Por una crianza respetuosa, que no quita derechos y sí suma responsabilidades
«¿Pero cómo van a quitar lo de Patria potestad del Código?, ¿ya no tendré derechos sobre mis hijos o qué?». « ¿Y qué es eso de autonomía progresiva, que los niños van a poder hacer ahora lo que quieran?». Estas son apenas pinceladas de los tantos criterios que, durante los últimos días, circulan en las redes sociales sobre el proyecto de Ley del nuevo Código de las Familias y que, en muchos casos, refleja desconocimiento sobre el significado de responsabilidad parental, autonomía progresiva o interés superior del niño; pero también nos habla de la manipulación mediática que se ha construido sobre estos términos, casi siempre bajo argumentos falsos, sin sustento legal, en un intento por desacreditar un Código que no quita derechos, sino que ampara a todos y fortalece a la familia en Cuba como institución.


Cuenta el secretario de prensa del presidente
No sabe una madre cuando ve por primera vez el rostro de su hijo, manchado aún de esas sustancias que hacen la vida y repleto del asombro de nacer, a cuáles caminos irán a dar los pasos del futuro hombre, qué pasiones lo herirán, qué causas le arrebatarán el sueño, en qué hondura pondrá sus esperanzas.
El 2 de diciembre de 1956 comenzó a hacerse realidad la frase “seremos libres o seremos mártires”, pronunciada por Fidel Castro poco antes de que el yate Granma iniciara una travesía que cambió la historia de Cuba.