Que me pongan en la lista

La corriente más vulgar de la propaganda política contra Cuba en las redes sociales –ese saco en el cual caben lo real y lo imaginable– ha intentado situar una matriz de opinión que, como el clásico tiro por la culata, ha vuelto los dardos hacia sus promotores.

En el reciclaje de un recurso gastado décadas atrás por la maquinaria anticubana, los nuevos y caricaturescos ¿showmen? de la vocería rentada de Miami han querido pasar como inédita la idea de publicar una lista con «artistas cubanos que apoyan al castrismo», a los cuales se les ­impediría entrar o permanecer en territorio de EE. UU.

Lo «original» solo salta a la vista en el cambio de color que decidieron para escribirla, pues si a las nóminas de antes las llamaron negras, ahora optaron por redactarlas en rojo, tal vez para remarcar el ridículo morbo de los principales personajes que las fomentan.

De todo el espectáculo –el último de la saga de rabietas que permiten a las pésimas facturas las facilidades de las redes sociales como YouTube–, lo único que tal vez pueda mirarse, con alguna seriedad, es cómo la desfachatez y el desespero prelectoral del presidente del país más poderoso del planeta, logró rebajarlo a la rastrera altura de un mercenario construido con retazos de colores, a fin de congraciarse con la mafia rancia por medio de las mismas sandeces que sus predecesores en el cargo, desde 1959 hasta la fecha, repitieron con similar resultado: una Revolución en sus narices, aún en pie, resistiendo y venciendo.

Pobre Trump, a quien no dicen cómo se toman acá sus promesas, ni le presentan –debidamente ordenadas en una lista alfabética de nombres– las respuestas corajudas que van dando, uno por uno, los verdaderos artistas, patriotas e insobornables, de esta Isla.

Si empiezan por la A, tienen en Facebook la reacción de Arnaldo Rodríguez, el del Talismán: «Aquí no se "vende" nadie, carajo (…) Yo sigo "pie en tierra" con los míos. Con mi gente batallando contra las carencias y disfrutando sus virtudes. (…) ¡Nos podrán acusar de cualquier cosa, pero nunca de cobardes! ¡Viva Cuba Libre!»

Si continúan con la B, pues les aparece Buena Fe y la serena bofetada de Israel Rojas, declarándose feliz por el fin de semana en familia, por el triunfo del MAS en Bolivia, y por los conciertos cercanos: «¿Y la lista?... Lo único que puedo decir al respecto es “Gracias por tenernos tan presente, junto a gente tan buena”».

Algo parecido diría quizá el «artista» José Rubiera –tal vez por hacer de la Meteorología un arte–, sumado a la relación; pero, a la postre, solo eso se han buscado los listeros de Miami: que les terminen agradeciendo acá la inclusión entre selectos patriotas, quienes, vale la aclaración, también dijeron que no hacía falta confirmarles, con la lista, lo que son: cubanos y revolucionarios.

Tomado del Diario Granma

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar