
A medida que transcurren las horas previas al 16 de abril, La Habana vive con mayor intensidad jornadas de trabajo y esfuerzo extraordinarios, en aras de la lucidez, organización y trascendencia del desfile militar y popular por los 50 años del carácter socialista de la Revolución Cubana y la
victoria en Playa Girón, y de la apertura, ese mismo día, del
VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.
Por ello no solo la Plaza de la Revolución José Martí viste sus mejores galas, sino también el Palacio de las Convenciones, que hasta el martes 19 acogerá a los mil delegados a la cita partidista.
En realidad no pocas calles y avenidas han sido remozadas o repavimentadas, e incluso muchos colectivos laborales y estudiantiles saludarán tan importantes acontecimientos con la limpieza, embellecimiento y engalanamiento de sus centros, de ahí que banderas cubanas y multicolores, afiches, vallas y pancartas con consignas patrióticas afloren ya en fachadas de edificios, en la vía, en los puntos de acceso a la ciudad.
Sin fanfarrias, derroches o despilfarros, como la dirección del país ha pedido a cada compatriota e institución asumir los nuevos retos, así transcurren estos días, máxime en un territorio como La Habana, que desde hace meses se alista para lo que sin dudas será un histórico 16 de abril, Día del Miliciano, como también se le conoce.
En medio de los ensayos de las fuerzas y medios de combate, que protagonizarán el desfile militar, no ha faltado en las cuadras y en los centros de producción y servicios, y de la educación, la convocatoria de estar presente este sábado en la Plaza de la Revolución, donde decenas de miles de jóvenes en representación de las nuevas generaciones, protagonizarán la marcha.
Razones suficientes sobran para concurrir allí con entusiasmo, fervor patriótico y disciplina, y reafirmar el carácter irreversible del proyecto socialista cubano, la confianza infinita en sus líderes históricos, es decir, en Fidel y Raúl, en el Partido, y el compromiso de trabajar duro y con eficiencia para materializar los acuerdos del Congreso y sus lineamientos económicos y sociales.
Pero en esta movilización popular, que el propio sábado 16 en toda Cuba tendrá lugar, no faltará la condena a la reciente decisión de la justicia norteamericana de declarar inocente al connotado asesino Luis Posada Carriles, mientras cinco cubanos antiterroristas guardan injusta prisión en cárceles de esa nación.
Entonces ese día, en las principales plazas, parques y avenidas de ciudades y poblados, millones de cubanos marcharán para exigir la liberación de estos compatriotas, en memoria de sus héroes y mártires, por que no regrese a la Isla el pasado capitalista y para que sus hijos tengan un porvenir seguro, la garantía de una vida digna y un futuro cierto.
Las agresiones de Estados Unidos y sus aliados estratégicos contra Libia y otras naciones, la sucia guerra mediática contra la Isla y los planes subversivos de la CIA y la mafia anticubana en el campo de las telecomunicaciones, como lo demuestra el serial televisivo Las razones de Cuba, y las recientes y obsesivas declaraciones de los representantes del imperio de destruir la Revolución, reafirman que no puede haber descanso ni descuidarse la defensa.
Por ello La Habana y toda la Isla viven por estos días de abril jornadas intensas, muchas cargadas de emoción cuando combatientes de la gesta de Playa Girón intercambian con las nuevas generaciones.
El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias anunció hace unos días que en ocasión de conmemorarse el aniversario 50 de la proclamación del carácter Socialista de la Revolución por el Comandante en Jefe Fidel Castro, este sábado 16, a las 4 y 10 pasado meridiano, serán disparadas 21 salvas de artillería desde la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, en La Habana, otro hermoso y sencillo homenaje para tan especial ocasión, cuando sobran razones para una marcha histórica desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí.