Un fin de semana de solidaridad y lucha
Este es un fin de semana solidario, de amistad y compromiso con la lucha del pueblo cubano por el fin del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos. Desde este sábado y hasta el domingo tienen lugar caravanas en todo el mundo contra el mantenimiento de la genocida medida.


La obra emancipadora de la Revolución cubana siempre ha contado, en todas sus etapas, con manos jóvenes para sostenerla y continuarla, atemperada a cada circunstancia histórica, pero sin apartarse un ápice de las esencias, de lo genuino y lo inquebrantable.
No importa que no lo publiquen en los grandes consorcios mediáticos corporativos. No importa que no constituya el tema dominante (aunque la pandemia resulta ahora la principal preocupación del planeta) en las redes sociales. Pero el inigualable combate frontal de Cuba contra la COVID-19 merece absoluto respeto.
¿En qué debo pensar? ¿Cómo, desde cada uno de sus ciudadanos, se construye un país? ¿Qué hacer que no hacemos? ¿Cómo hacer que lo soñado resulte posible? ¿Cómo entender lo que significa el hecho de que ningún espacio ni momento ni tarea son pequeños o poco valiosos para el movimiento inmenso que es la construcción del futuro?
«Fuerza Cuba, que viviremos y venceremos». Así expresaba el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el 20 de marzo de 2020. Apenas nueve jornadas habían transcurrido del diagnóstico en Cuba de los primeros casos positivos a la COVID-19, pero, conocedor de las fortalezas de su pueblo, de la constancia y resistencia que constituyen tradiciones para este archipiélago, no había lugar a dudas sobre nuestra capacidad para hacer frente al inmenso reto que supondría la pandemia.