Medios para vender ¿y educar?
Lograr una cultura general integral en la sociedad latinoamericana requiere primero de una alta sensibilidad del Estado en cada una de las naciones, con el objetivo de disponer recursos humanos capaces de convertirse en portadores de altos conocimientos que permitan a un país establecer una reserva de intelectualidad para compartirla con los desposeídos del planeta.
“Patria es humanidad” sentenció José Martí y Fidel Castro lo recuerda constantemente. Traspasar fronteras en busca de esos nuevos horizontes se hace más fácil hoy a través de los medios de comunicación. No hablo de invadir a los países del primer mundo con sus “sistemas tan desarrollados” porque ni ellos mismos se han percatado de la ignorancia que los absorbe. Me refiero a formar ejércitos de salud y educación, como hace Cuba al asaltar la pobreza endémica de los pueblos, sin embargo esta iniciativa NO es eco mediático.


En 1968, con sólo 23 años, un jovencito lleno de sueños y proyectos pudo entrar en el mundo mágico de la radio. Aquel muchacho nació el 19 de octubre 1945 en el camino real de Pesquero, municipio de Remedios, antigua provincia de Las Villas. El recién incorporado a la radio no debió haberse imaginado que al paso de pocas décadas llegaría a ser uno de los profesionales de la Radio Cubana con mayor experiencia y caudal, tanto en el orden práctico como teórico.