Emociones
Estoy el martes 14 de marzo en el edificio de entrada al Cementerio Santa Ifigenia, Monumento Nacional, esperando que escampe, con la comitiva de colegas que venimos de La Habana y nuestros anfitriones de la Ciudad Heroica, especialmente convocados para rendir homenaje a Martí y Fidel.


Los periodistas de todo el mundo tenemos una gran coincidencia: un arsenal de gavetas. Antes de la llegada de Barack Obama a la Habana, hace un año, abrimos una de ellas: Calvin Coolidge.
Las medallas y distinciones que se entregan en el mundo por las más disímiles razones, guardan una historia que se lleva consigo cada premiado. Muchos creen que el cargo de conciencia por haber inventado la dinamita llevó a Alfred Nobel a disponer en su testamento la creación de un fondo que premiase a los principales exponentes de la literatura, la medicina, la física y la química, así como a quienes hicieran los mayores aportes para evitar guerras.
Tras el primer encuentro de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio en la Sierra Maestra -los días 16 y 17 de febrero de 1957-, Frank País García regresó a Santiago de Cuba y
La historia de Cuba sería otra, y la Protesta de Baraguá no sería lo que es, si Antonio Maceo hubiese aceptado la proposición que se le hizo, o que llegó a sus oídos, de aprovechar la entrevista pactada para asesinar al militar español y capitán general de la isla, Arsenio Martínez Campos.