Hacer lo imprescindible en La Habana para retomar control de la COVID-19

La sesión de este sábado 8 de agosto del Consejo de Defensa Provincial (CDP) en La Habana inició con la mirada puesta en la implementación de las nuevas medidas de la fase de transmisión autóctona limitada, debido al elevado aumento de casos y focos de COVID-19 en La Habana.

A la reunión asistieron el viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda; el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte y de la Federación de Mujeres Cubanas, Teresa Amarelle Bouet.

Igualmente, participaron los ministros de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila; Turismo, Juan Carlos García Granda; Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez; Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella; Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero y Trabajo y Seguridad Social,Marta Elena Feitó, entre otros.

El presidente del Consejo de Defensa Provincial, Luis Antonio Torres Iríbar, reiteró que desde ayer se aplican en la ciudad medidas como la paralización del transporte, que será progresivo, pero deberá garantizar la transportación de los trabajadores; el cierre de playas y piscinas, así como de restaurantes y bares, que solo podrán brindar servicio para llevar.

Tras reflexionar sobre las causas de la situación en la ciudad, Torres Iríbar llamó al aislamiento físico y social, elevar la calidad del seguimiento y pesquisaje y a, a los Consejos de Defensa Municipal y a las autoridades de Salud correspondientes, actuar con rigurosidad y en el menor tiempo posible en el aislamiento. A su vez, llamó a reducir la movilidad, toda vez que en La Habana, “una persona puede llegar e incidir en cuatro o cinco municipios en un día”.

El ministro de Turismo puntualizó algunas de las medidas que se aplicarán, entre ellas, mantener las reservaciones fuera de La Habana, exigiendo la pesquisa de todas las personas, suspender los pasadías, excursiones y otras actividades turísticas, con derecho al reembolso o el disfrute en otro momento; suspensión del alojamiento en las casas en la playa, a la vez que Palmares suspende las actividades en bares, centros de ocio, restaurantes y piscinas. En el caso de los ómnibus turísticos, una parte de ellos se incorporará al apoyo a la transportación de trabajadores.

Eduardo Rodríguez, ministro de Transporte, indicó que a partir del lunes se paraliza la transportación pública y se deberá asegurar los traslados de los trabajadores imprescindibles, entra en vigor la suspensión de todas las licencias de trabajo por cuenta propia vinculadas al sector (transportistas y piqueras, entre otros) y de los despachos de carga de personas fuera de La Habana, el exhaustivo control de pasajeros que abandonen y entren a la ciudad en los puntos de control, así como el uso obligatorio del nasobuco, la desinfección de manos y vehículos. Así mismo, llamó a la población a limitar la movilidad para hacer efectivo el aislamiento social.

Betsy Díaz, ministra de Comercio Interior, indicó que en toda la red de tiendas se debe exigir el uso de nasobucos tanto para el que brinda como quien recibe el servicio y el uso de las sustancias desinfectantes; garantizar el acceso gradual en dependencia de la capacidad de cada instalación; garantizar ventas móviles a trabajadores de la Salud que laboran en el enfrentamiento a la COVID-19 y comunidades aisladas, cerrar áreas de venta de trabajadores por cuenta propia, excepto los que reúnan las condiciones; suspender la venta de ron y el consumo de bebidas alcohólicas en unidades gastronómicas, de cultura y otras; priorizar la comercialización de productos del agro en mercados y puntos de venta, reducir el horario de atención hasta las 8:00 p.m. y solo mantener los servicios de 24 horas en funerarias y hospitales.

Igualmente, la ministra llamó a escalonar los horarios en los comedores obreros, anunció el cierre de la heladería Coopelia, por lo que las ventas se dirigirán a los territorios que se decida, en oferta para llevar. En el caso de los establecimientos del Sistema de Atención a la Familia (SAF), se orientó llevar a domicilio los alimentos a la totalidad de las personas vinculadas, algo que no se logró en la fase anterior. En ello, puntualizó, deberá contarse con el apoyo de la Federación de Mujeres Cubanas, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, voluntarios y demás personal del propio sector.

De acuerdo con el ministro de la Agricultura, Rodríguez Rollero, en la ciudad deberán mantenerse activos las empresas, cooperativas, minindustrias, puntos de venta de productos agropecuarios y las fábricas de tabaco torcido a mano, mecanizado y la cigarrería, siempre con el estricto cumplimiento de las medidas sanitarias y de distanciamiento. Destacó, además, que se continuará trabajando por lograr el suministro a la capital de las 500 toneladas de alimentos del agro y, con el almacenamiento en mercados concentradores, evitar los baches en los abastecimientos.

Por su parte, el titular de la Industria Alimentaria aseguró que el sector se mantendrá trabajando, cumpliendo los protocolos sanitarios previstos, para garantizar el suministro de la canasta básica, productos a centros de aislamiento y zonas con medidas de reforzamiento, para contribuir a que la capital solucione la actual situación epidemiológica.

En tanto, Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación, destacó que en la capital se mantienen funcionando los hogares para niñas y niños sin amparo familiar, aunque se suspende su movilidad, por lo que deberán garantizárseles actividades, con la debida protección y distanciamiento.

A su vez, indicó que se mantendrán funcionando círculos infantiles y se podrían abrir otros a solicitud, ante de demanda de madres trabajadoras, así como las guardias obreras para la protección de los recursos y la preparación para el reinicio del curso escolar.

Marta Elena Feitó, ministra de Trabajo y Seguridad Social, se refirió a las medidas relacionadas con el teletrabajo e insistió en la necesidad de analizar todas aquellas plazas y funciones que puedan acogerse a esta modalidad, siempre velando por la ciberseguridad y la información clasificada. Destacó la necesidad de analizar las medidas vigentes en el Decreto Ley No.6 y la Resolución 19 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para las personas mayores de 65 años, así como la labor de los trabajadores sociales de los 57 000 núcleos vulnerables de la ciudad.

Tomado de Tribuna de La Habana

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