
Una vez más, el Parlamento Europeo ha desempeñado el triste papel de rehén de un pequeño grupo de eurodiputados de la extrema derecha obsesionados con destruir la Revolución cubana, quienes tienen un vínculo demostrado con organizaciones radicadas en Miami financiadas por el gobierno de Estados Unidos.
La espuria e injerencista resolución que se acaba de aprobar en el Parlamento Europeo le resta credibilidad a esa institución y refleja la doble moral hacia la nación cubana. No existe en ella intención alguna de cooperar o dialogar, ni la más mínima expresión de respeto a Cuba como país libre, independiente y soberano. Reiteramos nuestro enérgico rechazo a este engendro promovido por los representantes más extremistas de las agrupaciones políticas españolas Partido Popular y Vox, quienes no tienen ninguna autoridad moral para juzgar a Cuba y que han trasladado sus rencillas políticas internas contra el actual ejecutivo de ese país al Parlamento Europeo.