Ibrahim Aput Eybaiter: El gentleman de la locución cubana
Su imagen es familiar desde que lo descubro como actor a través de la Televisión Cubana, creo que en un serial policíaco. Tanto su agradable presencia como su voz de perfecta dicción llaman mi atención de inmediato. Después lo veía o escuchaba por televisión.
Imposible imaginar entonces que al pasar de los años nos encontraríamos, exactamente en febrero de 1991, en el paisaje campestre de los campos sembrados de papas del municipio San Antonio de los Baños, en la plena cosecha del tubérculo tan ansiado por la población.


Estados Unidos es el país más “libre del mundo”. Tanto es así que usted puede producir pornografía infantil en Internet; comprar un arma sin que le pidan requisitos; llevar al mercado video juegos cuya base es la extrema violencia; matar a un negro en plena vía pública y no sucederle absolutamente nada; pertenecer al Ku Kux Klan y ser, incluso, condecorado; integrar la mafia y, además, el Congreso;
Por una llamada telefónica comenzó la conversación. Durante quince minutos aproximadamente pude compartir un primer momento junto a Lino Betancourt. Sería para un martes la cita directa; era viernes. Todo el fin de semana mi mente se concentró en preparar una entrevista a la altura de un periodista de más de 50 años en el gremio. Tenía conocimiento de varios aspectos de su vida, pero sin dudas no eran muchos cuando tomaba en cuenta su decursar por el periodismo radial.