Radio Granma está de fiesta

Hace 89 años una señal atrapa a los manzanilleros a través de las ondas sonoras de una emisora que marcha junto al latir de su pueblo, tan criolla como nuestra son, esa que sigue siendo la moderna y revolucionaria imagen del sonido.

Este miércoles la radiodifusión manzanillera está de aniversario y es motivo siempre de fiesta celebrar junto a la gente que sigue buscando sus espacios para estar bien informada, educada y recrearse con las sugerentes propuestas que sólo desean complacer.

Voces de orgullo

Es esta radio orgullo de todo su pueblo y de la nación, porque desde su surgimiento ha estado en los principales acontecimientos de Cuba y de este territorio, para ser cómplice de la cotidianidad de un país que lucha y una urbe bañada por el mar que marcha al ritmo de la vida.

Es privilegio en Radio Granma haber contado con voces de oro que impregnaron a esta emisora un sello distintivo reconocido hoy en el país y por su público.

Muchos de ellos ya no están físicamente pero es un honor en fecha como esta reconocer el paso por aquí y haber ocupado los pasillos y locales de esta casa grande de efectos y sonidos.

Uno de ellos es el uruguayo Jorge Ibarra Zabaleta quien le brindó ese dinamismo a la conducción informativa, sobre todo en el Radar 1590, el mismo tono que más tarde se lo impuso a la emisora nacional Radio Rebelde. Este inquieto conductor con su don de la comunicación revolucionó la manera de hacer radio en nuestra ciudad del Golfo del Guacanayabo.

Otro locutor que prestigió a esta emisora fue Marzo Enrique Rivero Bertot a quien como dice la colega Annia Pacheco Palomares, la vida se le hizo corta con el anhelo de seguir haciendo por su radio.

También le brindó su sello Rafael Terrero Pérez quien supo poner además la seriedad y disciplina que le caracterizaba a su trabajo. Terrero fue de esos locutores versátiles que dignificó con su voz al noticiero estelar Granma en la noticia.

Una mujer a quien no podemos olvidar es Bárbara Doris quien aportó su dulce e inigualable voz, esa que muchos recuerdan, y a través de ella siempre mostró al oyente el amor por su emisora.

Bárbara Doris acompañada por el maestro Ernesto Martínez Robles // Foto Marlene Herrera (Archivo)

 Marzo Enrique Rivero Bertot //Foto de internet

Todos ellos entregaron sus vidas a esta radio y hoy la eternizan desde la gloria, por eso, y como se le hacen a los grandes artistas van nuestros aplausos como muestra de admiración por sus obras.

Una experiencia positiva

Hoy las generaciones de trabajadores de la radio van cambiando, y los más jóvenes siempre buscan la asesoría de los de mayor experiencia en esta casa radiofónica. Muchos llevan varios años en esta profesión que atrapa y es muy difícil de dejar.

Hace casi cuatro décadas el hoy comentarista deportivo Esteban Castro Pacheco se insertó en este colectivo y dice que el honor de trabajar aquí ha sido “una experiencia muy positiva pues desde mi juventud me he entregado a esta importante labor. Me gusta la radio, la siento como una verdadera misión desde que entré aquí en la emisora desde el año 1983”, dijo.

Esteban recuerda cómo llegó aquí, y fue “mediante una convocatoria a la que nos presentamos más de 100 aspirantes y sólo dos la aprobamos, Argelia Verdecia y yo. La experiencia ha sido grande porque he aprendido bastante, y pienso que lo que he asimilado me ha enriquecido los conocimientos para llevarle a la población lo que le hace falta.

Comencé como locutor en el noticiero, estuve en el Radar, y compartí con grandes personalidades de la locución en Manzanillo. Recuerdo a Juan Elías Escalona, Luis Carbonel, tuve también la oportunidad de dialogar con Mónica, Ana María Ugalde, los Alarcones, y para mí compartir con estas figuras me enseñó lo que debía hacer en esta profesión”, manifestó.

Esteban Castro Pacheco //Foto Eliexer Peláez Pacheco

 Sobre la necesidad de la superación y auto preparación de los creadores de una emisora Castro Pacheco agregó que realmente es necesario ya que, para “trabajar en una radio hay que estar preparados, tener conocimientos, saber lo que se quiere lograr porque cada día se aprende algo nuevo.

Todo el tiempo que llevo considero que no he aprendido lo que realmente quisiera pues todavía me hacen falta varias herramientas. Trabajar en la radio es muy provechoso porque el conocimiento que tienes se lo brindas al demás pues nosotros nos ofrecemos a ese pueblo del cual también formamos parte. Me siento muy contento y comprometido en esta radio”, concluyó Castro Pacheco.

Un medio por excelencia

Orestes Milanés Leyva lleva poco más de una década al frente de este colectivo como director de la emisora Radio Granma, él reflexiona sobre el impacto que tenido esta institución en el territorio y en su gente.

“La radio en Cuba ya cuenta con 100 años de antigüedad y nosotros tenemos mucho que decir, porque de ese centenario, 89 años esta emisora ha acompañado a todo nuestro pueblo.

La radio sigue siendo un medio por excelencia por la capacidad de llevar la información a los lugares más remotos, no sólo de Manzanillo, sino más allá de nuestras fronteras en toda la región del Guacanayabo, y a partir de nuestra incorporación también en la era digital, a través del internet, puede llegar a cualquier rincón del mundo.

Tiene también la flexibilidad de ser escuchada y compartida en medio del quehacer de nuestras amas de casas, de nuestros trabajadores, una ventaja importante que hemos sabido aprovechar en estos 89 años, y creo que debemos seguir trabajando para que continúe así.

Orestes Milanés Leyva //Foto Eliexer Peláez Pacheco

A partir de ese mismo trabajo dinámico de nuestra radio y el acercamiento a la población y públicos diversos, hemos podido crear una audiencia ávida permanentemente cada día que sale la radio, pero también muy adherida con un alto sentido de pertenencia de lo que hacemos, y muy fiel a lo que se dice y se informa a través de los diferentes espacios de la emisora.

Todo eso tiene que ver con el apego nuestro a la verdad, en las formas de realización, de decir, de compartir la noticia, y se ha convertido también en un medio de transmisión de la cultura, es decir, es ya identitaria a partir de lo que hemos venido haciendo durante estos 89 años.

Por eso tenemos la responsabilidad, el deber y la obligación ética, moral y profesional de seguir siendo ese medio que la gente respeta, sigue, espera cada mañana, y que sin lugar a dudas sabe de lo que estamos compartiendo con ellos.

Que en medio de nuestras realidades sociales, de cierto modo, tratamos a partir de esa programación variada de influir por lo menos, si no es en la solución de los problemas sociales, en la búsqueda de esas decisiones por los organismos correspondientes.

Debemos desde el punto de vista cultural, político, deportivo seguir influyendo en el acervo cultural de nuestro municipio, en aras de tener una radio cada día mejor que esté más cercana a los gustos, a las preferencias y a las necesidades de nuestro pueblo”, expresó Milanés Leyva.

Coralia Ramos Jiménez, jefa del departamento de programación de Radio Granma agrega que “la radio sigue siendo protagonista en todos los tiempos, por ello es necesario que cambie a la par de ellos. Esto impone retos y compromisos de profesionalidad, disciplina y entrega. Se necesita amar la radio, respirar junto con ella para lograr perfeccionarla y que siga siendo la compañía del público manzanillero y de todo aquel que reciba nuestra señal. Sin dudas un gran compromiso moral y social que no debemos olvidar todos los que de una manera u otra hacemos radio”, destacó. Coralia Ramos Jiménez //Foto Eliexer Peláez Pacheco

 “La programación de Radio Granma ha tenido varios cambios a partir del 2020 hasta nuestros días ante la presencia de la COVID-19”, agregó Coralia Ramos Jiménez, “no obstante a ello ha mantenido en su parrilla programas que suman décadas de existencia y que han sido capaces de mantenerse en la preferencia de los oyentes aunque todavía hay mucho por hacer.

Muestra de ello lo es Radar 1590 así como Panorama, Granma en la noticia, Somos la niñez, y A ritmo de Órgano. Varios de ellos merecedores de premios en diversos festivales.

La presencia de la COVID-19 impuso retos, cambios urgentes en la parrilla. El departamento de programación se vio precisado a realizar dichos cambios y es entonces cuando nacen espacios como En el dial, que se colocó en la preferencia de los oyentes, y otros como Perspectiva.

La parrilla actualmente cuenta con 45 programas, predomina una programación variada e informativa dirigida a diversos públicos, infantil, juvenil la mujer y la familia, la tercera edad, y público general”, detalló Ramos Jiménez.

Un papel importante ha jugado este medio en el enfrenamiento a la pandemia que nos azota, al respecto reflexiona el director de nuestra emisora sobre cómo la programación radial aportó a esta lucha.

“En estos casi dos últimos años de enorme batallar por todo nuestro pueblo, del personal de la ciencia, la salud, los organismos políticos y de masas del territorio, dentro de esas personas que nos hemos ocupado y no hemos descansado un instante, están los compañeros de la radio», resaltó Orestes Milanés Leyva.

El directivo relató además que «nosotros en medio de esta pandemia, a diferencia quizás de otros por algunas razones, no hemos tenido el tiempo para descansar. Nuestros realizadores y periodistas se mantienen los 365 días del año las 24 horas del día acompañando a nuestro pueblo y llevándole la última información con relación a la pandemia.

Tratando de aconsejar que las personas ganaran en cultura y conocimiento de cómo protegernos, evitar enfermar, y combatir de manera que pudiéramos eliminar en el menor tiempo posible esta situación de salud que hemos vivido, un grupo importante de compañeros se han mantenido enfrascados en mantener al tanto a la población, y yo creo que eso es digno de reconocer en este momento”, manifestó Orestes.

Felicitaciones

Entonces las felicitaciones para la radio manzanillera en este nuevo aniversario. Que continúe así conquistando corazones y cultivando sueños en esa gente que espera cada jornada la señal de su emisora. Soplemos todos hoy 89 velitas con el deseo de seguir haciendo una radio que sienta el ritmo del palpitar de su ciudad.

Editora. Carmen Torres