¿Por dónde van los derechos humanos?

El mundo llega a otro 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, con más retrocesos que avances. Conflictos armados que atentan contra la vida y la seguridad, desigualdades cada vez mayores entre naciones y ciudadanos y sanciones unilaterales contra terceros países son algunas de las realidades de hoy.

Más de 70 años se han cumplido de aquella memorable jornada de 1948 en que el mundo fuera testigo de la firma del documento que tenía como finalidad garantizar las más elementales prerrogativas ciudadanas, luego de la devastadora Segunda Guerra Mundial, que costó la vida de millones de personas.

Aunque se han adoptado convenios, pactos e instrumentos jurídicos para la preservación de los derechos humanos, persisten grandes brechas entre estos pasos de avance y la realidad.

La población del planeta crece y con ella el hambre, la pobreza, la insalubridad y el analfabetismo. De acuerdo con organismos internacionales, el hambre se está incrementando en América Latina, que contabiliza más de 42 millones de sus habitantes en esa situación.

Asimismo, a nivel mundial la cifra de pobres rebasa los MIL millones, Unos 886 millones residen en países de renta media y 440 en los de renta baja.

El número de personas con discapacidad que viven en la pobreza y el hambre aumenta y son objeto cada vez más de una mayor discriminación, que les niega la igualdad de acceso a la educación, al mercado de trabajo, a la atención médica y a las oportunidades para participar en la vida pública.

Toda esta situación se agrava por los conflictos armados que llevan al desplazamiento de millones de personas, entre ellas mujeres y niños, los sectores más vulnerables.

Pero este panorama también empeora por la imposición de sanciones unilaterales. Las medidas adoptadas por Estados Unidos contra naciones como Cuba, Venezuela, Irán y Siria atentan contra los derechos humanos de esos pueblos, al imponer serios obstáculos a su desarrollo.

Su intromisión en los asuntos internos de otros países como Bolivia y el apoyo al golpe de estado contra Evo Morales, reelegido en las urnas para un nuevo mandato como presidente, ha dado al traste con todo lo avanzado en ese país andino en materia de derechos humanos.

Estados Unidos, que históricamente se ha erigido en juez de las prerrogativas ciudadanas, las viola por doquier y en su propio territorio mantiene una intensa represión y vigilancia policial contra los inmigrantes, al tiempo que separa familias y detiene a niños.

En el país más rico 40 millones de estadounidenses viven en condiciones de pobreza, de ellos más de 18 millones en pobreza extrema, mientras más de medio millón de sus ciudadanos duermen en las calles.

Ese es el panorama de los derechos humanos en el mundo en el 2019. Son muchas las promesas incumplidas y poco el compromiso y la voluntad política de algunos, que además atentan contra los esfuerzos mundiales.

 

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