Todos los cubanos a partir de los dieciséis años estamos llamados a ejercer este domingo nuestro sagrado derecho al sufragio. Como lo venimos haciendo desde hace más de treinta años, cuando se crearon los órganos del Poder Popular, el pueblo cubano ratifica o renueva, según el caso, a sus representantes y, con esto, se mantiene como realidad el modo de democracia participativa que practicamos.
En este momento histórico crucial para nuestro país como nación, la asistencia a las urnas constituye un acto que, además de constituir un inalienable derecho cívico y democrático, ejercido con absoluta libertad, es también asistir a un llamado más de nuestra historia para defender la soberanía nacional.
Nuestra visita a los colegios electorales para allí depositar el voto directo y secreto por aquellos nominados que cada uno, de acuerdo con su libre conciencia considere mejores para representarnos en las Asambleas Municipales, será también respuesta a las maniobras mediáticas que desde fuera de nuestro territorio nacional se ocupan y preocupan en hacer reversible un proceso histórico que desde hace más de medio siglo protagoniza la nación cubana.
La votación de este domingo será la mayor y más decidida respuesta a todo el entramado que se articula hacia Cuba por parte de intereses foráneos.
La cita electoral de este 25 de abril es un encuentro con nuestras conciencias e historia, y será un acontecimiento tan relevante como las batallas libradas hace más de cien años por los mambises en la manigua, y luego por sus herederos del Moncada, el Granma y la Sierra Maestra.
Este domingo la Patria convoca y como cubanos de honor asistimos a su llamado




Twitter
Myspace
Digg
StumbleUpon
Netscape
Yahoo
Technorati
Folkd
Googlize this
Facebook
Wikio
Meneame
