El Diario del Che en la mira de un internacionalista pinareño y minero

Diario Del CheEnrique Cruz Lledías es un pinareño residente en Minas de Matahambre que tuvo la oportunidad de cumplir misión internacionalista en el Estado Plurinacional de Bolivia. Allí retomó el Diario del Che en Bolivia y cuenta sus impresiones al leer estas maravillosas anécdotas escritas por el Guerrillero heroico.

“Tuve la posibilidad de leer El Diario del Che en Bolivia, es un libro genial que narra todas las vivencias que tuvo en esa tierra de Suramérica, en situaciones difíciles y muy complejas que hacen recordar sobre todo el humanismo y patriotismo que primó siempre en su personalidad".

Hay dos anécdotas que me impactaron mucho, la primera está relacionada con los sucesos ocurridos en 1967 ante los embates del ejército boliviano, dirigidos por la CIA, cuando realizaron diversas emboscadas. En uno de los recorridos realizados observa que las patrullas enemigas estaban formadas por soldados muy jóvenes prácticamente niños y al tenerlos cerca ordena no disparar porque los comparó con los hijos de cualquiera de los miembros de la Guerrilla.

La segunda historia que me sobrecogió en demasía se vincula a los numerosos compañeros tanto cubanos como bolivianos que caían en combate y su posición firme de no abandonarlos y brindarle sepultura siempre como merecían, aunque estuviera perseguido o bajo el fuego contrario.

Del Che y su guerrilla

Cruz Lledías nos trae a un Ernesto Guevara de carne y hueso de un gran pensamiento social y político pero también médico y maestro de la lucha guerrillera. Rememora sus escritos en el Diario del Che en Bolivia, que cumplió 49 años de su primera edición impresa y gratuita para todos los cubanos.

"Quisiera destacar del Che la reseña que hizo a su paso por la selva boliviana en cuanto a su deseo de compartir con sus hermanos de lucha, de quererlos como a sus hijos y el dolor que sentía ante la pérdida de alguno de ellos, y lo muestra con su disposición de ser el último en abandonar su puesto en los combates, y se comporta así de tal manera, hasta el instante en que muere asesinado.

De hecho la historia así lo demostró, cuando ordenó a sus compañeros la retirada en busca de la frontera con Chile para salir del país. El se quedó en la retaguardia, esperando que todos pudieran salir de aquella situación que tuvieron al final. Relatos que por supuesto no fueron escritos por él, pero sí contados por los que sobrevivieron la epopeya”.

Estas cualidades lo distinguen entre todos los revolucionarios. Por su acción, obra y pensamiento Fidel siempre nos llamaba a verlo como un paradigma y nos convocó siempre a ser como él.

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