En marcha unida, este primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, calles y plazas reunieron a millones de cubanos, que demandaron al gobierno de Estados Unidos el cese del inhumano bloqueo y sus recurrentes amenazas de mancillar la soberanía nacional. Los pedidos multitudinarios de paz, y al mismo tiempo de respeto a nuestra integridad territorial, a ritmo de tambores en medio de multicolores banderas -con predominio del blanco, azul y rojo, en La Habana, capital de la Isla- brotaron del bravo pueblo, junto a sus invictos líderes, General de Ejército, Raúl Castro, y el Presidente, Miguel Díaz-Canel. Durante la celebración, que congregó en la capitalina Tribuna Antimperialista a más de medio millón de cubanos, estuvieron presentes también una cifra superior a los 800 amigos de 38 países y 152 organizaciones sindicales y solidarias con Cuba, los cuales apreciaron, sin dudas, cómo este pueblo, aún con carencias materiales, apagones y otros graves problemas, se levanta e impone ante las dificultades, sin perder la alegría y el espíritu creativo que le caracteriza. Con esta muestra de respaldo a la Revolución Cubana, que durante más de 60 años ha resistido los embates del imperialismo yanqui, empeñado en destruirla, el proletariado de la Isla también demostró que, como sucedió en otros lares, el capitalismo y el modelo neoliberal no tienen cabida aquí. Un momento especialmente emotivo durante el acto central por la efeméride, frente a la Embajada de Estados Unidos en La Habana, lo fue cuando se mostró ante los presentes un registro de 6 millones 230 mil 973 rúbricas del documento Mi firma por la Patria, en ocasión del aniversario 65 de la Victoria de Playa Girón. En opinión de analistas, cada firma plasmada, con el impulso de un movimiento popular y de las instituciones sociales y políticas, constituye un gesto que …