Raúl Selis, galán eterno de nuestra Radio y Televisión

Raúl SelisSu vida artística comienza a los once años. Lo hace cantando en el Luyanó Atletic Club, y lo acompaña al piano el maestro Frank Emilio. Como cantante, se presenta en La Corte Suprema del Arte y logra formar parte de las estrellas nacientes de la CMQ y, más tarde, es primer tenor del coro de la emisora Mil Diez.

También la RHC Cadena Azul recibe al cantante Raúl Pumeda y Borrego que, como tal, se viene abriendo pasos en otros escenarios. En 1943, el auge de los programas hablados propicia la demanda de actores y se integra al proceso de Voces Nuevas, que dirige Luis Manuel Martínez Casado, en la RHC Cadena Azul.

El primer contrato como profesional lo firma en 1945 con un nombre artístico que más adelante se convierte en su nombre verdadero, porque Raúl Pumeda Borrego, asume después como propio, legalmente, el de Raúl Selis Pumeda-Borrego.

Ese año protagoniza El Ladrón de Bagdad al lado de Consuelito Vidal, con libretos de Félix B. Caignet y dirección de Sol Pinelli.

Así comienza una carrera de triunfos en la Cadena Azul, en la que permanece hasta 1953. Casi enseguida, en 1954 y hasta que se jubila en 1988, trabaja en Radio Progreso. Lo primero que hace es narrar Rasputín, obra que protagoniza Paco Alfonso. Al principio alterna también en la Cadena Oriental de Radio y la COCO, hasta que pasa a protagonizar las novelas de Radio Progreso. Entre las novelas destaca su trabajo actoral en Tu vida es mi vida, de Hilda Morales de Allouis, uno de los éxitos radiales de todos los tiempos. Todavía hay personas que lo recuerdan por el nombre de Juan Miguel Fonseca, el protagonista de esta novela.

"Por supuesto, las novelas de Dora Alonso son un punto y aparte. Tuve la suerte de trabajar en Cadena Azul en Tierra adentro, en 1947; y, después, entre otras recuerdo Sierra brava en Radio Progreso. Dos éxitos indiscutibles de esta gran escritora y amiga".

El primer programa en televisión lo hace en 1954, junto a Gina Cabrera en el dramatizado Humo del recuerdo.

De esos primeros tiempos de la televisión también se le recuerda en Ciclorama, Comedia del domingo y Teatro del jueves por CMQ Televisión. Junto a María de los Ángeles Santana protagoniza Historias de la Calle por el canal 2. Pero además de radio y televisión, Raúl fue un destacado actor de teatro.

"Mi aparición en las tablas – dice - se produce siendo un adolescente, como aficionado. Después, alrededor de 1952, estuve muy vinculado a la Academia de Artes Dramáticas, al Patronato del Teatro y al Teatro de la Comedia. Por cierto, con el grupo ADAD estrené La comedia de las equivocaciones, de Shakespeare. Con el teatro recorrí distintas plazas de provincias. Algo que recuerdo con mucha alegría fue mi regreso al teatro, en 1982, con la puesta en escena de Mi bella dama, comedia musical mundialmente conocida bajo la dirección de Nelson Dorr. En esta obra personifiqué al profesor Higgins, junto a Luisa Pérez Nieto, teniendo como escenario el Teatro Musical de La Habana".

A partir de 1959, sin abandonar la radio, también realiza un intenso trabajo en Grandes novelas, Comedias, Cuentos, Policíacos, Aventuras y en el Teatro ICR. Recordamos, entre otras, su presencia en dos clásicos Teresa Raquin y Misericordia, con dirección de Antonio Vázquez Gallo".

"En mí dejó una profunda huella el papel de Cristóbal Colón en El gran almirante, bajo la dirección de Ana Lasalle, en 1969. Tuve un papel importante en la aventura Hernán Cortés, en 1970. Recuerdo que en estas dos aventuras tuve, además, la dirección del vestuario y parte de la ambientación. Más tarde, en 1972, hice el personaje del Príncipe de Gonzaga en Enrique de Lagardere y, después, el Buba de Los incapturables, series dirigidas por Raúl Pérez y Erik Kaupp, respectivamente. En 1983 trabajé en otra aventura, con el papel del príncipe Verinsky de El águila".

Al evocar al compañero la primera actriz Margarita Balboa enfatiza:

"Trabajé con Raúl en muchas obras de televisión. Resaltaría los teatros Napoleón Primero y Delito en la isla de las cabras."

Su última actuación en televisión fue en el teatro que dirige, por segunda vez, Roberto Garriga, La visita de la vieja dama, con Raquel Revuelta y Luis Alberto Ramírez, en los papeles protagónicos.

También la primera actriz Verónica Lynn lo recuerda cuando expresa:

"Para mí fue un gran honor trabajar a su lado en el Teatro Aire Frío y fundamentalmente en su última novela cuando ya enfermo, hizo aquel formidable Esteban Guzmán de Sol de Batey".

Sobre esta novela, de la autoría de Dora Alonso, el propio Raúl señaló:

"Tengo un recuerdo muy especial de esta novela, que se hizo en tiempo récord en 1985. La asumimos como una respuesta a la puesta en televisión de la novela brasileña Isaura. El don Esteban Guzmán que personifiqué es lo último que hice en televisión. Para mí fue muy grato compartir la escena con destacadas figuras como Aurora Pita, Hilda Saavedra, Susana Pérez, Ramoncito Veloz, Idelfonso Tamayo, el inolvidable Julio Hernández y esa excelente actriz de radio, teatro y televisión, que es Verónica Lynn, entre otros no menos valiosos. Por cierto, en esta telenovela hace su debut en la gran escena Luisa María Jiménez, creadora de ese personaje tan lindo que logra cambiarle el nombre, La Tojosa. Con esta telenovela Roberto Garriga deja inaugurada la producción de una obra seriada totalmente en exteriores, en colores y con una mayor duración. Los parámetros de calidad hicieron posible que esta telenovela fuera solicitada y adquirida por varios países, incluso doblada al húngaro y al chino. Fue la primera gran producción de la televisión. "

Locutor, autor musical, declamador de la voz que acaricia, primer actor que hace suspirar a las jóvenes de su tiempo.

Cubanía, arte, sensibilidad y buen gusto. Todo esto y más sintetiza el quehacer de Raúl Selis, inolvidable y amigo.