Una emisora y una personalidad al patrimonio cubano

Hacia el centenario de la radio cubana, patrimonio de la nación, ya he referido que se exigen análisis casuísticos por hechos, personalidades, programas, emisoras… Así, aun es reciente el 73 aniversario de CMBF: mediante el circuito de la CMQ (de Goar Mestre) comenzó a las 10 a.m. del 25 de abril de 1948 por el pianista e investigador Orlando Martínez, su director hasta 1969, para promover en Cuba lo mejor del repertorio clásico universal.

Su sistemática difusión de la ópera, explica que Italia lo condecorara en 1958. Por su excelencia, en octubre de 1961 fue cadena nacional, definiéndose hasta hoy: CMBF, Radio Musical Nacional, cuya programación incluyó música cubana y una rica variedad: música antigua, partituras para cine, jazz, noticiarios culturales únicos en radio y programas especializados en piano o guitarra. Sus oyentes fieles a su espíritu, colaboran celosamente para enriquecer su archivo musical.

CMBF es de esas emisoras que en sí son tradiciones, hitos y patrimonio nacional que además, trasciende fronteras, … pero además, ahora en 2021, hace 50 años que en CMBF, comenzaron sus programas La ópera y Zarzuelas y operetas, dirigidos y conducidos con ímpetu juvenil por Ángel Vázquez Millares, habanero nacido el 4 de octubre de 1937, Premio Nacional de Radio en 2006, referido entre los “Cubanos Famosos”, y entre otros, por Zoila Gómez García y Ernesto Santana Zaldívar, que lo llamó “Maestro de la Ópera”, siempre insuficiente para quien se lamenta de la escasa promoción de otra radioemisora que antaño tanta cultura difundía: la CM2, del Ministerio de Educación.

Hijo de un español amante de la zarzuela, con quien frecuentaba el Teatro Martí, el Teatro Nacional (luego García Lorca, hoy Alicia Alonso) y el Teatro Principal de la Comedia (al lado del Hotel Sevilla), y formándose con la radio en casa, con los cuplés por intérpretes tan brillantes como Conchita Piquer e Imperio Argentina, oyó sinfonías y las incorporó. Crítico musical, realizador radial y profesor, estudió música con el compositor Edgardo Martin, aunque en mucho ha sido autodidacta. Estudió piano tres o cuatro años, y luego Historia de la Música, Estética, etcétera.

En 1956 debutó en la emisora Radio Capital Artalejo (de Arturo Artalejo), en un local pequeño del edificio Atlantic, que hoy ocupa el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, donde tuvo su programa Crítica musical con la manga al codo: media hora de críticas a óperas, zarzuelas, y otras que presentaban Pro Arte Musical y la Filarmónica de La Habana. En 1959 continuó en Radio García Serra (fundada en 1929), emisora con otro local diminuto en Prado 260, donde incluía fragmentos de óperas y zarzuelas en un programa patrocinado por la cerveza Polar, sin guiones, “plenamente vivenciales”: entonces no exigían guion escrito para pagar como “vale de cobro”, ni asesores que, si no son expertos, sobran. Paralelamente, era crítico de la Sociedad de Música de Cámara, mientras Pedro Machado Castillo en su espacio, difundía música sinfónica.

A inicios de los años 60 fue profesor de Apreciación e Historia de la Música en la Escuela de Instructores de Arte y en la Escuela Nacional de Arte; pronto estuvo en la dirección del Consejo Nacional de Cultura. De 1968 a 1984 escribió las notas al programa de los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, con la que participó en giras nacionales e internacionales, y a la que se dedicó el espacio "Movimiento Sinfonía" que en 1969 estrenó CMBF, que asumió, mientras conducía en Radio Progreso, de lunes a viernes de 5:30 a 6 p.m. el espacio "Maestros de la Música", y una hora cada domingo. Ya entonces escribía los guiones, y el destacado locutor López Gómez conducía. Era mi niñez, y me formé oyéndolo con mis padres.



De 1971 a 1984 se define en CMBF. Escribe, conduce y dirige el programa "Teatro de la ópera", de amplia radioaudiencia, entre otros dedicados a la música de cámara o sinfónica. En 1984 inaugura, en la Biblioteca Nacional José Martí cursos sobre la ópera y el drama lírico, que también impartiría en el Instituto Superior de Arte y en diversas provincias cubanas. En 1985 se licenció en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad de La Habana. Ha publicado crítica y ensayos en Cuba InternacionalGranmaBohemia, entre otros, y prologó la edición cubana de La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach. Además, se mantiene como director, guionista y conductor en CMBF, con un programa de media hora sobre la ópera, a las 10 p.m. con retransmisión al día siguiente a las 5 p.m.; los domingos una ópera completa a las 2 p.m. en su Teatro de la Ópera y a las 9 p.m. Zarzuelas y Operetas. En televisión, presenta Un palco en la Ópera (Canal Educativo).

Tan didáctico sin ser didactista, buen gusto, habilidad comunicativa con voz, timbre y entonación inconfundibles por su seguridad y sólidos conocimientos, sin ínfulas protagónicas, considera la radio su vida, a la que debe saber música clásica. Su voz y su magisterio son emblema de CMBF; autoridad en la crítica musical cubana, sus espacios de ópera, zarzuela y opereta destacan en CMBF durante décadas: seguido no solo por fanáticos y asiduos.

En 2013 (bicentenario de Verdi, que tanto ha estudiado y promovido) Italia lo proclamó Caballero de la Orden de la Estrella Italiana. Y con CMBF y sus programas, queda como luz eterna para varias generaciones de cubanos; patrimonio al fin.

Escribir un comentario