
“Desde el primer día me di cuenta que mi vocación era el micrófono y la Radio”, afirma en exclusiva el notable radialista cubano.
Cubano de pura cepa, aunque sangre francesa, haitiana y española, también conforman su mezcla endovenosa. Locutor nato y hombre de la Radio. Vio la luz por primera vez el 20 de febrero de 1929 en La Maya, pequeño pueblo del municipio Songo La Maya, en la actual provincia oriental de Santiago de Cuba, a unos 860 kilómetros de La Habana.
El posee la Maestría de los grandes comunicadores de nuestra Radiodifusión nacional. Micrófono en ristre, es portador de exclusivo estilo en el arte de la locución. Precursor de la clásica Discoteca radial, a la cual hizo aportes, con su tono conversacional. Amante empedernido de su familia, de Cuba, su pueblo y música. ¿Quién no conoce y admira, al dueño de la dorada voz que nos alegra todos los días al decirnos: “Aquí, Radio Progreso presentando …. ¡Alegrías de sobremesa!”.
Eduardo Rosillo, es el nombre artístico de Ángel Eduardo Rosillo Heredia, quien nos recibió en su hogar para la entrevista, con la misma cordialidad y encanto de realización de sus programas en Radio Progreso: “Alegrías de sobremesa” (1) y “Un domingo con Rosillo” (2), entre otros.
Nora Rodríguez Calzadilla: ¿Cómo transcurrieron sus primeros años de vida? ¿Por favor Rosillo, puede aproximarme a sus orígenes?
Eduardo Rosillo: Te voy a contar… Mi familia por vía paterna procede de aquellos franceses que vinieron a Cuba cuando triunfó la Revolución en Haití. Se establecieron en la parte oriental del país y se dedicaron al cultivo del café. Así nació mi papá, en una finca; así estudió, porque sus progenitores pudieron pagarle los estudios en la carrera de medicina y se doctoró en el año 1913. Hay que suponer los grandes esfuerzos de una persona de una pigmentación completamente negra, para culminar sus estudios universitarios en una época de marcada discriminación racial. Mi papá, el Doctor Francisco Rosillo -primer médico instalado en La Maya-, se casó y tuvo tres hijos.
NRC: ¿Y su mamá?
ER: Mi madre, llamada María Antonia de la Caridad Heredia, era ama de casa, cubana, descendiente de españoles. Puedo decirte que mi papá tuvo la gran suerte de conocer a su debido tiempo a la mujer que nació para él y mi mamá, la gran dicha de conocer a tiempo, al hombre que nació para ella. Integraron ambos una ejemplar unión conyugal, un verdadero ejemplo que en amor, procrearon tres hijos.
Entonces, el futuro de los descendientes lo planificaban los padres y él médico con tres hijos decidió que mi hermano mayor fuera médico para heredar su clientela; la hembra, -la menor- doctora en farmacia y el del medio, el más travieso, -era yo- debía ser abogado. Así me fabricaron una mentalidad desde que era niño de la cual no he podido desprenderme en toda mi vida, pero sucede que en la década del cuarenta del pasado siglo XX -año 1940- , a una persona se le ocurrió la idea de abrir en La Maya una Radio base. Creo que no se encontraba muy bien de sus facultades mentales porque en aquel pueblo no había industria, ni comercio y una Radio base, al igual que todas las estaciones de radio, debía sustentarse con la propaganda. No obstante, cristalizó la idea y montó la Radio base en aquel pueblo.
Ello motivó a mi papá, a reflexionar acerca de la pertinencia de que en mi caso, siendo abogado, debía desarrollar la oratoria y hablar en público. Con esta premisa le pide al dueño de la primera emisora de La Maya que me permitiera hablar y cuando me senté ante un micrófono, desde el primer momento, pensé que no iba a ser abogado. Desde el primer día me di cuenta que mi vocación era el micrófono y la Radio.
Quiero contarte además que mi papá lamentablemente murió en enero de 1949 y unos cuatro meses posteriores a su deceso, el 20 de mayo de 1949, aquella emisora, dejó de ser una Radio base, para convertirse en una estación de Radio. En ese tiempo los locutores pertenecían al Colegio Nacional de Locutores que en la entonces provincia de Oriente, tenía mucha autoridad y cuando el Colegio de Locutores se enteró de que en La Maya había comenzado una emisora, se personaron para exigirle al dueño que los hablantes ante los micrófonos tenían que ser locutores. No obstante, el dueño les demostró que aquello no generaba ganancia y el Colegio de locutores se tranzó con el compromiso de que uno de los seis muchachos de aquella emisora -CMKT (3)- iba a ser locutor profesional. Como quiera que a la sazón estudiaba bachillerato tenía la ventaja de poseer el nivel académico más alto y me prepararon el expediente, me examinaron, pero aún continuaba mis estudios universitarios, hasta terminar el 3er año de la carrera de Derecho, en la Universidad de Oriente.
Fue precisamente el golpe del 10 de marzo de 1952, el pretexto que aduje para dejar de estudiar y te podrás imaginar la reacción familiar -aunque mi padre ya había fallecido- cuando decidí no proseguir los estudios, con el tercer año de la carrera terminado.
Tras presentarme en el Colegio de locutores para que me sugirieran la emisora a la cual debía dirigirme en Santiago de Cuba, me recomendaron la CMKC, en la que comencé a trabajar como locutor suplente, hasta que el día 25 de julio de 1953 al asumir una actitud ante el trabajo, le permitió a sus responsables deducir mi responsabilidad. El 26 de julio -como consecuencia del asalto al Cuartel Moncada- la emisora no abrió y yo me presenté. Eso trajo como resultado que día 27 de julio de 1953, me comunicaran que a partir del 1 de agosto, dejaba de ser locutor suplente para convertirme en locutor de plantilla.
Mi impronta personal siempre fue rebelde y reaccioné disgustado con el golpe del 10 de marzo de 1952. Desde mis primeras apariciones como locutor en la CMKC de Santiago de Cuba comencé a reflejar mi manera de pensar desde el punto de vista político. Además, si analizas a fondo mi vida, en aquel momento estudiaban muchos integrantes del Movimiento 26 de julio, unos en la Escuela Normal, otros en el Instituto de la Segunda Enseñanza y todos coincidíamos. Es decir que cuando se integra el Movimiento, sabían cómo yo pensaba y lo demostraba en mi trabajo en la Radio.
Esa manera de pensar, que evidenciaba a través de mi trabajo en la CMKC, trajo como resultado que los cuerpos represivos me llegaran a considerar “persona peligrosa”, lo cual motivó mi salida de Santiago de Cuba, para La Habana, en enero de 1957. Vine para la capital sin ningún contacto, a pasar el “Niágara en bicicleta”. El primer trabajo que profesionalmente hice aquí fue en un carro altoparlante, anunciando piqueras de automóviles, pollerías, farmacias de turno y hacía menciones y jingles para los comerciales de las emisoras locales. Así me sorprendió el triunfo de la Revolución.
En el mismo mes de enero del año 1959 desde el carro altoparlante, bajaba por la calle M, del Vedado, anunciando una farmacia de turno y al llegar a la esquina de L y 23, veo a varias personas -vestidas de verde olivo- que me reconocieron. Luego, en la esquina de L y Línea, un policía –en moto de la Policía- nos pregunta: “quién es Eduardo Rosillo?”. Tras identificarme, nos ordena que lo siguiéramos. Recuerdo la travesía por las calles Línea, J, de ahí hasta 23 y de la calle 23, a M y al llegar allí, se encontraba entre varias personas el Comandante Raúl Menéndez Tomasevich, quien fuera mi compañero de estudios en el Instituto de Santiago de Cuba.
Tomasevich era -cuando nos reencontramos en La Habana-, Jefe de la Policía de Tránsito y me ofreció ayuda. Te confieso que nunca pensé molestarlo, pero en el mes de mayo del propio año 1959 cesaron los carros altoparlantes y mi familia entonces, dependía de mi trabajo. Esa fue la causa que me impulsó a llamarlo, frente a mis necesidades más perentorias. Dos días posteriores, me recibió en Cuba y Chacón, donde radicaba la jefatura de la Policía Nacional Revolucionaria y un rato más tarde, salí con el nombramiento de vigilante 1049 de la Policía. Prácticamente soy fundador de la Policía Nacional Revolucionaria y del Ministerio del Interior, lo cual me llena de sano orgullo.
En la Policía me montaron en un carro altoparlante y salía por las calles de La Habana dictando orientaciones de tránsito.
NRC: Dentro de la Policía Nacional Revolucionaria prosiguió su labor como comunicador social…
ER: Si, yo era locutor, acostumbrado a improvisar. Además tú sabes que el Código del Tránsito concentra todas las leyes dictadas, que afectan al tránsito y con tercer año de la carrera de Derecho poseía un nivel de comprensión de ese Código. Un día, encontrándome en la calle trabajando en el carro altoparlante, me escucha el Comandante Efigenio Amejeiras, entonces Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria. A partir de ese momento propone que mi trabajo en el carro altoparlante se hiciera por la Radio y posteriormente logramos un espacio diario a partir de las ocho de la mañana, donde ofrecía orientaciones de tránsito, similares a las experiencias en el carro. Es interesante que te señale que nadie en la entonces CMQ sabía que era locutor. Hacía aquel espacio con una persona que afortunadamente vive aún, Héctor de Soto y él no conocía que era locutor.
El programa de tránsito de la antigua CMQ lo escuchó en una oportunidad el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, entonces Ministro de Gobernación, y luego sugirió que el programa se hiciera por Televisión. A partir de un momento determinado, todos los martes, a las nueve y media de la noche, el Canal 4, dirigido entonces, por Sergio Nicols destinó un espacio al programa de tránsito, donde hacía demostraciones y contestaba a preguntas de la teleaudiencia, pero allí en la televisión nadie sabia tampoco que yo era locutor.
En una oportunidad llego al canal y el director del espacio me dijo que el programa no saldría al aire ese día porque el locutor se hallaba indispuesto y me pregunta si podría asumir la parte del locutor, lo cual acepté, no porque creyera que tenia facultades omnímodas, sino porque la teleaudiencia desconocía que era locutor y ante cualquier desacierto, era el policía, quien lo hacia mal, no el locutor y dije: “…si me queda mal es un policía y al policía no lo van a responsabilizar ni a censurar mucho”. Hice la locución del programa. Unos días más tarde, al entrevistarme con Sergio Nicols, me dice: “Por qué no te haces locutor?”. A lo que respondí: “A estas alturas?”. “Fíjese Rosillo –agregó Nicols-, tenía que haber preguntado por qué motivos el locutor habitual no hizo el programa?... Y su ausencia no se notó. Usted tiene todas las cualidades para serlo.”
Luego le expresé a Nicols, mi bienestar en la Policía, pero reconocía que mi vocación era la locución. A partir de ese momento el director del Canal 4 de la televisión, llamó a Marcos Behmaras, Director de Radio Habana Cuba, (4) donde me hicieron las pruebas de locución, fui aceptado y en octubre de 1961, empecé a trabajar como locutor de Radio Habana Cuba hasta octubre de 1962 que pasé a Radio Progreso hasta hoy.
NRC: Se ratifica que la locución en la Radio es la gran vocación de su vida…
ER: Sustento el criterio de que todo el que nace con un coeficiente normal de materia gris es susceptible a triunfar, en la misma medida en que encuentra a su debido tiempo la posibilidad de trabajar y desarrollar su vocación. Amo a la Radio, es mi medio, llevo muchos años trabajando en la Radio. Quiero decirte que aquella situación que me indujo a ir para CMKC de Santiago de Cuba, el día 26 de julio de 1953 y decirle al dueño que había ido por si hacia falta, me permitió quedarme a trabajar como locutor titular de la emisora con prerrogativas, al extremo de que mis opiniones eran escuchadas y atendidas. Te cuento, por ejemplo que sugerí a la emisora un programa musical, de 8:30 a 10:30 de la mañana, el cual se repetía en el espacio de 4 a 6 de la tarde. Hablo de “La caravana de los éxitos”.
Esa recomendación partía de sólidos fundamentos y te explico: descubrí temprano que los gustos musicales cambian de una región a otra. Ese programa coincidía en sus dos salidas al aire con dos importantes espacios de Radio Progreso, “La Discoteca Partagás” y “La pizarra verde”. En ese tiempo se hacían dos surveys al año auspiciados por la Unión de Anunciantes de Cuba, para determinar el grado de audiencia de los programas, las estaciones y en correspondencia con sus resultados se distribuía la propaganda. “La caravana de los éxitos” de la CMKC, competía en la entonces provincia de Oriente, con los dos espacios de Radio Progreso. Yo preparaba aquel programa, dándole principal aplicación a los gustos musicales que prevalecían en la provincia oriental. Era inconcebible hacer un programa de música variada en ese territorio, sin música mexicana, argentina, española, caribeña y aquí en La Habana se desconocían esas corrientes. Por eso la emisora santiaguera le ganaba las dos veces al año a Radio Progreso en los surveys de febrero y septiembre, respectivamente.
Como te contaba, comienzo en Radio Habana Cuba y un día coincido con una persona que fue mozo de limpieza de la CMKC y a la sazón era operador de audio en Radio Progreso. Era René Hernández Rengifo, quien me presentó en el año 1962 a Ángel Hernández -en aquella fecha, director de Radio Progreso-, uno de los grandes locutores de Cuba, y a Juan Ramón González Ramos, Tatita, entonces jefe de programas de la propia emisora. Los dos me hicieron la prueba de locución, fui aceptado y en octubre de 1962 comienzo a trabajar como locutor de Radio Progreso, donde en aquel tiempo existía una filosofía -no escrita-, de que el recién llegado, tenía que entrar por la puerta chiquita, es decir realizar el trabajo más difícil.
NRC: ¿Cuál era el trabajo más difícil entonces, desde el punto de vista de la locución en Radio Progreso?
ER: El turno de 8 a 12 de la noche. En realidad era difícil por las características del horario. Por lo difícil del turno y me lo asignaron todos los días en vivo. Lo interesante es que este turno, consistía en dar la hora en los cambios y nada más. El resto del tiempo inactivo laboralmente. Yo aprovechaba el tiempo, entre programas revisando la discoteca de Radio Progreso. Me familiaricé con su fonoteca disponible. Luego, como estaba vacante el turno de 4 de la tarde a 12 de la noche, lo asumí. En ese segmento se trasmitía la “Discoteca Popular”, que en ese tiempo contaba con el horario de transmisión de 8-10 de la mañana y se repetía de 4-6 de la tarde.
Teniendo en cuenta la experiencia que traía de Santiago de Cuba, con “La caravana de los éxitos”, más la vivencia adquirida en el estudio de la famosa “Discoteca popular”, al asumir el turno de 4-12, comienzo a introducirle algunos cambios y deviene importante espacio de la emisora. En aquellos tiempos, los programas de música variada seguían los cánones de la sociedad capitalista. El tono de locución era ALTO, con un ritmo ACELERADO, porque en el capitalismo había que dejar tiempo a la propaganda. Cuando comencé a hacer la “Discoteca popular” ya no existía la propaganda capitalista y mantenía el ritmo y tono heredados.
NRC: ¿Recuerda alguna anécdota de esa experiencia profesional que revolucionó el paradigma en la locución de la clásica discoteca radial?
ER: Si, te contaré una de mis grandes experiencias: un día presento en tono alto y ritmo acelerado, una pieza y durante su transmisión comento por interno con el operador -ya fallecido- “que el autor de esa pieza –aunque tenía muchas- para mi se había muerto”. Mi compañero de trabajo me responde negativamente y afirma que vivía en Alquízar, pueblo de la provincia La Habana. Entonces, frente al micrófono, en un tono conversacional dije más o menos lo siguiente: “La pieza que acaban de escuchar, ‘Plazos traicioneros’, en voz de Vicentico Valdés, es original de Luis Marquetti, inspirado compositor cubano, quien a lo mejor nos escucha en su pueblo natal de Alquízar, lo cual sería una gran oportunidad para hacerle llegar el reconocimiento de nuestro pueblo, por haber enriquecido el cancionero popular con páginas tan hermosas. Algún día, quizás, tengamos la suerte de conocerlo.” Al siguiente día, me encuentro un telegrama en la emisora con el siguiente texto: “El próximo miércoles, estaré en esa. Luis Marquetti.”
Con esa experiencia ratifiqué que el tono para llegar al oyente era el conversacional, en sustitución del alto, con ritmo acelerado. A partir de ese momento todo mi trabajo en la “Discoteca Popular” se hacía así. Y a partir de ahí en todas las emisoras de radio se transmitían programas con ese estilo.
NRC: Rosillo, es un aporte a la Radiodifusión en Cuba. Su tesis revolucionó el estilo y ritmo de las discotecas radiales tradicionales…
ER: Como sabes, soy casi fundador de “Alegrías de Sobremesa”. Atiendo otros espacios de Radio Progreso, pero para mí la principal aportación que le he hecho a la Radiodifusión de mi país, a la Radio revolucionaria y a Radio Progreso, es la “Discoteca Popular”. Las características que asumió en un momento determinado fueron delimitadas a partir de mis experiencias, partiendo de “La caravana de los éxitos", con el valor añadido del respeto que siempre he sentido por la música y los músicos cubanos.
NRC: Me hace pensar en sus vivencias, anécdotas de profuso bregar por la Radio en Cuba, relacionadas con nuestra música y los músicos cubanos. ¿Cuál es el testimonio al respecto que no debemos dejar inédito?
ER: He llegado a la conclusión de que en Cuba se hicieron dos tipos de música: una que fue el reflejo de las inquietudes de personas descendientes de capas privilegiadas, elevadas cultural y técnicamente y aportaron al país una música muy importante, pero no refleja la idiosincrasia del cubano y al mismo tiempo, nacieron otros, de capas humildes que no se elevaron cultural y técnicamente y sin embargo concibieron y plasmaron una música que cuando se escucha en el mundo entero, se piensa en nuestro país. He tenido principal preocupación a través de mi trabajo, de ubicar a estos últimos talentos en el lugar que realmente les corresponde, a pesar que muchos no son lo suficientemente conocidos.
Te voy a contar una anécdota interesante: Antonio Machín, nacido en Sagua La Grande (5), perteneciente a la actual provincia de Villa Clara, unos 270 kilómetros de La Habana, se estableció en la capital cubana en la década de 1920. Aproximadamente en los años 30 –del siglo XX-viajó al exterior y llegó a EEUU cuando recién comenzaba el cine hablado y una firma cinematográfica lo contrató para filmar un corto. Entonces Machín escogió y cantó el pregón “El manisero” de Moisés Simons. Como en aquel tiempo lo que estaba en el grito era el cine hablado, ese corto cinematográfico le dio la vuelta al mundo y Machín se generalizó en gran parte del Planeta. De EEUU recorrió Europa. Llegó en el año 1939 a España. Se enamoró de una madrileña, se casó con ella, tuvo una hija de ese matrimonio, a la que no pudo inscribir en España, porque allí la patria potestad le corresponde al hombre y como él no era ciudadano español, tuvo que aceptar un contrato que le ofreció Gaspar Pumarejo (6). Vino a Cuba en la década del 50 para inscribir a su hija aquí. Antonio Machín murió en España y partió de esta dimensión conservando la condición de cubano. Si hablas con un español de cualquier parte de ese país lo conoce y fue tan fiel y leal a su tierra natal, que murió con su condición de cubano. Pregunto: ¿El pueblo de Cuba lo conoce?. (7)
Nuestro Comandante en Jefe, Fidel, llamó a Benny Moré (8) durante la Campaña de Alfabetización para solicitarle que cantara a los alfabetizadores y le preguntó: “¿Cuánto vas a cobrar?”. Benny Moré le dijo: “Tu estás haciendo demasiadas cosas por mi pueblo. Que me lleven y me traigan. Yo no puedo cobrar”. Te pregunto ahora: ¿El pueblo cubano conoce ese gesto de Benny Moré?. Gran cantante que admira, pero no conoce cosas como esas.
Entonces, mi gran preocupación en la Radio es precisamente ubicar a esas grandes glorias y personalidades de la cultura cubana, no solo desde el punto de vista profesional, sino desde el lado humano.
NRC: Cuando escriba su Historia de vida, ¿cómo insertará el programa “Alegrías de sobremesa”?
ER: ¡Chica! … ese programa representa mucho para mí, porque es importantísimo. Como te decía no soy su fundador, fui el tercer locutor que entra al programa cuando tenia menos de dos años de vida. Tuve la gran suerte en una oportunidad, en cumplimiento de una misión de trabajo, de visitar en su casa a Félix B Caignet (9), pionero de la cuentística episódica en la Radiodifusión universal. Recuerdo que a Félix B Caignet se le ocurrió la idea de montar en la incipiente Radiodifusión cubana a principios de los años 30 del pasado siglo, la serie para niños: “Chilín y Bebita”. Hasta ese momento, los espectáculos dramáticos de la Radio comenzaban y terminaban el mismo día y Félix B Caignet se las ingenió para crear en el medio -lo que devino su aporte universal-, el primer programa dramático, por capítulos, un serial y fue ese, el citado anteriormente, aunque tiene otros importantes.
Recuerdo que fui a su casa junto a Alberto Vera, destacadísimo compositor cubano, quien se desempeñaba entonces como director de música del Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT (10) . En aquella primera conversación, nuestro anfitrión no nos ubica como trabajadores del ICRT y empezamos a conversar. El sentía pasión por la Radio y en un momento determinado dice: “Soy oyente ferviente de un programa que había en “El Progreso cubano” (11). Al no recordar el nombre del espacio, Vera le pregunta cuál era el corte de ese programa y le responde: “humorístico-musical”. Es “Alegrías de sobremesa”, afirmó Vera, a lo que Félix añade: “el escritor de ese programa es un genio, escribe para hacer reír”. Nos dijo que él, -Félix B. Caignet-“escribía para hacer llorar, que para eso visitaba solares, le contaban tragedias que salían reflejadas en los libretos y Luberta escribía todos los días un libreto para hacer reír y lo lograba.” Y expresó más: “En ese programa hay una muchacha –se refería a Aurorita Basnuevo, destacada actriz de la radio y la televisión cubanas- que me recuerda los mejores momentos de Rita Montaner. Y el locutor que dice: ‘Aquí presentando ….’, es como si se abriera el optimismo”. Momento en que Alberto Vera le pregunta: “¿Y usted no conoce a ese locutor?. Responde Félix B. Caignet: “No”.- “!Ahí lo tiene frente a usted!”, afirmó Vera.
¿Te imaginas?…. En ese momento ser objeto de tal distinción de Félix B Caignet. Puedes imaginarte mis emociones cuando me dijo: “Dame un abrazo muchacho, tu naciste para ser locutor”.
Así comenzó entre nosotros una amistad que duró hasta su partida. Me decía que era más compositor que escritor, que escribía para comer y componía para vivir. Me hizo la anécdota de un viaje a la Republica Argentina representando a los artistas cubanos en un homenaje continental a Carlos Gardel. Félix B Caignet llevaba un ramo de flores en tributo a Gardel y su progenitora, Doña Bertha tenía en brazos un ramo similar al suyo. Fue cuando B Caignet le pregunta a Doña Bertha: “¿Por qué usted no le dedica mi ramo de flores a su hijo y me entrega el suyo, para regalarle una flor a cada uno de los fervientes admiradores de la gloria de su hijo?… La última flor que le quedaba en aquel ramo, Félix B Caignet me la regaló a mí.
Tras esta estremecedora anécdota te ratifico –como he dicho antes- que para mi “Alegrías de sobremesa” es un gran mérito, una extraordinaria distinción porque ese programa desempeña un rol importante en cuanto a la audiencia y el objetivo para el que fue creado. Como he expresado en otras ocasiones, en “Alegrías de sobremesa” soy una pieza de un engranaje, de una maquinaria. La locución que hago –aunque feriada- es la mía. Además, el programa me ha proporcionado grandes satisfacciones, ya que es internacionalista. En el año 1983 fuimos a Angola, recorrimos ese país desde el norte hasta el sur, desde Cabinda hasta Lubango.
NRC: La Radiodifusión fomenta entre sus realizadores un singular sentido de pertenencia, de posesión y fuerte arraigo. ¿Así la ve Eduardo Rosillo?. ¿Cuál es el hechizo de nuestra Radio, a su modo de ver y palpitar junto a ella?
EM: Estoy de acuerdo contigo, la Radio tiene una magia que quien la conoce no puede desprenderse de ella. Tengo 76 años de edad y no me jubilo porque no puedo vivir sin la Radio.
NRC: Usted es aún joven y vital: ¿Cuál es el secreto para mantener la lozanía en su rostro y la frescura en la voz?
EM: El amor. Pienso que el secreto es amar lo que uno hace. Cuando camino por las calles, las personas me saludan con tremendo afecto y eso se lo debo a la Radio. Creo que todo lo que soy y tengo, se lo debo a la Radio cubana, a mis compañeros de la Radiodifusión. La Radio para mí lo es todo: ¡Mi vida!. A la radio le he entregado los mejores años de vida y ella me ha recompensado, porque la Radio ha hecho de mí un hombre realizado.
NRC: Maestro de locutores y radialistas en Cuba…
EM: Es una distinción que me honra y trato de estar a la altura de ese reconocimiento.
NRC: Detrás de la obra de personalidades de la Radio y la Cultura cubanas, como usted, se encuentra el testimonio callado de la familia, del amor de pareja, que con mucha comprensión, benevolencia e incondicional apoyo, propician la escalada ascendente en la profesión y el trabajo diario. Estoy pensando ahora en su esposa, a quien le pido permiso para conocerla. ¿Puede presentármela, por favor?
EM: Tu sabes que ella es más que esposa, mi futura viuda. A quien he escogido para desempeñarme y juntos disfrutar de las grandes cosas que tiene la vida. Tenemos una inmensa compenetración. La pregunta es muy interesante, porque muchas veces se le rinde homenaje a una personalidad y se olvida el factor que desempeña la esposa, la pareja. Ella asume un rol muy importante para mi vida, en mi perdurabilidad. Te agradezco infinitamente esta pregunta que me permite presentarte a mi amada esposa: Odris Delma Heredia, mi futura viuda.
NRC: ¿Qué me dice la eterna flor de Rosillo?
Odris Delma Heredia: Que todo lo que hago es con muchísimo amor y no solamente por el amor de pareja, en nuestra vida privada. También en lo profesional, porque juntos compartimos y trabajamos en Radio Progreso, donde me desempeño como su Asistente de Dirección en el programa “Un Domingo con Rosillo”. A mi Rosillo, lo amo intensamente, vivo consagrada a todas sus cosas, a su obra en la Radiodifusión. Soy una enamorada de lo que él ha defendido durante toda su vida: la Radio y la música cubanas.
Son las cinco en punto de la tarde en La Habana, hora en que el Maestro de la locución debe partir a Radio Progreso para grabar uno de sus programas habituales. Ahora nos quedamos solas las dos en la sala-museo del cálido hogar de la familia Rosillo-Heredia. Sobran las palabras porque Odris es como esas Diosas de la ternura que ama a su compañero con la mirada, la sonrisa y el lenguaje de los gestos; pero insisto y provoco el diálogo para conocer un poco más sobre la fructífera vida del radialista; mientras repasamos sin prisa, todas las fotos del artista, rico testimonio gráfico del Patrimonio cultural y sentimental que han puesto a disposición de este trabajo y nuestro Portal.
Por Odris supe que Eduardo Rosillo, ha recibido las condecoraciones: Medalla Alejo Carpentier, Distinción por la Cultura Nacional, Réplica del machete de Máximo Gómez, Micrófono por el setenta aniversario de la Radio cubana, Distinción Raúl Gómez García y Sello como trabajador laureado de la cultura, entre múltiples distinciones, medallas y lauros por su relevante obra y aportes a la radiodifusión y cultura de Cuba.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , Máster en Ciencias de la Comunicación y Licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista y Especialista de la Dirección Nacional de Información de la Radio cubana. Integrante de su Redacción Nacional de Internet. Premiada en notables concursos periodísticos. Miembro de jurados de certámenes de prensa y Festivales de la Radiodifusión en Cuba.
Notas:
(1) El sitio Web de Radio Progreso corrobora sobre “Alegrías de Sobremesa”: “Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que el programa Alegrías de Sobremesa, que tiene un perfil musical-humorístico, es uno de los más populares en el país desde que comenzó a transmitirse el 15 de abril de 1965. El espacio sale al aire de lunes a domingos, en el horario de 7.50 a 8.25 pm y se retransmite al día siguiente, de 11.50 am a 12.25 pm./ El programa se desarrolla a partir de un guión dramatizado humorístico, que contiene momentos de humor y un sketch en el que participa un elenco de actores de gran experiencia y que es escrito desde hace 39 años por Alberto Luberta (…) Los personajes que se presentan en este espacio humorístico han llegado a ser tan populares en Cuba que se han convertido en parte de lo cotidiano de la vida del cubano, que incluso ha incorporado a su vocabulario frases acuñadas en el programa.
(2) Programa que conduce y dirige Eduardo Rosillo y se trasmite todos los domingos por Radio Progreso a las 15:00 horas.
(3) CMKT: “Esta emisora estuvo funcionando en La Maya por espacio de dos o tres años. Después fue adquirida por Amable Martínez que la trasladó para Holguín y, un poco más tarde, se ubicó en la actual provincia de Las Tunas –unos 657 kilómetros de La Habana- para llegar a ser Radio Victoria, hoy Cadena Provincial de Las Tunas.” Eduardo Rosillo entrevistado por la prestigiosa radialista cubana Josefa Bracero: “Rostros que se escuchan”, Editorial Letras cubanas, La Habana, año 2002:423.
(4) Radio Habana Cuba. Emisora internacional cubana, nacida a principios del año 1961, como la onda corta experimental del país, e inaugurada oficialmente el primero de mayo de ese año, como la primera emisora cubana de ondas cortas. Es la primera emisora cubana con presencia en Internet. La primera página Web que tuvo Radio Habana Cuba, se inauguró en coincidencia con el aniversario 36 de la emisora, el 1 de mayo de 1997. En estos momentos transmite en vivo (tiempo real) durante las 24 horas del día, su programación a través del sitio Web, disponible en http://www.radiohc.cu Es también una Radio Web. (Nora Rodríguez Calzadilla: “Del éter al ciberespacio. Un análisis de la interactividad de la Radio cubana en Internet.” Tesis de Maestría en Ciencias de la Comunicación. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana. Tutora: MSc. Milena Recio Silva. La Habana, enero de 2006:40
(5) Sagua la Grande: “Fundada el 8 de diciembre de 1812, cuando Don Juan Caballero, natural de Galicia y propietario de una vega, erigió una pequeña iglesia y celebró en esa fecha la primera misa. Se encuentra situada en la llanura norte de Villa Clara – unos 270 kilómetros de La Habana- y forma de una amplia franja de terreno llano entre la sierra de Jumagua y el mar. (…) La ciudad posee una gran riqueza forestal, así como extensas plantaciones de azúcar, prestigiosa manufactura de tabaco, fundiciones y fábricas de productos químicos”.
(6) Gaspar Pumarejo: Empresario periodístico. Propietario del Canal 4 de TV. Murió en Puerto Rico.
(7) Aún cuando su obra artística no se ha difundido suficientemente, Antonio Machín es considerado un flamante embajador de la canción cubana en España. Ver más información en La Jiribilla.
(8) Sobre Benny Moré, la periodista cubana Esther Borges Moya escribió: “Rítmico y desenfadado; genial y evolutivo; músico de cuerpo entero; controvertido y versátil: así podría describirse en anchos trazos a Benny Moré (1919-1963), el Bárbaro del Ritmo, el músico cubano cuyas canciones han recorrido medio mundo y aún hoy son escuchadas con placer y simpatía.”
(9) La Biografía de Félix B Caignet se encuentra disponible en http://www.cultstgo.cult.cu/municipios/sanluis/felix_b_caignet.htm
(10) Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT.- “El 24 de mayo de 1962, mediante la Ley 1030 del Consejo de Ministros de Cuba, se crea el Instituto Cubano de Radiodifusión, con el objetivo de difundir y orientar las emisiones de la radio y televisión para todo el territorio nacional. En 1975 el nombre sufre un cambio y pasa a denominarse INSTITUTO CUBANO DE RADIO y TELEVISIÓN (ICRT), con las mismas atribuciones.”
(11) “El Progreso cubano” fue nombre original de la emisora Radio Progreso, de cobertura nacional, fundada el 15 de diciembre de 1929.
Agradecimientos especiales:
Nuestro Portal agradece a Eduardo Rosillo y esposa Odris Delma, su colaboración para este trabajo, en el acceso a las fotografías, pertenecientes al Patrimonio cultural, profesional y personal, que atesora la familia.




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