Día cero. Proteger a los vulnerables
El proceso de ordenamiento monetario en marcha en el país prevé la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria, una reforma salarial y la supresión de subsidios excesivos y gratuidades indebidas, con un impacto sobre toda la sociedad.


Aunque en su momento fueron medidas adecuadas, la existencia de dos monedas nacionales y de dos tasas de cambio a la larga tuvo un impacto directo sobre la estructura laboral del país.
La reforma salarial, como parte del proceso de ordenamiento monetario, además de tener en cuenta los precios del mercado, también permitirá suprimir el exceso de subsidios a productos y servicios, así como avanzar hacia el subsidio a personas que lo necesiten y, por consiguiente, disminuir desigualdades.
Desde hace muchos años, el país trabaja con una escala salarial que no se ha movido, aunque se ha intentado suplirla en el sector empresarial, con los pagos por resultados, y en el presupuestado, con un aumento de los ingresos.
Uno de los retos del proceso de ordenamiento económico en marcha en el país es lograr la incorporación de más personas en edad laboral y en condiciones de trabajar, en particular de los jóvenes.