Declaran al Béisbol como Patrimonio Cultural de Cuba

En vísperas del día de la Cultura Cubana, este martes 19 de octubre se declaró oficialmente al béisbol como Patrimonio Cultural de la nación, en actividad realizada en el legendario Palmar de Junco de Matanzas, estadio donde se jugó el primer partido de béisbol en Cuba del cual se conserva un box score oficial.

No es casualidad que se haya escogido esta fecha cuando solo restan unas horas para que se cumpla un aniversario más de entonarse por primera vez nuestro Himno Nacional, en aquella rebelde ciudad de Bayamo tomada por las tropas mambisas al mando de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria.

Es que el béisbol o “pelota” como lo llamamos los cubanos, se ha convertido a través de los años en un símbolo más de esta nación, dejando su huella en la historia de este país al impactar en nuestras costumbres, en el lenguaje, la música, y en todas las manifestaciones artísticas, para moldear y ayudar a construir nuestra propia idiosincrasia.

Ningún lugar mejor para hacer esta declaratoria que este mítico terreno matancero Monumento Nacional, donde se respira tanta historia apenas pisar su arcilla.

Fundado en 1874 fue el primero de su tipo construido en nuestro país y el más longevo del mundo que todavía está activo, además de abrigar desde hace varios años un exquisito Salón de la Fama provincial, una deuda que aún tiene el país para reconocer y venerar a todas esas glorias deportivas que han hecho del béisbol un templo de culto para los cubanos.

Al leer la declaratoria, Sonia Pérez Mojena, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, expresó que la modalidad deportiva se arraigó como pasatiempo de la población y devino en elemento catalizador de la integración socio-cultural y del proceso de consolidación de la nación cubana.

Desde principios del siglo XX se distingue como deporte nacional y forma parte de la cultura tradicional entendido como deporte, espectáculo y tradición oral y trasciende a otros ámbitos como la literatura, el teatro, la música e incluso el vocabulario cotidiano, añadió la especialista.

En las palabras centrales, el director del Instituto de Deportes y Recreación (Inder), Osvaldo Vento, expresó que satisface reunirnos en este legendario estadio que desde la segunda mitad del siglo XIX abrió sus puertas a una disciplina que impactó en la vida de un país y la colocó en la cúspide de su preferencia.

Se afianzó entre nosotros como fruto de una transculturación igualmente fraguada en otros ámbitos, y nos pertenece a fuerza de victorias esculpidas por varias generaciones que siguieron los pasos de aquellos iniciadores', destacó el máximo responsable del Inder.

En la ceremonia fue resaltada la trayectoria de la familia Sánchez, de la zona de Elizalde, en el municipio de Jovellanos de la provincia matancera, cuyos cinco hijos varones integraron equipos matanceros de pelota a los torneos de mayores y dos de ellos fueron figuras destacadas del team Cuba.

La parte cultural estuvo animada por el trovador Raúl Torres, y la orquesta Miguel Failde, que lleva el nombre del creador del danzón, el baile nacional de la isla, y animador junto con su agrupación musical de los encuentros de fines del siglo XIX y principios del XX en el Palmar de Junco.

La grama de la instalación deportiva, situada en la barriada de Pueblo Nuevo de la urbe cabecera territorial homónima, acogió el primer juego oficial de la modalidad en el país, acontecimiento ocurrido el 27 de diciembre de 1874.

Aquel histórico partido se desarrolló entre un equipo de La Habana y los anfitriones, y tuvo lugar con las reglas existentes entonces, ambos conjuntos uniformados, con árbitro y anotador y la noticia fue publicada en los periódicos La Aurora del Yumurí, Matanzas, y El Artista, de la capital cubana.

El añejo terreno, declarado Monumento Nacional acoge en su Salón de la Fama  (fundado en el 2016) a cerca de medio centenar de personalidades vinculadas al deporte de las bolas y los strikes incluidos atletas, managers, historiadores, árbitros, comentaristas y periodistas.

Fuente. Cubadebate, Prensa Latina, Twitter / Editora. Carmen Torres

 

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