Abel Peña Labrada: Con la calidad a cuestas
Las Tunas; Abel Peña Labrada es un hombre feliz. Lo dice y su rostro se ilumina por una amplia sonrisa y sus ojos bordeados por los años viajan en el tiempo y hacen un recorrido fugaz de lo que ha sido su vida, y se detienen en aquel muchacho flaco que vendía flores y frutas de todo tipo para buscar el sustento suyo y de sus hermanos.

