Bayamo, la llama eterna que guía a Cuba

La decisión tal vez haya sido difícil, pero fue considerada necesaria. Era 12 de enero de 1869 y los habitantes de Bayamo, la primera capital de la República en Armas, prefirieron prender fuego a sus casas antes que verla caer en manos enemigas.

El suceso conmocionó al mismo ejército español, que tuvo que esperar tres días para entrar a la villa y solo encontró las ruinas de una ciudad que contaba, en esa época, con mil inmuebles.

Cuentan que Carlos Manuel de Céspedes consultó con el pueblo antes de llevar a cabo el incendio; y que luego se vislumbró en su rostro una lágrima que le corría por la mejilla al ver avanzar las llamas por todo el pueblo.

“Hasta que triunfe la Revolución y lo podamos reconstruir”, dijo el Padre de la Patria a los cerca de 10 mil bayameses que abandonaron sus viviendas y marcharon a la manigua ese día para luchar por la libertad de Cuba. Ellos, prefirieron ver su ciudad quemada antes que esclava.

Es así que el incendio de Bayamo es un hecho trascendental en la formación de la nacionalidad cubana; demuestra cómo los hombres y mujeres nacidos en aquella tierra entendieron el momento histórico que les tocó vivir, y con unidad y desprendimiento se entregaron en una lucha por sus derechos y soberanía. Esa fue y es Cuba. (Foto: Archivo)

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