Leo con el oído
Conversar con Imeldo Álvarez García ha sido siempre para mí de un placer especial. Hombre profundamente estudioso del pensamiento martiano, escritor, editor excelente, es de esas personas que no dejan de asombrarte, en las largas conversaciones que a veces se tornan en voz baja, con anécdotas que involucran a personalidades de la cultura cubana, a momentos especiales del diseño cultural que el país ha desarrollado en más de cincuenta años y que con sus virtudes y desaciertos nos ha dejado una estela de momentos y asuntos por estudiar y profundizar debidamente.
Justamente días atrás y con motivo de encontrarme junto a él de Jurado Literario en un concurso anual, que involucra varios géneros, nos reencontramos para la conversación aguda y placentera que nos puso al día en temas difíciles nacionales e internacionales. Fue cuando le insistí en hablar sobre la Radio Cubana. Y el tema entonces cobró verdadera vida en sus confesiones que ahora, y para gusto de nuestros lectores, les ofrezco.


Desde el viernes 11 de junio al domingo 11 de julio, justo un mes, gran parte del planeta ha vibrado con las incidencias del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. En el encuentro final, España se sobrepuso a su fuerte contrincante Holanda 1 gol a 0. Durante estas semanas los amantes del – si no me equivoco – más universal de los deportes, han vestido galas de emoción, cada uno esperando lo mejor de su equipo favorito. La gran jornada futbolística, a repetirse dentro de 4 años en Brasil, me motivó a meditar.