíritu al que el nuestro se une tiene derecho, por su fidelidad, por su hermosura, por su delicadeza, a esta consagración tierna y valerosa que ha de durar toda la vida…” (1)

Así aconsejó el Apóstol a una de sus hermanas en cuanto al amor de la pareja. Cierto, como también dijo, que muchas veces las cosas comienzan por donde debieran terminar. ¡Cosas del amor!

Al llevar esta celebración a una dimensión más amplia, tan valedera como esa otra que perpetúa la especie, debo proclamar que el quehacer de la Radio es también una manifiesta obra de amor. Noticias, toda clase de informaciones y música, por sí mismas, las elaboramos amorosamente. Los radialistas cubanos amamos nuestro medio, realizamos las tareas diarias como lo más importante del mundo durante el tiempo que las llevamos a cabo; por si pareciera poco, más allá de ese enamoramiento profesional está ese otro más abarcador hacia la responsabilidad de la misión, hacia nuestro pueblo, su historia y hacia toda la Humanidad en su conjunto.

Los radialistas, la mayoría de nosotros, tenemos constituidas nuestras familias, somos novios o novias, esposos o esposas, padres o madres, hijos, abuelos, hermanos, y qué bueno sentir como esa capacidad amorosa se multiplica y proyecta hacia tantas personas cuyos rostros desconocemos, para así llevarles afectos amor y ternura convertidos en mensajes responsables hechos con todo esmero. ¡Ese es un amor como actitud!

Por todas estas y muchas razones, la Radio Cubana es una enamorada eterna de su pueblo, de sus proezas, inquietudes, sueños y aspiraciones. Somos parte del pueblo y nos encontramos, casi siempre sin conocernos, en la parada del ómnibus, en los mercaditos, en una fiesta popular y en cada segundo de los incontables que nos une la vida. Un día como este sirve ante todo para recordarnos que vivimos un sentimiento y una actitud adoptados como decisión sensata los trescientos sesenta y cinco días del año, y uno de esos días lo escogimos para celebrarlos.

Ese amor que damos es en sí mismo, sin esperar nada a cambio, la manera más hermosa de recibirlo. Así le damos consciente y amorosamente nuestra cotidiana bienvenida.

¡Feliz Día de los Enamorados, del Amor y la Amistad!
smaller text tool iconmedium text tool iconlarger text tool icon
Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:

!joomlacomment 4.0 Copyright (C) 2009 Compojoom.com . All rights reserved."

 

Radio Cubana en Twitter

Archivo de Noticias

< Febrero 2011 >
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28          

Traducción Automática