La tremenda historia de «La tremenda corte»
Adrián Quintero Marrero es un hombre de radio. Lo dice con orgullo, lo remarca. Es un artista movido por la pasión. Su tesis «Vigencia de una radiocomedia: La tremenda historia de La tremenda corte», más que ejercicio final de la Maestría de Realización Audiovisual en la Universidad de las Artes, es un acto de justicia, una restitución.


En el panel identificado como Ser hombre, ser mujer, ser LGTB en la música popular cubana actual, artistas de la talla de Ricardo Leyva, director del grupo Sur Caribe, agradeció este primer encuentro que tuvo lugar ayer en la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y que devino profundo intercambio entre algunos de los prominentes artistas que conforman el amplio pentagrama musical cubano, no siempre difundidos en su justa medida.
En la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) aconteció hoy la entrega del libro de condolencias firmado el pasado diciembre en la ciudad de Miami, por cubanos residentes en Estados Unidos, como tributo a la vida, obra y ejemplo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
La memoria es una estrella fugaz para él. Aparecen y desaparecen a ratos episodios de su vida, nombres, hechos ocurridos solo minutos atrás. Recordar es un privilegio que lo abandonó hace ya varios años. En los días de la muerte de Fidel la intermitente ventaja de evocar se tornó un continuo y doloroso martirio.