Ramón Lobaina: Radioperiodismo y vocación pedagógica

Ramón LobainaRamón LobainaEs un hombre de mediana estatura y pensamientos altos. Tengo la experiencia de haber trabajado juntos. Recuerdo los tiempos cuando quien escribe dirigía la revista informativa A Esta Hora en Radio Ciudad del Mar. Para entonces ya Ramón Lobaina Consuegra encabezaba la Subdirección Informativa. De aquellos tiempos me consta el rigor que sigue identificándolo hasta el presente. Por las mañanas, al término de cada emisión, él tenía programada una reunión del colectivo. En ella analizábamos qué funcionó bien en el programa y dónde estuvieron los fallos; la ocasión era propicia para la perspectiva del siguiente día. Lobaina, incansable y sin iras, señalaba lo bueno y lo desacertado. Eso nos estimulaba a todos. Nuestra meta siempre fue hacer una radio-revista cada vez mejor. No se me olvida, en sus reuniones con todos los periodistas, el llamado que hacía por la variedad de géneros informativos.

Como profesional iniciado en la prensa plana, sería de pensar que su cambio al medio radial le acarreó algún inconveniente, pero él asegura que no fue así.


-El paso de la prensa plana a la radio no me resultó un trauma ni mucho menos, porque soy graduado de Periodismo en la Universidad de La Habana desde 1974, y durante la carrera nos entrenamos mucho, tanto de forma teórica como práctica en los diferentes medios: prensa escrita, radial y televisiva.

Pero me parece que en un principio tuviste más inclinación por el periodismo impreso, ¿me equivoco?


-A mí siempre me gustó la prensa escrita, había trabajado en el periódico de Holguín, allá fui periodista y jefe de información; desde los 45 días de graduado ya me habían asignado esa responsabilidad. Después me trasladé para Cienfuegos y formé parte del grupo que fundó el periódico Cinco de Septiembre, allí estuve desde el 20 de septiembre de 1980 hasta 1985 cuando fui trasladado al Comité Provincial del Partido para atender los medios de difusión masiva.

¿Cuánto tiempo asumiste esa tarea?

-Eso fue hasta 1990, cuando me dieron la tarea de pasar a la radio provincial. Aquí comencé como periodista, luego jefe del Departamento de Información y desde 1993 asumí la responsabilidad de Subdirector de Información. Prácticamente desde que entré a la radio, eso sí te lo puedo asegurar, constituyó un gran esfuerzo para mí porque comenzó el periodo especial, una etapa muy difícil para todos los cubanos, tuvimos que hacerle frente a muchas escaseces, adecuarnos para sobreponernos a aquella situación. También porque, paradójicamente, mientras la prensa escrita fue reduciéndose por las carencias materiales, la prensa radial incrementó su papel. Nos hemos mantenido con bastante tiempo de transmisión que volvió a aumentar hasta 24 horas, y eso ha implicado retos cada vez mayores.

Sé que promoviste espacios nuevos, como por ejemplo la estructura actual del Resumen Semanal y Al Concluir el Día.

-Sí, durante esa etapa surgieron nuevos programas informativos, se complejizó la labor de información, empezaron espacios de opinión, crítica y análisis de los problemas y realidades que nos circundan. Luego se fortaleció el sistema de información de la radio con nuevas emisoras, aunque ya eso es parte de la historia de este nuevo siglo, pues este siglo XXI también ha traído sus retos. Es cuando surge un Sistema Provincial de Radio, primero con la emisora de Cumanayagua y posteriormente Cruces y Aguada de Pasajeros. Hubo que formar a todo el personal, y en el caso del personal periodístico me tocó directamente la tarea, me hicieron la propuesta y la asumí.

Acabas de mencionar la preparación del nuevo personal mediante cursos de habilitación, pero has hecho más…

-En ese sentido he organizado e impartido como profesor principal tres Diplomados de reorientación al periodismo para readecuar el trabajo de muchos compañeros que procedían de otros sectores y dotarlos con las herramientas técnicas del periodismo, específicamente del periodismo radial, que aunque tiene mucho en común con los demás medios, también posee sus especificidades como tú bien  conoces. Estos Diplomados los auspiciaron la Unión de Periodistas de Cuba y la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

¿Cómo defines tu vida en esta profesión?

-Pienso que mi trayectoria profesional tiene dos grandes vertientes: Por un lado, nunca me he negado a ocupar una responsabilidad; por tanto, he sido cuadro de dirección en todos los órganos de prensa donde he trabajado. Eso, me ha obligado a seguir superándome, no podía conformarme quedándome con lo que logré aprender en la universidad, sino también actualizarme en el periodismo y sus nuevas tendencias, junto con los clásicos, viendo nuevos libros, nuevos autores del país y de otras partes del mundo para poder transmitir los conocimientos adquiridos a los compañeros que ingresan nuevos al medio.

Ahora que eres un soldado de filas en el radioperiodismo, ya que trabajas como redactor reportero, ¿has hecho un balance de tu quehacer profesional desde entonces hasta hoy?

-En ese sentido me siento satisfecho, pues no sólo me he superado por una situación personal, sino que he podido contribuir a que otros compañeros desempeñen el papel que deben en el periodismo. Con este siglo surgió la Batalla de Ideas y como parte de ello la Universalización de la Enseñanza Superior, la apertura de nuevas carreras, un nuevo modelo pedagógico, las sedes municipales universitarias donde soy profesor desde su fundación en el 2001. Ahí he impartido clases de diversas asignaturas, principalmente Fundamentos del Periodismo en la carrera de Comunicación Social.

¿Cuál consideras que ha sido el mayor desafío al frente de un colectivo de periodistas, y la mayor aspiración ante tus compañeros?

-Primero hay que demostrar que lo que mandas hacer a los demás tú puedes también hacerlo. Eso he tratado de cumplirlo, he participado en eventos, Festivales de la Prensa y en algunos he obtenido reconocimientos. También he tratado de promover la investigación, participando en todos los Foros de Ciencia y Técnica desde su creación en Radio Ciudad del Mar, algunos también a nivel municipal y en la propia universidad. En algunos de ellos he obtenido reconocimientos, incluidos los eventos teóricos de los Festivales de la Radio Cubana. A nivel nacional he presentado ponencias.

¿Y en cuanto al desafío…?

-El desafío principal, pienso yo, ha sido constituir un ejemplo para los demás compañeros; por tanto he tratado de ser uno de los primeros en llegar cada día a mi jornada laboral y de los  que más tarde se va. Creo que uno de los secretos de una buena dirección está en eso, que la gente vea que le dedicas el tiempo esencial de tu vida a tu labor y que lo haces con amor, dedicación, sin perder tiempo, aprovechándolo al máximo los recursos que ponen en tus manos, así como alegrarse y ser amigo de los compañeros, sentir como ellos sienten y padecen y alegrarte con sus virtudes y resultados, cuando presentan una buena crónica, un buen reportaje, una investigación, cualquier género bien hecho, bien argumentado, que desempeña un papel en el bienestar de la sociedad para que se desarrolle la formación de valores, contribuir a la educación de nuestro pueblo, eso es una tarea esencial y han sido retos para mí. Por otro lado, tratar de mantener la unidad en el colectivo. Eso siempre me lo he propuesto. Durante el tiempo que estuve al frente de la subdirección nos reuníamos todos los meses tratando de hacer algo nuevo que a todos nos resulte, además de importante, que el examen de lo hecho resulte útil, que sea como una enseñanza.

Eres un defensor de la variedad de géneros de opinión en el radioperiodismo, me consta que ha sido una de tus grandes luchas. ¿Cuáles consideras los géneros más importantes y dónde crees que todavía se debe seguir trabajando?


Para explicarme al respecto, en la aplicación de la política informativa se ha avanzado. Tenemos el respaldo de los órganos del Partido a todos los niveles, documentos que plasman la política trazada, y eso es importante; es una ayuda grande para nuestra profesión. El pueblo también nos respalda y pienso que con el trabajo se ha logrado un mejor resultado, con mayor argumentación, sobre todo lo relacionado con la educación, el rescate de valores, pues algunos se resquebrajaron por la misma influencia de etapas difíciles atravesadas. En este sentido el género Comentario ha sido muy profuso, y siempre es muy bueno porque permite analizar, emitir un juicio, una opinión, llegar a conclusiones y de ser posible plantear soluciones a los problemas.

En la radio tenemos un lenguaje diferente a la prensa escrita, hay que ser más esmerados a la hora de escribir…

Pienso que nuestro trabajo, sobre todo en la radio, como digo yo, la palabra se la lleva el viento, el radioyente no tiene posibilidad de darle marcha atrás a lo que el locutor o el propio periodista lee, entonces eso nos obliga a hacer un periodismo de mayor investigación, cerrar el círculo. No sólo quedarnos en el plano de la denuncia de los problemas, sino darles seguimiento hasta lograr una respuesta o una solución. Muchas veces los problemas no tienen una solución inmediata, no tienen una explicación. Pienso que hay una cierta semejanza entre nosotros y los delegados del Poder Popular que son elegidos por las masas, podemos sentirnos como delegados del pueblo en ese sentido, y hay que ir a las fuentes administrativas, recabar, tocar puertas, poner el micrófono, que muchas veces eso nos falta, quizás por problemas de rutina, de trabajo, también a veces de escasez de recursos como transportación y otros, pero creo que cada periodista debe proponerse eso, tanto con las fuentes tradicionales, ya que estamos organizados por sectores, y eso puede tener su desventaja. Hay que enfrentarse con una ética a las fuentes, con los valores éticos que deben caracterizar las relaciones de periodismo y comunicación institucional. Respetar las fuentes para ser respetado. Tratar de recabar de ellas una información oportuna, objetiva, veraz. En la medida que ganes ese respeto y confianza, las mismas fuentes te abren las puertas y eso es al final lo que necesita el pueblo. Que las personas que tienen la información no se queden con ella, sino que esclarezcan los asuntos que se aborden.

Has sido nominado en alguna ocasión para el Premio Nacional de Periodismo “José Martí”. De por sí eso representa mucho para un profesional de la prensa.

-Sí, fui nominado en el año 2009. Para cualquiera de los compañeros que lo hemos sido en cada ocasión es un sano orgullo, pues todos son siempre destacados en la esfera del periodismo en general y en sus muchas vertientes, desde soldados de fila hasta cuadros de la prensa o combatientes internacionalistas, profesores, es decir, los múltiples aspectos en que se desenvuelve la vida, la trayectoria, hay resultados y formar parte de esa cantera grande es un orgullo.

Con la experiencia que acumulas como periodista, y también como profesor de la asignatura, ¿qué consejo das a las nuevas generaciones que se están formando?

-Les aconsejo que siempre hagan su trabajo teniendo en cuenta las realidades que vive nuestro país, siempre caracterizada por un enfrentamiento ideológico al Imperialismo y sus satélites que cada vez son menos porque los pueblos, sobre todo en nuestra región, tienen un despertar y se vislumbran nuevas fuerzas progresistas que son un apoyo mutuo. Y sobre todo poner siempre los pies sobre la tierra, pensar que lo que escribimos es para ayudar al pueblo, a la Revolución. En esa conjunción buscar siempre las mejores soluciones, ir detrás de la noticia, que la rutina no nos mate la iniciativa, buscar aristas nuevas, investigar, confrontar las fuentes de información, no irnos con la primera bola. Hay veces que se piensa que lo dicho por una persona es la verdad absoluta, y muchas veces no es así cuando encuentras nuevas aristas que te ayudan a redondear un trabajo.

Ramón Lobaina continúa activo en la emisora que es para él un segundo hogar donde, además de su labor actual como redactor reportero, pone sus más de 35 años de experiencia en el Periodismo al servicio de los más jóvenes. Es motivo de elogio verlo involucrado en la tarea de transmitir experiencias a quienes optaron por la responsable y hermosa profesión del periodismo.

Lobaina cuenta entre los fundadores del diario Cinco de Septiembre. Graduado de Licenciatura en Periodismo en la Universidad de La Habana, casi siempre le han tocado tareas de dirección. Ese es el precio que deben pagar los profesionales responsables.

Ha integrado el Jurado del Festival Nacional de la Radio Cubana, y expuso una ponencia en el Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación este año en La Habana al que participó como delegado.

Miembro de la Cátedra de Radio del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, es también Profesor Asistente de la Universidad “Carlos Rafael Rodríguez” de Cienfuegos, donde desempeña su labor con estudiantes de Comunicación Social en el Centro Universitario Municipal. Buena noticia para quienes lleguen a ser alumnos suyos.
Pin It

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

< 503 Service Unavailable

Service Unavailable

The server is temporarily unable to service your request due to maintenance downtime or capacity problems. Please try again later.