Día de los técnicos de la Radio Cubana

En el ejercicio de la Radio se conjugan ciencia, técnica, profesión, oficio, arte y pasión creadora. Sin un soporte técnico adecuado habría sido imposible el nacimiento de este medio y, por consiguiente, su desarrollo hasta el día de hoy.

Cuando la Radio comenzó, fue una novedad técnica antes de llegar a ser el medio idóneo para la difusión de información, ideas, cultura e intercambio inmediatos. A partir de leyes de la ciencia física, y mediante un proceso paulatino, se diseñaron los aparatos de trasmisión. Primero, los dispositivos alámbricos que envían y reciben datos a través de la clave morse; después, se obvió el uso del cable para dar paso a los sistemas inalámbricos – inicialmente telegráficos y más tarde para la trasmisión de sonidos – lo que es conocido como “radiofonía”. 

El recorrido ha sido largo; en cada etapa irrumpieron investigadores de las más diversas nacionalidades, quienes aportaron su grano de arena a lo que tal vez nunca imaginaron que sería eso que conocemos como radiodifusión. Con lo expresado hasta este punto espero que coincidamos en que la Radio fue, en primer lugar, un acontecimiento técnico. Luego serían descubiertas sus otras posibilidades. 

En agosto de 1922 Luis Casas Romero estrenó la Radio Cubana, y lo consiguió con su planta de radioaficionado. Dos años antes, su hijo Luis Casas Rodríguez se había dado a la tarea de fabricar un pequeño trasmisor de radio con una potencia de 5 watts, destinado al quehacer que padre e hijo profesaban como radioaficionados. Así quedó instalada la Q2LC. Más tarde el joven construyó otra que duplicó la potencia de la anterior, y salió al aire el 22 de agosto de 1922, aunque su inauguración oficial tuvo lugar el 16 de abril del siguiente año.(*) 

Aquel agosto también salió al aire la voz de quien estrenó nuestra naciente radio, Zoila Casas Rodríguez, hija de Luis Casas Romero. Con ese acontecimiento quedó para siempre sellado el vínculo entre la Radio Cubana y su imprescindible presencia femenina, lo que constituye hoy una tradición. 

El andamiaje técnico de nuestra primera planta trasmisora era rudimentario, pero el ímpetu por llevar las ondas de radio a los hogares cubanos no detuvo a aquellos pioneros de quienes nos sobran motivos de orgullo. El Ingeniero Eléctrico Luis Casas Rodríguez había nacido el 25 de septiembre de 1906 y desde 1920 se convirtió en el precursor de los técnicos radiales. 

Sin Luis Casas Romero, aquellos sucesos no habrían sido posibles. Hubo en él, por encima de todo, un profundo amor hacia la Radio; el mismo que heredaron sus sucesores a lo largo de casi un siglo de nuestra primera trasmisión. 

Hoy a lo largo y ancho del archipiélago cubano celebramos por cuarta vez consecutiva el “Día de los Técnicos de la Radio Cubana”, y lo hacemos en la fecha que se cumple un aniversario del nacimiento de Luis Casas Rodríguez. Luisito, como le decían en familia, fue un amante de la Radio y de sus recursos técnicos, gracias a los cuales se logran maravillas. Es gracias a la técnica que como valor añadido suma el talento y la creatividad de los artistas, que este medio logra crear imagen en la mente convertido en todo un “sonido para ver”

A partir de Luis Casas Rodríguez, pionero de los técnicos de la Radio Cubana, generaciones de técnicos siguen su ejemplo y son orgullo de nuestro sistema radial nacional. Innovando, creando y re-creando con su amor y su compromiso logran vencer cualquier escollo o limitación y, más allá de eso, expanden las posibilidades a todos los actores de este medio. 

Convencidos de su importancia, es necesario extenderles una felicitación en este su día, hacerles saber cuánto se les valora y cuánto representan para que la Radio Cubana continúe siendo el medio por excelencia de la gran familia cubana. 

(*) La Radio en Cuba, Oscar Luis López, Editorial Letras Cubanas, Instituto Cubano del Libro, La Habana, Cuba, 1998, 2ª edición.

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