Por la soberanía y el derecho de autodeterminación de América Latina y el Caribe. Declaración de la AMARC

Asociación Mundial de Radios Comunitarias – América Latina y el Caribe

Bogotá, 8 de enero de 2026. La Asociación Mundial de Radios Comunitarias América Latina y el Caribe (AMARC ALC) rechaza el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela que dejó al menos 58 víctimas mortales: 32 militares cubanos, 24 venezolanos y dos mujeres civiles, y destruyeron más de un centenar de viviendas.

Las dos mujeres asesinadas durante los bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump, en la llamada operación “Determinación Absoluta”, fueron Rosa Elena González, abogada de 78 años y residente en el estado de La Guaira, y la vendedora colombiana Yohana Rodríguez, de 45 años en el estado de Miranda. Su hija Ana Corina Morales, de 22 años, resultó herida en una pierna.

Rechazamos enérgicamente la vulneración al derecho internacional que prohíbe el uso de la fuerza contra Estados soberanos, la victimización a mujeres civiles desarmadas y toda la escalada injerencista contra América Latina y el Caribe con explícitas alusiones a Colombia, Cuba y México y con claras señales para el resto del continente tras el ataque de EE. UU contra Venezuela.

Condenamos el uso de noticias falsas, discursos de odio y desinformación contra nuestras naciones, emitidos para avalar actos ilegítimos, arbitrarios y que son una clara afrenta contra el derecho a la información y una comunicación veraz, pero también constituyen una estrategia retórica para abrir camino a los poderes corporativos extractivistas que amenazan la propiedad de los recursos públicos y la supervivencia de nuestras comunidades.

Sumamos nuestra voz a los movimientos sociales, las fuerzas democráticas y espacios cívicos que de la mano de la comunicación comunitaria protegen la  justicia social y ambiental, los derechos humanos y nuestras democracias.

Defendemos la soberanía popular, la salvaguarda de respeto a los territorios y sus recursos, en consonancia con ello llamamos a las autoridades de EEUU, de Venezuela y de los países de la región a respetar la libertad de prensa y la garantía de derechos de toda la población (oficialistas y oposición). Solo el respeto irrestricto a los Derechos Humanos y el ejercicio de una expresión libre y plural, pueden motorizar el diálogo y la paz para nuestros pueblos.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *