Rosita de Cuba y la Corte Suprema del Arte

Los estudios de CMQ Radio de Monte y Prado fueron testigos de una singular presencia. El 12 de septiembre de 1938 una hermosa quinceañera llegó para presentarse en la Corte Suprema del Arte.

Todas las miradas se voltearon hacia ella; la muchacha de singular belleza quiso medirse como intérprete y, en lugar de haber sido para ella la presentación a un concurso, fue más que eso, su triunfal debut artístico.

La joven fue acompañada por el guitarrista andaluz Manolo Tirado para cantar la milonga La hija de Juan Simón. Al terminar, el jurado y el público presente quedaron asombrados. La radioaudiencia, desde sus hogares, había escuchado por primera vez a quien sería desde entonces orgullo del arte cubano.

El maestro de ceremonias del programa, José Antonio Alonso, no hallaba palabras para expresar su emoción. Quienes minutos antes posaban su mirada sobre la indescriptible belleza femenina, inundaron de aplausos el estudio radial. Una estrella se revelaba en el firmamento musical cubano. Muchos de los presentes tal vez no supieron aquilatar el privilegio que el azar les deparó aquella vez. Tuvieron ante sí a quien hoy admiramos y veneramos como Rosita Fornés, nuestra Rosa, ¡Rosita de Cuba!

Con grandes razones el maestro de maestros de la locución y animación cubana Germán Pinelli, quien fue también conductor de la Corte Suprema del Arte donde Rosita siguió presentándose ya contratada, al darle la bienvenida en una gala televisiva en 1985 la comparó con “el frescor de un arroyo que canta canciones de amor”.

Han transcurrido 81 años de aquel feliz suceso. Su rostro y figura angelicales perduran desde entonces como un eco en el firmamento cubano. A partir de aquel día Rosita inició su carrera artística que la hizo triunfar en el cine de México y de Cuba, en la Radio, el Teatro y la Televisión. A sus dotes como intérprete se sumaron las de actriz de televisión, dramática y de revistas musicales, bailarina y conductora de programas, como lo hizo con donaire único en los años sesenta por la Televisión Cubana en su espacio “Cita con Rosita”. 

Rosalía Lourdes Elisa Palet Bonavia, nuestra gran Rosita Fornés, es la vedette cubana de ayer, de hoy y de siempre. Poseedora de un carisma irrepetible ha interpretado con creatividad y excelencia todos los géneros musicales conocidos y  dado muestras de una multiplicidad de virtudes escénicas.

A la distancia de aquel momento hermoso en la CMQ Radio de Monte y Prado nuestros corazones se agitan y la piel se estremece al saberla y tenerla con orgullo tan grande, excepcional, tan nuestra y cubana.

Editor: Tomás Alfonso Cadalzo

Pin It

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar