Manipulación mediática: ¡Y vuelvo a la carga!
El enemigo común no deja alternativa posible. Por eso hay que volver a la carga; hoy más que nunca, para mantener la denuncia, como martillo que golpea el yunque. Ya en una ocasión anterior hablé sobre dos técnicas de manipulación de la opinión pública que utilizan frecuentemente los grandes medios de comunicación imperialista.
En Cuba: La mascarada del aguacate
La inconsistencia y sinrazón de la más reciente mascarada de la contrarrevolución en Cuba acaba de demostrar, una vez más, el verdadero sentido de un show diseñado desde el exterior, que encaminado a provocar una determinada condena a la isla resultó evidencia de descrédito para sus organizadores, financistas y participantes.
Es imposible, según fuentes autorizadas, que un diabético pueda vivir ocho días sin ingerir alimentos, como es el caso de una de las cabecillas asalariadas de los yanquis, Martha Beatriz Roque, lo que se ratificó en las fundamentadas opiniones de una médica de la familia del área de residencia de la susodicha, quien afirmó que la vitalidad de esa persona no se correspondía con el pretendido régimen de abstinencia alimentaria al que decía haberse sometido.
Las elecciones de Estados Unidos, todo un show
El proceso de elecciones en los Estados Unidos constituye, sin lugar a dudas, un verdadero show bochornoso, en el que participan múltiples y muy variados elementos, incluidos los grandes medios de comunicación que se montan en el carro de los protagonistas con el “sano propósito de contribuir al fortalecimiento de la democracia”, y, de paso, obtener “pequeñas” sumas de dólares; claro, no hay que pensar mal, no van a prestar sus valiosos servicios de gratis…no le parece?.