Cuando se incrementa el asedio del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, crece la solidaridad internacional con este pueblo, que en sus 67 años de Revolución ha entregado su ayuda desinteresada en los sectores de la salud y la educación, entre otros.
Desde los más disímiles rincones del mundo en las últimas semanas, numerosos gobiernos, movimientos sociales, parlamentarios y la sociedad civil, prosiguieron las condenas públicas contra la privación a Cuba, por la Casa Blanca, del acceso al petróleo, lo que en la práctica implica una eventual paralización del país.
Para concretar esa medida, que constituye una grave violación del derecho internacional, el 29 de enero último el presidente, Donald Trump, suscribió una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional y establece un proceso para aplicar aranceles a bienes de países que suministren crudo a la Mayor de Las Antillas.
En medio de ese complejo escenario, en los últimos días continuaron las muestras de solidaridad internacional para con la Isla, entre ellas la llegada al país caribeño de dos barcos procedentes de México con unas 814 toneladas de ayuda humanitaria.
En medio del recrudecimiento del bloqueo, el jueves último arribaron a la mayor de Las Antillas los buques Papaloapan e Isla Holbox, de la armada mexicana, con alimentos de primera necesidad y artículos de higiene, reseñaron medios de prensa.
También se conoció que en el país latinoamericano, donde diversos entes respaldan a La Habana, el gobernante partido Movimiento de Regeneración Nacional inició una campaña para el acopio de alimentos y medicinas también con destino al territorio caribeño.
En ese contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, prometió más ayuda humanitaria, tras calificar como injusto e inhumano el impuesto bloqueo económico, comercial y financiero, por parte de las administraciones de los Estados Unidos.

Por otra parte, varios titulares de mandato del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas se pronunciaron contra la genocida medida de Trump, al considerar que la misma, parte del cerco económico, y constituye una grave violación del Derecho Internacional.
Los referidos expertos condenaron, a través de un documento, las amenazas del Ejecutivo de Washington de aplicar aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba, y coincidieron en que se trata de una medida unilateral con efectos extraterritoriales.
Consideraron, en ese sentido, que, con ello, Washington busca presionar a la Isla y obligar a terceros estados soberanos a modificar sus relaciones comerciales lícitas.
También, como parte del respaldo a la autonomía de Cuba, en Reino Unido, país europeo, más de 100 parlamentarios, líderes sindicales, académicos y figuras de la cultura, se sumaron al denominado Llamamiento Urgente por la Paz y la Soberanía, iniciativa que es impulsada por la Campaña de Solidaridad con Cuba.
De acuerdo con fuentes periodísticas, entre los que firmaron el documento se encuentran, representantes prominentes de la política británica, entre ellos el exlíder del Partido Laborista Jeremy Corbyn, y parlamentarios.
Con anterioridad, los gobiernos de Rusia y de China pidieron de forma vehemente el cese del bloqueo contra Cuba y el derecho de este territorio a recibir combustible desde el exterior, bajo los principios de igualdad soberana, no injerencia y libre determinación de los pueblos.
Como expresión universal del rechazo a las disposiciones unilaterales que aplica la Casa Blanca, organizaciones argentinas, expresaron, por otra parte, que el Estado latinoamericano no representa ninguna amenaza para Estados Unidos ni ningún otro país del mundo.
Sostiene que, por el contrario, mediante el internacionalismo, Cuba ha brindado servicios de salud, educación y cultura a los pueblos del mundo a lo largo de la historia de la Revolución.
Una vez más el mundo se pronuncia contra el cerco económico norteamericano, lo que corrobora que muchos pueblos y naciones dignas se oponen a la injusticia y agradecen con el corazón la cooperación en diversos campos, entre ellos la salud.
No resulta ocioso citar que durante décadas el personal médico cubano atendió en el exterior, incluso en los más recónditos lugares, a más de dos mil 300 millones de personas y salvó más de 12 millones de vidas, de acuerdo con cálculos de organizaciones humanitarias.
“Ningún cubano honrado se humillará
hasta verse recibido como un apestado moral,
por el mero valor de su tierra, en un pueblo que
niega su capacidad, insulta su virtud y
desprecia y su carácter”.
José Martí

