Trabajo colectivo y una pasión desmedida por la Radio

La Radio Cubana participa, al igual que el resto de los más importantes medios masivos de comunicación, en el desarrollo de Misiones Informativas en varias regiones del mundo donde los cubanos hacen historia. La periodista Angélica Paredes, de Radio Progreso, y el técnico- realizador de sonido Francisco Solís, de CMBF Radio Musical Nacional, reflexionan sobre sus experiencias personales durante la misión reporteril en la República Bolivariana de Venezuela, (RBV) y de los conocimientos adquiridos a partir de las nuevas tecnologías.

La Radio Cubana, como todo un sistema, se crece a niveles inimaginables en el cumplimiento de coberturas internacionales, para reflejar la participación de la Isla en eventos en el exterior. Una de esas loables huellas la ha dejado el Programa Integral de Salud, creado por la Revolución, cuyo aporte de humanidad y solidaridad, en cuanto a atención médica de los pueblos del Tercer Mundo se refiere, escribe día a día páginas con letras mayúsculas.

A los cubanos nos llega la resultante de una voz, que con encomiable desempeño refleja disímiles reportes que el pueblo escucha identificada como los “Enviados Especiales de la Radio Cubana”. Ocupa a diario un espacio en el Noticiero Nacional de Radio, pero también es expandida por los Servicios Informativos de toda la red de 87 emisoras del país.

Angélica Paredes LópezAngélica Paredes LópezNo son hombres orquesta, tampoco extraterrestres, por el contrario, son seres humanos, sensibles, talentosos y muy capaces, que sufren si no pueden ser inmediatos y se enorgullecen cuando se destacan al dar lo mejor de sí en el cumplimiento de sus misiones.

Angélica Paredes López, es una joven y versátil periodista de la emisora de la familia cubana, Radio Progreso, que tiene una marcada experiencia en el cumplimiento de coberturas internacionales, pero ninguna como la que cumpliera el pasado año en Venezuela, misión que se extendió de 3-4 meses a casi 1 año.

Francisco SolísFrancisco SolísFrancisco Solís es también joven, pero con una rica experiencia en el quehacer radial. Ambos protagonizaron la misión de hacer trabajo reporteril para toda la Radio Cubana, con los recursos y la tecnología que tenemos.

AP– Solís y yo llegamos a Venezuela el 1ro de Diciembre del año 2004 con el fin de trasmitir a todo el pueblo cubano las misiones sociales que está desarrollando la Revolución Bolivariana. En inicio estaríamos de 4 a 5 meses, pero estuvimos casi un año, pues coincidimos en Venezuela con la realización del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.

Cuando llegamos, éramos, él de CMBF y yo de Progreso, pero no habíamos interiorizado que representábamos a toda la Radio Cubana. Debíamos transmitir para toda esa radio y nuestros mensajes no podían quedarse en las emisoras nacionales, había que llegar a los territorios, hasta la emisora más distante en Cuba, a las plantas locales ajustándonos a las nuevas tecnologías. Ello lo aplicamos de manera progresiva hasta lograr transmitir vía Internet diariamente para todas las emisoras nacionales, provinciales y municipales, todas aquellas que tuvieran al menos un correo electrónico adonde pudiéramos enviar nuestras informaciones.

Primero fueron noticias de un minuto, después trabajos de género, crónicas, comentarios, reportajes, y testimonios de hasta 10 minutos que por la vía electrónica enviábamos a toda nuestra red de emisoras. Se convirtió en algo fantástico, pues superábamos la vía habitual telefónica y costosa, sólo en poder de las emisoras nacionales.

La necesidad de enviar informaciones nos fue adentrando en el conocimiento de las nuevas tecnologías, Solís puede explicar mejor aquello que durante 9 meses mantuvimos al aire, siempre un tema sobre Venezuela, su realidad, y la labor solidaria de Cuba allí.

MS– Francisco, Angélica comentaba sobre los elementos de la técnica, ¿cómo llegaste a Venezuela en ese sentido y con qué conocimientos regresaste?

FS– Sin dudas es un reto grande y también un regalo trabajar con una periodista de la calidad de Angélica. Ya la conocía como una profesional bastante activa, sabía que no se iba a conformar con un solo tema, por lo que debía crearle una infraestructura donde pudiera desplazarse hacia los diferentes hechos que quería trabajar. Tenía que suministrarle el material necesario para crear, que es en definitiva el objetivo de los técnicos y los realizadores, apoyar en la búsqueda de emisiones con la mayor calidad posible.

Sobre la marcha fuimos aprendiendo las nuevas técnicas digitales para la radio, incluso mucha gente en Cuba no estaba lista para asumirlas y aún hoy sabemos que no está totalmente en la conciencia de todos, a pesar de ser muy útiles y más baratas, como la transferencia de archivos por Internet o correo electrónico.

Trabajábamos con una conexión desde un hotel, donde la transferencia no se realizaba de forma perfecta. Allí no se tenía ni la más mínima conciencia de la importancia de lo que estábamos haciendo, después la Televisión cubana allí presente se entusiasmó también con nuestros mecanismos de trabajo y los aplicó progresivamente. Logramos trabajar en colectivo, pues los medios cubanos nos complementamos, y lo importante es que la información llegara con inmediatez.

MS– ¿Angélica, has llorado por no ser inmediata?

AP– A quien no le ha ocurrido eso? A mí me ha pasado muchísimo, porque es la gran razón de la radio. La imagen es de la Televisión y sabemos el tremendo impacto que tiene en el mundo entero. La prensa escrita tiene sus formas, sus variantes, un lector más reposado lee el periódico y ve las imágenes, pero nosotros damos la noticia, la decimos primero y cuando nos roban inmediatez es un sufrimiento tremendo. Yo creo que sí, he llorado cuando me han arrebatado de alguna manera la inmediatez, porque además todos los periodistas y los realizadores radiales que conozco esa pasión desmedida por dar la noticia, por la manera de llegar a ese lugar donde la gente nos escucha.

Y allá en Venezuela logramos cohesionarnos, además de crecernos como personas. Acá tienes mecanismos creados y funcionan como un reloj, pero allí las acreditaciones, conferencias de prensa, no sólo dar cobertura a las misiones sino estar atento de la realidad de esa nación era nuestra responsabilidad. Cuando llegamos estaba el Referendo, todo un proceso de fortalecimiento de la Revolución Bolivariana, la batalla internacional exigiendo la extradición del terrorista Luis Posada Carriles, y muchos fenómenos sociopolíticos y económicos en torno a Venezuela ante los cuales no podíamos estar ajenos.

Modestamente logramos el objetivo con los recursos que teníamos y la ayuda y colaboración de la Radio Nacional de Venezuela. Allá teníamos un programa que salía todos los días al aire llamado Al Día en las Misiones, y Solís y yo lo hacíamos en los recorridos por los distintos Estados y se los enviábamos a Radio Nacional de Venezuela (RNV) también vía Internet. Fueron meses intensos haciendo un periodismo de resultados incuestionables también para nosotros, los profesionales de la palabra.

MS– Solís, ¿cómo superaste el estar lejos del hogar durante tanto tiempo?

FS– Es bien difícil, como es lógico ocurren cosas, asimilar los retos, trazarse la meta que uno lleva porque incluso la comunicación con Cuba, desde el exterior es bien difícil, la más cara. Para mí fueron meses de nostalgias, preocupaciones, pero con la certeza de que había que cumplir y hacerlo bien.

MS– Y Angélica, ¿cómo resolviste la separación de alguien tan maravilloso como Gisela?

AP–  Ay, si!... Ah, Gisela es mi mamá. Yo lloré cuando me fui, me habían llamado a la una de la tarde para decirme que cumpliría una misión y ya a las 11 de la noche estábamos en la terminal 5 del aeropuerto. Pero lloré también cuando regresé, porque anhelaba mucho ver a mi mamá, a mi papá, a toda la gente que me estaba esperando.

Ellos son el soporte, sin su aliento y respaldo hubiera sido más difícil. Solís tiene hijos y había que ver aquellos papelitos que con alguien que iba para Venezuela la niñita de Solís le enviaba a su papá. También usamos las nuevas tecnologías y el correo electrónico nos permitía saber más y tener una comunicación fluida con la familia.

Creo que al final los 9 meses pasaron, y regresamos con una mochila llena de anécdotas y experiencias maravillosas que quedarán marcando para siempre nuestras vidas como profesionales y como personas.

MS– ¿Cómo describen ese momento tan cerca del presidente Hugo Chávez cuando fueron estimulados y distinguidos?

AP– Tuvimos el inmenso privilegio de que el Presidente Hugo Chávez nos condecorara con la Orden al Mérito en el Trabajo, importante distinción otorgada a petición del presidente por el Ministerio del Trabajo de la República de Venezuela, a los profesionales de la Prensa. Entre los periodistas, camarógrafos y fotógrafos presentes en el salón Ayacucho del Palacio de Miraflores estábamos nosotros.

Tener a Chávez tan cerca con esa personalidad tan cálida, con ese aliento, la dulzura extrema que tiene para tratar a los cubanos, fue igualmente impresionante. Éramos un grupo numeroso, no sólo de periodistas sino de los integrantes de la Misión Educativa que tras 2 años concluían su labor en Venezuela. Ellos empezaron la campaña de alfabetización, a todos los condecoraron, a maestros, a profesionales de Secundaria asociados a las Misiones Robinson, Ribas, Sucre, y para nosotros fue algo inesperado. Ese día también hubo lágrimas, es algo que llevaremos bien adentro.

MS– Después de la Misión, ¿cómo ven la Radio Cubana?

AP– La Radio Cubana tiene una calidad profesional inmensa, eso lo sabíamos, pero después de la misión, corroboramos los recursos humanos con que contamos, la capacidad intelectual de nuestros técnicos, realizadores, periodistas todos.

Llegamos a un país donde hay tecnologías de punta, inigualables, casi inalcanzables para un país pobre como Cuba. Sin embargo se constatan los contrastes, pues les falta capacitación. Ahora por suerte bajo el liderazgo del presidente Chávez, se está tratando de que la Radio Estatal ofrezca conocimientos, instrucción, educación.

Hoy yo veo a la Radio Cubana de una manera distinta, pero mejor, porque me di cuenta de que con muy pocos recursos hacemos mucho y tenemos excelentes profesionales lo mismo en la radio local como a otros niveles, personas que están haciendo mucho a favor del pueblo, de su conocimiento, para ofrecer cada vez más cultura.

En ello está también la esencia del ALBA, que es luz. La Alternativa Bolivariana para las Américas incluye en su proyecto, una radio alternativa, como hay muchas en los cerros de Caracas y otros lugares. Hoy les falta adiestramiento porque son empíricos, pero ya se abren universidades estatales y públicas, adonde asisten esos muchachos que serán los periodistas y comunicadotes sociales del mañana. Hemos regresado con mucho aliento, esperanza y optimismo desde Venezuela, pero también mucho más fortalecidos porque comprendimos aún más la grandeza de nuestra obra, y la grandeza también de la Radio Cubana.

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