Omar Amador en el cuerpo y la escena
Omar Amador es (¿actor, mimo, profesor, y otras buenas influencias del sector artístico?), sin dudas, de esos seres plásticos y serios que andan por este mundo en un balance de sonrisas y honduras bastante aceptables. Solemos conversar de manera fluida en los recesos de las clases que ambos impartimos en la Escuela de Instructores de Arte “Eduardo García Delgado”, en Ciudad de La Habana. El imparte Expresión Corporal y en mi caso Dramaturgia, ambos a los alumnos de la especialidad de Teatro.
Le hemos dado la vuelta a varios continentes explicándonos personajes y fenómenos de la historia universal (cualquier época nos brinda una oportunidad para el comentario)


Hoy, cuando la audiencia se fragmenta cada vez más, atendiendo a gustos personales, hábitos de vida, sectores etarios, nivel cultural, economía personal, entre otras causas, sumado a las nuevas tecnologías diseñadas para el entretenimiento e información individual, que cada día están más al alcance de un número creciente de usuarios, sobre todo en los adolescentes y jóvenes, se torna una tarea compleja mantener las audiencias logradas por nuestras emisoras y más difícil aún incrementarlas.
Siempre manifiesta con orgullo que llega al mundo en un lugar privilegiado. El mismo que ve nacer, jugar y corretear por sus calles…y que supo de las primeras manifestaciones artísticas, de varias figuras de lo más genuino de la cultura nacional. Sí, la Villa habanera de Guanabacoa, la tierra de Ernesto Lecuona, Rita Montaner, Bola de Nieve… también recibió a alguien, que desde pequeña sintió el llamado al mundo del arte: Tania Pérez James.
Hoy 3 de diciembre celebramos en Cuba y en América Latina el Día de la Medicina Latinoamericana. Siempre que me he preguntado a priori por profesiones y oficios nobles llegan a mi mente agricultores, constructores, carpinteros, maestros y personas que de alguna manera se dedican a la preservación y recuperación de la salud, sean ellos médicos, estomatólogos, enfermeros, técnicos de laboratorio clínico, de fisiatría, camilleros, auxiliares de primeros auxilios, en fin, que desearía no omitir a ninguno, incluyendo a quienes se ocupan de mantener la higiene en cualquier instalación sanitaria. Son todos, retomando a José Martí: “los que aman y construyen”.