¿Qué se hace en la Ciénaga ante la COVID-19?

La Ciénaga de Zapata, ubicada en la zona sur de la provincia de Matanzas representa el mayor humedal de Cuba con características que la convierten en uno de los focos de turismo de naturaleza más importantes del país.

Precisamente tal distinción es uno de los motivos por los que reforzar la vigilancia higiénico-epidemiológica y la adopción de las medidas preventivas frente al coronavirus es indispensable, explicó el doctor Ernesto Alfonso Calderón, del policlínico Celia Sánchez Manduley.

“La mayoría de los clientes internacionales que llegan hasta aquí se alojan en las 351 casas de alquiler de la zona; técnicamente el turista entra en más contacto con la población y el riesgo es mayor”.

En la actual fase pre-epidémica se incrementó la capacitación e información del pueblo sobre la COVID-19.

“Primero, para que cada cual conozca qué cosa es, los síntomas, qué tenemos que hacer para evitarlo y cómo debemos actuar ante un caso de un cuadro sintomático respiratorio que tenga características de riesgo, provenga de una zona afectada o presente una sintomatología que se asemeje mucho a la patología y por ende aplicaremos los protocolos de actuación en las unidades de salud”.

La Ciénaga de Zapata tiene una población que supera los nueve mil habitantes, muchos trabajan en otros municipios y otros viajan a diversos países.

“Por eso realizamos pesquisas diarias, audiencias cara a cara con la población, mantenemos un control estricto de los foráneos y su sintomatología. En el policlínico hay un plan para la atención a los pacientes con síntomas de enfermedades respiratorias, en las escuelas y demás centros se adoptan medidas como el uso del hipoclorito de sodio y seguimos la evolución de las personas mayores de 60 años”.

El también máster en enfermedades infecciosas insistió en lavarse las manos siempre, evitar los lugares con altas concentraciones de personas y asistir al médico ante cualquier síntoma.

Precisamente, Orestes Acosta, director del policlínico Celia Sánchez Manduley, declaró que el territorio cuenta con 529 trabajadores capacitados en el área de la Salud, doce equipos básicos en los asentamientos poblacionales, una sala de apoyo vital con los recursos necesarios y una consulta de enfermedades respiratorias. Además, hoy un doctor de la zona se prepara en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí para cumplir misión internacionalista en los países afectados.

En la Ciénaga el promedio de turistas días supera los 300 clientes, principalmente hospedados en las casas de rentas y hostales en áreas de Caletón, Playa Girón y Palpite.

De ese promedio, 170 proceden de países como China, Corea, España, Francia e Inglaterra. No obstante, de acuerdo con las autoridades, no se ha aislado a ningún cliente por sintomatología respiratoria.

En las casas de renta se realizan charlas con los titulares, videoconferencias y audiencias sanitarias. Ellos se han convertido en funcionarios de la salud pública porque son el contacto más directo con los visitantes.

“Nuestra misión es bien responsable porque tenemos que estar alertas”, explicó Eneida Bello Bermúdez, propietaria del hostal Las Terrazas.

“Aquí en mi casa mis familiares y yo cuando recibimos al cliente mantenemos la distancia, le explicamos las medidas sanitarias, le preguntamos constantemente cómo se sienten para llevarlos al médico y estamos alertas ante cualquier síntoma”.

Alba, Lourdes, María y Mirian, turistas españolas que viven en Londres, visitan por vez primera la Isla en viaje de amigas. Alba, barcelonesa, explicó lo impactante que fue al llegar a Cuba.

“Primero, por la cantidad de mujeres trabajando en el aeropuerto, ver a todo el mundo con mascarillas y guantes, rellenar formularios, pues la verdad es que la seguridad era extrema. Y nada más en la Isla, pues preocupándose de que estuviéramos bien. Estamos más contentas y seguras de estar aquí en medio de lo que está pasando que en nuestro país. La gente cubana nos está ganando el corazón”.

Los visitantes extranjeros y los pobladores de la Ciénaga de Zapata mantienen el mismo ritmo de todos los días. El mayor humedal de Cuba conserva sus atractivos con sitios bendecidos por la naturaleza.

Sin embargo, en medio de la calma, se mantiene la vigilancia oportuna y se adoptan las medidas higiénico-sanitarias para impedir la propagación de una pandemia como el coronavirus.

 

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