Juan Carlos Castellón Veliz: vivir el aquí y el ahora de la radio

A escasos kilómetros del ojo del huracán Irma y casi con las rachas de viento cortándole las palabras, Juan Carlos Castellón Veliz contó la historia de un pueblo casi ahogado por las lluvias, casi cercenado por el vendaval. Ciertamente, no tuvo la pretensión de superar las narraciones periodísticas de García Márquez; pero en sus descripciones diáfanas latía la vida de aquella especie de Macondo en que se había convertido repentinamente Yaguajay.

Y ese vivir la noticia con la necesidad insoslayable del aquí y el ahora, de añadirle, además, temperatura y color a la pluma y a la voz, le define desde hace más de 30 años como reportero, locutor y hombre de radio.

Décadas fecundas en las que más de un acontecimiento le ha colocado en la piel del país, en la piel de Sancti Spíritus. La radio oportuna, necesaria, le ha sorprendido una y otra vez frente al micrófono como ocurrió el 15 de junio de 2002.

Aquella madrugada, su voz, junto a la de otros colegas, despertó a casi 35 000 habitantes de Jatibonico que debían ser evacuados ante la amenaza cierta de la ruptura de las cortinas de la presa Lebrije.

El compromiso con la radio es, sin dudas para él, a tiempo completo, a vida completa. Así ha sido para quien dirigió los destinos de la programación de CMGL Radio Sancti Spíritus por varios años, así ha sido para el corresponsal de Radio Rebelde por casi una década, así ha sido para el representante de la radio cubana que durante 2018 en la amazonía boliviana tendió puentes de solidaridad.

Seis meses bastaron para que gracias a su colaboración y la de otros colegas le naciera a Riberalta, una emisora comunitaria.

En medio del calor y el polvo rojo se le vio, también, ir en busca de las historias cotidianas de la brigada médica cubana asentada en aquellos lugares inhóspitos, accesibles solo para los que van cargados de humanidad.

Después del retorno a la patria cubana, la reverencia para el locutor y periodista Juan Carlos Castellón Véliz. Toda obra bien hecha merece el respeto del mundo, acuñó con toda razón el Maestro.

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