Un día no basta para homenajear a los locutores
Cuando era pequeña – de edad más no de tamaño- solía acostarme en las noches con una pequeña radio como antídoto a los miedos absurdos que acompañaban la edad. Fue entonces cuando las personas que “hablaban por radio” se convirtieron en mis camaradas nocturnos y principales aliados.


Los temas musicales, cortinas y otros elementos del lenguaje radiofónico pierden sus roles en esta singular emisora cubana de noticias. La calidez de la voz cobra protagonismo. Los locutores leen en vivo, a primera vista, las más recientes informaciones llegadas a cabina, sin titubear. De solo leer el lead intentarán percibir la intención del texto.